DICCIONARIO MÉDICO
Pollex
Pollex es el nombre latino del pulgar en la Terminología Anatómica, el catálogo internacional que fija el nombre oficial de cada estructura del cuerpo humano. En español el dedo se llama pulgar; en el lenguaje anatómico y en los nombres de los músculos que lo mueven, sigue llamándose pollex. El Diccionario de términos médicos de la Real Academia Nacional de Medicina define pollex, remitiendo a la entrada de pulgar, como el dedo más externo y ancho de la mano, que se opone a los cuatro restantes y que, a diferencia de ellos, tiene solo dos falanges (proximal y distal) en lugar de tres. Esa capacidad de oposición, la de tocar la punta de los otros dedos desde su propia base, es lo que distingue funcionalmente al pulgar del resto de la mano. La Terminología Anatómica admite, de hecho, tres nombres para el mismo dedo: pollex, digitus primus manus y digitus I manus. El primero es el que ha sobrevivido en el uso corriente de la anatomía descriptiva; los otros dos pertenecen al sistema numérico con el que la propia Terminología nombra los cinco dedos de la mano, del índice al meñique. Pollex no viene, como a veces se cree por parecido de sonido, de pulex ("pulga"). Procede del verbo latino pollere, "ser fuerte", "tener poder". El Diccionario de Autoridades de la Real Academia Española, de 1737, ya recogía esa filiación al definir la voz castellana pólice: "el dedo gordo de la mano, que más comúnmente se llama pulgar; sale del latino pollex, que significa esto mismo". La lógica del nombre es funcional, no descriptiva: el pulgar se llama así porque, entre los dedos, es el que concentra la fuerza y la destreza de la mano. Ya san Isidoro de Sevilla, en sus Etimologías (siglo VII), explicaba el nombre en estos términos: el primer dedo se llama pollex porque entre los demás "goza de poder (pollere) y potestad". El resto de los dedos de la mano reciben, en esa misma tradición, nombres igualmente funcionales: index por señalar, y auricular por la costumbre de rascarse el oído con él. De pollex deriva, por vía del latín vulgar pollicaris, la propia palabra castellana pulgar. Y de la misma raíz procede pólice, la voz que la Real Academia Española recoge también como sinónimo culto de pulgar. El rastro de pollex es más visible en el nombre latino de los músculos que mueven el pulgar que en el habla corriente. El oponente del pulgar es, en la nomenclatura oficial, musculus opponens pollicis; el flexor corto, flexor pollicis brevis; el aductor, adductor pollicis. Todos comparten la raíz pollic-, el tema de declinación de pollex. Esta familia de nombres no es una curiosidad filológica sin más. Permite, por ejemplo, distinguir de un vistazo los músculos intrínsecos de la mano (los que nacen y terminan en ella, como el propio opponens pollicis) de los extrínsecos, que se originan en el antebrazo y llegan al pulgar mediante tendones largos, como el flexor pollicis longus o el extensor pollicis longus. El sufijo -longus o -brevis en cada pareja de nombres indica precisamente esa diferencia de recorrido. Pollex y pulgar no compiten entre sí; ocupan registros distintos del mismo lenguaje médico. Pulgar es el término clínico habitual, el que aparece en la historia clínica y en la conversación con el paciente. Pollex pertenece al registro de la nomenclatura anatómica formal: aparece en atlas, en tratados de anatomía y, sobre todo, sobreviviendo dentro de los nombres latinos de músculos, tendones y ligamentos que un pulgar en pleno funcionamiento necesita. El uso equivalente se repite en el pie: el dedo gordo, primer dedo o hallux, ocupa en el pie el mismo lugar funcional que el pollex en la mano, aunque sin la misma capacidad de oposición. Del verbo latino pollere, "ser fuerte" o "tener poder". San Isidoro de Sevilla ya lo explicaba así en el siglo VII: el pulgar recibe ese nombre porque, entre los demás dedos, es el que concentra la fuerza y la capacidad de la mano. Sí, designan el mismo dedo. La diferencia está en el registro: pollex es el nombre de la Terminología Anatómica internacional; pulgar, el término clínico y coloquial en español. Pulgar, de hecho, desciende históricamente de pollex a través del latín vulgar pollicaris. Porque la nomenclatura anatómica oficial se redacta en latín, y pollicis es el genitivo de pollex ("del pulgar"). Así se forman nombres como flexor pollicis brevis o adductor pollicis, que en español se traducen habitualmente como flexor corto del pulgar o aductor del pulgar. No. El pulgar tiene solo dos falanges (proximal y distal), mientras que el resto de los dedos de la mano tienen tres (proximal, media y distal). Esa diferencia está incorporada a la propia definición médica del término. Si desea profundizar en conceptos asociados a pollex, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué designa el término pollex
Etimología: un dedo que "puede"
Pollex en los nombres de los músculos de la mano
Pollex y pulgar: dos registros, un mismo dedo
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "pollex"?
¿"Pollex" y "pulgar" significan exactamente lo mismo?
¿Por qué los músculos del pulgar tienen nombres en latín con "pollicis"?
¿Tiene el pulgar el mismo número de huesos que los demás dedos?
Referencias
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