DICCIONARIO MÉDICO
Podograma
Un podograma es el registro gráfico de la huella que deja el pie al apoyarse sobre una superficie. Se emplea en podología para valorar la forma del arco plantar y la distribución del apoyo. La palabra se forma con podo- ("pie") y el elemento compositivo -grama, que en griego significaba "letra" o "escrito" y que en español ha pasado a designar cualquier registro gráfico (el mismo -grama de cardiograma o electrocardiograma). Un podograma es, según recoge el Diccionario Español de Ingeniería, la imagen de la impronta del pie en el suelo, indicativa de la distribución de presiones, obtenida mediante un sistema de imagen fotográfica o de escaneo digital de la pisada. La misma fuente lo relaciona con otros dos términos próximos, pedigrafía y podogrametría, aunque en la práctica clínica no siempre se usan como sinónimos estrictos. Existen varias formas de registrar la huella. El método más sencillo, el pedígrafo o podógrafo, consiste en pisar sobre una superficie entintada; la marca que queda en el papel inferior reproduce, en negativo, las zonas de mayor contacto. El fotopodograma sustituye la tinta por una placa transparente iluminada desde abajo, lo que permite fotografiar la huella con mayor nitidez. El podoscopio, por su parte, no deja registro en papel: es una caja con una superficie de cristal iluminada que permite observar la planta del pie en apoyo directo, útil para una valoración visual rápida. A estas técnicas clásicas se suman hoy los escáneres de presión digital, que añaden información sobre la distribución de carga que el papel entintado no puede ofrecer por sí solo. La lectura de un podograma se apoya, sobre todo, en el ancho de la zona media del pie, el istmo, que conecta el apoyo del talón con el del antepié. Cuando ese istmo apenas se marca o desaparece, se habla de huella de pie cavo, con un arco plantar elevado. Cuando ocupa buena parte de la anchura del pie, se habla de huella de pie plano, con un arco descendido. Entre ambos extremos se sitúa la huella considerada dentro de la normalidad, con tres zonas de apoyo diferenciadas: el talón, la cabeza de los metatarsianos y el borde externo del pie. Ningún podograma aislado permite, sin embargo, establecer un diagnóstico por sí solo: la exploración clínica y, cuando procede, otras pruebas complementarias, son las que sitúan ese hallazgo en su contexto. De podo- ("pie") y -grama ("escrito" o "gráfico"), ambos de origen griego. Es, literalmente, un registro escrito del pie, en el mismo sentido en que un electrocardiograma es un registro de la actividad eléctrica del corazón. No siempre en la práctica, aunque algunos diccionarios técnicos los presenten como equivalentes. El podograma clásico ofrece una imagen estática de la huella. La baropodometría, con plataformas de sensores, añade el registro de la presión ejercida en cada punto del pie a lo largo del apoyo, incluida la fase dinámica de la marcha. Sirve como primer dato objetivo sobre el tipo de apoyo del pie, antes de completar la exploración con otras técnicas. Es rápido y no invasivo.Qué es un podograma
Cómo se obtiene
Qué distingue una huella de otra
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra podograma?
¿Es lo mismo un podograma que una baropodometría?
¿Para qué sirve en la consulta podológica?
Referencias
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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