DICCIONARIO MÉDICO
Paquidermoperiostosis
La paquidermoperiostosis es una enfermedad genética rara que combina engrosamiento cutáneo, neoformación ósea a partir del periostio y dedos en palillo de tambor. Constituye la forma primaria de la osteoartropatía hipertrófica, y se conoce también como síndrome de Touraine-Solente-Golé. Debuta característicamente en la infancia o la adolescencia, con predominio marcado en varones. El nombre es un compuesto descriptivo que resume los hallazgos cardinales del síndrome: paqui, del griego pachýs, grueso; dermo, de dermía, cualidad de la piel; y periostosis, la neoformación ósea que se origina en el periostio, la membrana que envuelve los huesos largos. La palabra condensa, literalmente, piel gruesa con proliferación perióstica. El primer caso aislado se atribuye a Nikolaus Friedreich, que lo describió en 1868. El síndrome completo, sin embargo, no quedó bien caracterizado hasta 1935, cuando los médicos franceses Albert Touraine, Georges Solente y Léonard Golé publicaron en La Presse Médicale la asociación de piel plegada, dedos en palillo de tambor y paquiperiostosis de las extremidades. Su apellido dio nombre a la denominación clásica del cuadro. En la mayoría de los casos descritos, la enfermedad se debe a mutaciones del gen HPGD, situado en el cromosoma 4q33-q34, que codifica la 15-hidroxiprostaglandina deshidrogenasa. Esta enzima es la principal responsable de degradar las prostaglandinas circulantes. Cuando falla, la prostaglandina E2 se acumula de forma sostenida. Ese exceso mantenido se relaciona con buena parte de las manifestaciones cutáneas y óseas del síndrome. Un segundo gen, SLCO2A1, identificado en 2012, codifica un transportador de prostaglandinas y produce un cuadro clínicamente equivalente cuando está mutado en homocigosis. La transmisión es característicamente autosómica dominante, con expresión variable y penetrancia incompleta, aunque también se han documentado familias con herencia autosómica recesiva ligada a este segundo gen. Se distinguen tres formas según el grado de expresión de los dos componentes principales. La forma completa asocia paquidermia y periostosis manifiesta, junto con hipocratismo digital, cutis verticis gyrata (el plegamiento característico del cuero cabelludo), seborrea e hiperhidrosis. La forma incompleta muestra alteraciones óseas evidentes sin el componente cutáneo desarrollado. En la forme fruste, a la inversa, la paquidermia es importante y los cambios esqueléticos son mínimos o están ausentes. La paquidermoperiostosis es, además, uno de los dos tipos reconocidos de osteoartropatía hipertrófica primaria. El otro, la cráneo-osteoartropatía, es todavía más infrecuente (apenas se han descrito unas treinta observaciones) y se distingue por el retraso en el cierre de las suturas craneales, un rasgo ausente en la paquidermoperiostosis típica. La osteoartropatía hipertrófica secundaria es, con diferencia, la forma más habitual del síndrome (en torno al 95% de los casos) y aparece asociada a enfermedad pulmonar, cardiopatía o, con menor frecuencia, procesos neoplásicos. A diferencia de la paquidermoperiostosis, carece de origen genético y suele manifestarse en la edad adulta, ligada a la evolución de la enfermedad de base. También debe distinguirse del síndrome de Camurati-Engelmann, una displasia ósea hereditaria con hiperostosis diafisaria progresiva pero sin paquidermia, y del síndrome SAPHO, que combina manifestaciones óseas, articulares y cutáneas de mecanismo inflamatorio distinto, sin relación con el gen HPGD. Se desconoce la prevalencia exacta de la paquidermoperiostosis, aunque se estima muy baja: por debajo de un caso por millón de habitantes. La proporción entre sexos está bien establecida, con un predominio masculino de siete a uno, y la enfermedad tiende además a manifestarse con mayor gravedad en los varones. El inicio típico se sitúa en la infancia o la adolescencia. Tras cinco a veinte años de progresión, el cuadro suele estabilizarse, aunque en algunos pacientes continúa avanzando de forma sostenida. Es un compuesto griego que describe literalmente los dos hallazgos que dan nombre al síndrome: piel gruesa (paquidermia) y proliferación ósea a partir del periostio (periostosis). Sí. Son dos nombres para el mismo síndrome. El segundo rinde homenaje a los tres médicos franceses que lo describieron por completo en 1935. En la mayoría de los casos, sí, aunque el patrón de transmisión varía. Predomina la herencia autosómica dominante con penetrancia incompleta, pero se han descrito familias con transmisión autosómica recesiva ligada al gen SLCO2A1. Por el origen y por la frecuencia, sobre todo. La forma asociada a enfermedad pulmonar, cardiaca o neoplásica es la secundaria, y es, con mucho, la más común: representa alrededor del 95% de todos los casos de osteoartropatía hipertrófica. La paquidermoperiostosis, en cambio, es la forma primaria y genética, responsable de apenas un 5%. La edad también orienta la distinción: la forma primaria debuta en la infancia o la adolescencia, mientras que la secundaria aparece en la edad adulta y sigue el curso de la enfermedad que la origina. Cuando existe una enfermedad pulmonar o cardiaca de base, el cuadro se orienta hacia la forma secundaria. La ausencia de cualquier enfermedad subyacente y el inicio en edades tempranas apuntan, por el contrario, a la forma primaria hereditaria. Muy pocos, en términos absolutos. Una revisión de la literatura indexada en MEDLINE contabilizó 286 casos publicados hasta la fecha de ese análisis, lo que confirma su carácter de enfermedad ultra rara.Qué es la paquidermoperiostosis
Mecanismo genético
Formas clínicas
Diferenciación con otros cuadros
Epidemiología
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre paquidermoperiostosis?
¿Es lo mismo que el síndrome de Touraine-Solente-Golé?
¿Es hereditaria?
¿Cómo se diferencia de la osteoartropatía hipertrófica que aparece en enfermedades pulmonares?
¿Cuántos casos se han descrito?
Referencias
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