DICCIONARIO MÉDICO
Neumotórax espontáneo
El neumotórax espontáneo es la entrada de aire en el espacio pleural sin que exista un traumatismo torácico ni una maniobra médica que lo justifique. El aire rompe la presión negativa que mantiene el pulmón adosado a la pared torácica y provoca su colapso parcial o total. Se distingue del neumotórax abierto, de origen traumático, y admite formas primaria, secundaria y catamenial según el mecanismo que lo desencadena. La palabra neumotórax procede del griego pneûma (πνεῦμα), "aire" o "soplo respirado", y thórax (θώραξ), "tórax". El compuesto no es de origen antiguo: lo acuñó en 1803 el médico francés Jean Marc Gaspard Itard, en un trabajo sobre las congestiones gaseosas que se forman en el pecho. Espontáneo viene del latín spontaneus, derivado de sponte, "por voluntad propia", con el sufijo de relación -aneus. La combinación resume bien el cuadro: aire en el tórax que aparece sin que nada externo lo provoque. Nosológicamente se clasifica como una urgencia pleuropulmonar aguda, dentro del grupo más amplio de los neumotórax. Junto al espontáneo existen el neumotórax abierto, de origen traumático, y el iatrogénico, derivado de una intervención médica. La pleura visceral y la parietal están separadas por un espacio virtual con presión ligeramente inferior a la atmosférica, lo que mantiene el pulmón expandido y pegado a la pared torácica. Cuando se abre una vía de comunicación entre el aire alveolar y ese espacio, la presión se iguala y el pulmón se retrae por su propia elasticidad. En el neumotórax espontáneo primario esa vía suele ser la rotura de una o varias bullas o vesículas subpleurales, pequeñas colecciones de aire situadas bajo la pleura visceral, casi siempre en los vértices pulmonares. En el secundario, el punto de partida es distinto: una enfermedad pulmonar previa debilita el tejido y facilita la fuga de aire hacia el espacio pleural. El neumotórax espontáneo primario aparece en personas sin enfermedad pulmonar conocida. Incide sobre todo en varones jóvenes, altos y delgados, con el tabaquismo como principal factor de riesgo asociado; hasta un 80 % de los casos presenta bullas subpleurales detectables en las pruebas de imagen, aunque estas no constituyan por sí mismas una enfermedad pulmonar establecida. El secundario se asocia a una neumopatía de base. La enfermedad pulmonar obstructiva crónica es, con diferencia, la causa más frecuente, responsable de alrededor del 70 % de los casos; le siguen la fibrosis quística, la neumonía por Pneumocystis jirovecii en pacientes con infección por VIH y otras enfermedades del parénquima pulmonar. Existe además el neumotórax catamenial, ligado al ciclo menstrual. Algunas clasificaciones lo incluyen como una variante particular del secundario, por su relación con la endometriosis torácica; otras lo tratan como una categoría independiente, dado que su mecanismo cíclico no encaja del todo en ninguno de los dos grupos anteriores. No hay consenso cerrado al respecto. El elemento que separa al neumotórax espontáneo del abierto es la ausencia de comunicación con el exterior. En el espontáneo, el aire procede del propio pulmón; en el abierto, entra desde fuera a través de una herida en la pared torácica. También se diferencia del neumotórax iatrogénico, provocado por una punción, una biopsia transtorácica o la colocación de un catéter venoso central, procedimientos en los que la vía de entrada del aire es conocida desde el principio. En España, la incidencia del neumotórax espontáneo primario en menores de 40 años se sitúa entre 7,4 y 28 casos por cada 100.000 habitantes al año en varones, y entre 1,2 y 10 casos por 100.000 en mujeres. La diferencia por sexos es constante en todas las series consultadas, con una proporción aproximada de 6 a 1 a favor de los hombres. El secundario, en cambio, tiende a presentarse en edades más avanzadas, coincidiendo con el desarrollo de la enfermedad pulmonar subyacente. Del griego pneûma ("aire") y thórax ("pecho"). No es una palabra clásica: la introdujo Itard en 1803 para describir las acumulaciones de gas que observaba dentro del tórax. Sí. En una proporción relevante de casos primarios no se encuentra ni tabaquismo ni antecedentes familiares, y el episodio se atribuye a la rotura de una bulla que no había dado ningún síntoma previo. No. Comparten el mecanismo final (aire en la pleura sin traumatismo), pero difieren en el punto de partida: uno ocurre en pulmones sanos y el otro sobre una enfermedad pulmonar ya existente, lo que también condiciona su gravedad y su comportamiento clínico. La explicación fisiopatológica exacta no está cerrada, aunque existen varias hipótesis que se complementan entre sí. Se ha propuesto que una mayor altura torácica genera gradientes de presión más marcados en los vértices pulmonares, lo que favorecería la formación de bullas subpleurales en esa zona. El tabaquismo se ha relacionado, además, con una inflamación de la vía aérea pequeña que facilitaría la rotura de estas bullas una vez formadas. Ninguno de estos dos factores, tomado por separado, explica la totalidad de los casos, y de hecho una parte de los pacientes no fumadores ni especialmente altos también desarrolla un neumotórax espontáneo primario. Se ha descrito su aparición asociada al buceo y a los vuelos a gran altitud, situaciones en las que la presión ambiental varía de forma brusca. No ocurre en todas las personas expuestas a estos cambios, lo que sugiere que actúan como desencadenante sobre una vulnerabilidad pulmonar previa, no como causa única. Consulte también la información clínica completa sobre el neumotórax Si busca información sobre los síntomas, el diagnóstico y el tratamiento del colapso pulmonar por acumulación de aire en la pleura, puede consultar la página sobre el neumotórax elaborada por la Clínica Universidad de Navarra.Qué es el neumotórax espontáneo
Mecanismo de formación
Clasificación: primario, secundario y catamenial
Diferenciación con otras formas de neumotórax
Epidemiología
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene exactamente la palabra neumotórax?
¿Puede aparecer un neumotórax espontáneo sin ningún factor de riesgo identificable?
¿El neumotórax espontáneo primario y el secundario son la misma enfermedad con distinto nombre?
¿Por qué se dan más casos en hombres jóvenes, altos y delgados?
¿Existe alguna relación entre el neumotórax espontáneo y los cambios de presión atmosférica?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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