DICCIONARIO MÉDICO
Nootropo
Un nootropo es una sustancia capaz de mejorar funciones cognitivas como la memoria, el aprendizaje o la atención, sin producir los efectos característicos de otros psicofármacos. El término nació en 1972 de la mano del psicólogo y químico rumano Corneliu E. Giurgea, que fijó un criterio estricto para definirlo. En el uso comercial actual, sin embargo, la etiqueta se aplica de forma mucho más laxa a cualquier compuesto que se venda como potenciador cognitivo. La palabra procede del griego noos ("mente") y trépein ("dirigir" o "girar"), y puede traducirse como "aquello que actúa sobre la mente". La acuñó Corneliu E. Giurgea en 1972, ocho años después de haber sintetizado el piracetam en los laboratorios UCB de Bélgica, en 1964, la primera sustancia a la que se aplicó formalmente esta etiqueta. Giurgea no se limitó a poner nombre al fenómeno: propuso un criterio con varias condiciones que una sustancia debía cumplir para considerarse nootropo. Entre ellas, mejorar la memoria y el aprendizaje, mantener ese efecto incluso en condiciones adversas como la hipoxia o el estrés, proteger el cerebro frente a agresiones químicas o físicas, facilitar la comunicación entre estructuras corticales y subcorticales, y hacerlo sin la sedación, la estimulación motora ni la toxicidad típicas de otros psicofármacos. Con ese criterio, son pocas las sustancias que califican como nootropos en sentido propio. Los racetams forman la familia sintética de referencia. Comparten un núcleo de pirrolidona y descienden todos del piracetam original; entre ellos están el aniracetam, el oxiracetam y el fenilpiracetam, cada uno con una potencia y un perfil de estimulación distintos. Su mecanismo de acción no está completamente establecido, aunque se ha descrito que modulan la transmisión colinérgica y glutamatérgica, en particular a través de los receptores AMPA. Junto a los racetams existe un grupo de nootropos de origen vegetal, entre los que se citan con más frecuencia el ginkgo biloba, el ginseng o la bacopa monnieri. Su evidencia clínica es más desigual que la de los racetams: algunos, como el ginkgo, cuentan con estudios en humanos con resultados mixtos, mientras que otros se sostienen sobre todo en el uso tradicional. En el lenguaje coloquial, "nootropo" y "droga inteligente" se usan a menudo como sinónimos de cualquier sustancia que mejore el rendimiento mental, incluidos psicoestimulantes como el modafinilo o el metilfenidato. Ninguno de los dos cumple, en sentido estricto, el criterio de Giurgea: ambos son fármacos con indicaciones clínicas propias, la narcolepsia y el trastorno por déficit de atención con hiperactividad respectivamente, producen los efectos estimulantes que Giurgea excluía de su definición y conllevan un riesgo de dependencia del que carecen los nootropos originales. La regulación sigue una división parecida. El piracetam y otros racetams se comercializan como medicamento sujeto a receta en algunos países, mientras que en otros ocupan una zona gris sin aprobación como fármaco ni como complemento alimenticio. Los nootropos de origen vegetal, en cambio, suelen venderse como complementos alimenticios, sujetos a una regulación mucho menos exigente que la de un medicamento. Corneliu E. Giurgea, en 1972, tras sintetizar el piracetam en 1964. Depende del compuesto y del país. Algunos, como el piracetam, se dispensan con receta en ciertos mercados. La mayoría de los que se venden como nootrópicos naturales son complementos alimenticios, no medicamentos. No, según el criterio original de Giurgea, aunque el uso comercial actual del término se ha ampliado mucho más allá de esa definición. Para ampliar información relacionada, puede consultar:Qué es un nootropo
Clasificación
Diferencia entre un nootropo y un estimulante
Preguntas frecuentes
¿Quién acuñó el término nootropo?
¿Son medicamentos los nootrópicos?
¿Cualquier sustancia que mejore la concentración es un nootropo?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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