DICCIONARIO MÉDICO
Maniobra de Kristeller
La maniobra de Kristeller consiste en ejercer presión sobre el fondo del útero durante el período expulsivo del parto, la segunda fase del trabajo de parto, con la intención de acompañar el descenso del feto por el canal. Debe su nombre al médico alemán Samuel Kristeller, que la describió en 1867. Es una práctica discutida, y organismos de referencia desaconsejan su uso sistemático. Con este nombre se designa la aplicación de una fuerza externa sobre la parte superior del útero grávido durante el expulsivo, ejercida con la mano, con ambas manos o con el antebrazo, en dirección hacia la pelvis materna y de manera coordinada con la contracción y con el pujo. La palabra maniobra procede del latín manuopera, "trabajo hecho con la mano". Kristeller es un epónimo que remite a su primer descriptor. En la literatura antigua se la nombró también como expressio fetus, la expresión o exprimido del feto. La idea que la sustentaba era reforzar el efecto de las contracciones y abreviar la fase de expulsión. La presión, según la descripción clásica, se mantenía durante unos segundos sincronizada con cada contracción. Se trata, por tanto, de una compresión fúndica dirigida en sentido caudal, es decir, hacia abajo, siguiendo el eje del canal del parto. La presión sobre el vientre para apresurar un parto difícil es un recurso muy anterior a su bautismo médico. Se encuentra recomendado en la medicina de la Antigüedad, en autores como Hipócrates. Lo que hizo Samuel Kristeller en 1867 fue publicar una descripción reglada del gesto, con sus condiciones e indicaciones, en la literatura obstétrica alemana. De ahí que la técnica quedara asociada a su apellido. Durante décadas se transmitió más por costumbre que por enseñanza formal. No figuraba en los planes de estudio como procedimiento reglado, sino que pasaba de unos profesionales a otros por tradición oral, lo que explica en parte la variabilidad con que llegó a aplicarse. El estatus de la maniobra ha cambiado. La Organización Mundial de la Salud ha señalado la ausencia de estudios que respalden su eficacia y su seguridad, y las revisiones sistemáticas disponibles no han encontrado pruebas concluyentes sobre su balance de beneficios y riesgos. En España, la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, en sus recomendaciones sobre la asistencia al parto, indicó que la presión sobre el fondo uterino no debe emplearse de forma rutinaria para hacer descender la cabeza fetal. El resultado es que hoy se considera una práctica a evitar salvo situaciones excepcionales y bajo criterio especializado. De Samuel Kristeller, médico alemán que publicó su descripción en 1867. El gesto en sí, la presión sobre el vientre para acelerar el parto, se practicaba mucho antes: ya lo mencionaba la medicina hipocrática. No como rutina. La Organización Mundial de la Salud advierte de la falta de evidencia que la avale, y sociedades científicas como la española desaconsejan su empleo sistemático durante el expulsivo. Fúndica alude al fondo uterino, la parte más alta del útero. La expresión describe la fuerza que se aplica en esa zona, en dirección hacia la pelvis, que es la característica que define esta maniobra frente a otras técnicas del parto.Qué es la maniobra de Kristeller
Origen histórico
Situación actual
Preguntas frecuentes
¿De quién toma el nombre?
¿Sigue formando parte de la práctica obstétrica?
¿Qué significa "presión fúndica"?
Referencias
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