DICCIONARIO MÉDICO
Onicomalacia
La onicomalacia es el reblandecimiento patológico de la lámina ungueal: la uña pierde la rigidez que le da su estructura de queratina y gana en flexibilidad, lo que la hace más susceptible a deformarse y a dañarse. El nombre combina onyx, uña, y malakia, blandura: dos raíces griegas que definen con precisión de qué se trata. La onicomalacia es la pérdida de la rigidez habitual de la lámina ungueal, que pasa a mostrar una consistencia blanda y flexible en lugar de la firmeza propia de una uña sana. En la semiología ungueal clásica, el término convive con un sinónimo hoy poco usado, hapaloniquia, de la raíz griega hapalos, tierno. El cambio afecta a la consistencia, no forzosamente a la forma ni al grosor de la lámina. Puede acompañarse de opacidad, de alteraciones leves del color y de mayor propensión a roturas, aunque estos rasgos son secundarios al fenómeno central: la pérdida de dureza. La lámina ungueal está formada en su mayor parte por queratina dura, dispuesta en fibras paralelas a la superficie, junto con una proporción menor de queratina blanda, lípidos, minerales y agua. Su rigidez no depende del calcio, como suele creerse, sino de los puentes disulfuro que estabilizan las fibras de queratina y de la cohesión entre las capas de células córneas. El contenido de agua de una uña sana ronda el 18 % de su peso. Cuando ese porcentaje aumenta de forma sostenida (por encima del 25 % en algunas series), las fibras de queratina se separan y pierden parte de su cohesión interna, y la lámina se ablanda. El fenómeno es el reverso exacto del que produce la fragilidad por deshidratación, en la que el contenido de agua cae por debajo del 16 %. El origen es múltiple e inespecífico, sin un mecanismo único que explique todos los casos. La exposición prolongada al agua o a ambientes húmedos figura entre las causas más frecuentes, junto con el contacto repetido con sustancias químicas irritantes. También se ha descrito tras el uso tópico de queratolíticos a altas concentraciones, como los preparados de urea empleados para ablandar capas córneas engrosadas. Entre los factores nutricionales se citan las carencias de biotina, hierro, zinc y vitaminas A y C, todos implicados en la síntesis normal de queratina. Determinadas enfermedades sistémicas y dermatológicas, entre ellas el hipotiroidismo, la psoriasis y el eccema, se asocian igualmente a un reblandecimiento de la lámina, aunque en estos casos forma parte de un cuadro más amplio de alteración ungueal. Conviene no confundir la onicomalacia con la onicoatrofia, que implica una disminución del tamaño y del grosor de la lámina. Ambas pueden coincidir en la misma uña, pero responden a fenómenos distintos: una altera la consistencia sin reducir necesariamente el volumen de tejido, y la otra reduce el volumen sin alterar forzosamente la dureza de lo que queda. Tampoco equivale a la onicoquicia, en la que la lámina se rompe en capas por su borde libre como consecuencia de la deshidratación, un proceso fisiológicamente contrario al que produce el reblandecimiento. De onyx, uña, y malakia, blandura, ambas de origen griego. La semiología ungueal clásica recoge también hapaloniquia como sinónimo, de la raíz hapalos, tierno. No necesariamente. Puede limitarse a una sola uña cuando el origen es local, como la exposición repetida al agua en una mano dominante, o afectar a varias cuando la causa es sistémica o nutricional. En torno al 18 % de su peso. Es un porcentaje bajo si se compara con el de la piel, y explica por qué la lámina ungueal depende tanto del equilibrio entre hidratación y deshidratación para mantener su consistencia habitual. No, aunque ambas alteran la resistencia de la uña por caminos opuestos. La fragilidad ungueal, con sus dos expresiones clínicas de fisuras longitudinales y descamación en capas, surge por un exceso de deshidratación de la lámina; la onicomalacia, en cambio, aparece cuando la lámina retiene más agua de la habitual y pierde la rigidez que le confiere su entramado de queratina. Ambos procesos pueden coexistir en una misma persona si se alternan periodos de humedad excesiva con otros de sequedad, algo frecuente en oficios que combinan el contacto con agua y el uso posterior de guantes oclusivos.¿Qué es la onicomalacia?
Mecanismo: agua y queratina en equilibrio
Causas: qué puede ablandar la lámina ungueal
Diferenciación con otros trastornos de la uña
Preguntas frecuentes
¿De dónde procede el término «onicomalacia»?
¿Afecta siempre a todas las uñas?
¿Cuánta agua contiene una uña sana?
¿Es lo mismo que la fragilidad ungueal?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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