DICCIONARIO MÉDICO
Maniobra de Epley
La maniobra de Epley es una secuencia de cambios de posición de la cabeza y el cuerpo destinada a devolver a su lugar los pequeños cristales de carbonato de calcio que, desprendidos de su ubicación normal, se han introducido en un conducto del oído interno y provocan vértigo. Constituye el tratamiento de referencia para la forma más común de vértigo posicional paroxístico benigno. El oído interno alberga unas partículas minúsculas, los otolitos u otoconios, formadas por carbonato de calcio y alojadas de manera normal en el utrículo. Cuando se desprenden y migran hacia uno de los conductos semicirculares, cada movimiento de la cabeza los desplaza y genera una señal de rotación que no se corresponde con la realidad. El resultado es el vértigo posicional paroxístico benigno, con crisis breves e intensas de giro desencadenadas por cambios de postura. La maniobra corrige ese problema por medios puramente mecánicos. Mediante una sucesión ordenada de posiciones de la cabeza, aprovecha la gravedad para conducir las partículas fuera del conducto semicircular posterior y devolverlas al utrículo, donde ya no perturban el equilibrio. Recibe también el nombre de reposición canalicular, y debe su denominación al otorrinolaringólogo estadounidense John Epley, que la describió en la década de 1980. El procedimiento encadena cuatro posiciones sucesivas, desde la sedestación hasta el decúbito con giros de la cabeza y del tronco, y de nuevo a la posición sentada. Cada paso mantiene una orientación durante un tiempo suficiente para que las partículas se deslicen por gravedad hacia el tramo siguiente del laberinto. La lógica es la de un recorrido guiado: llevar los otoconios, paso a paso, hasta la salida del conducto. Su eficacia está bien documentada. Las revisiones sistemáticas la sitúan como una intervención segura y efectiva a corto plazo, con resolución del vértigo en torno a cuatro de cada cinco pacientes con la forma típica. Otras secuencias, como la maniobra de Semont, ofrecen resultados comparables para el mismo cuadro. La maniobra de Epley no debe confundirse con la maniobra de Dix-Hallpike, que persigue un objetivo distinto: esta última no trata, sino que provoca de manera controlada el vértigo y el nistagmo para confirmar el diagnóstico y localizar el oído afectado. Una identifica el problema; la otra lo resuelve. Ambas se aplican con frecuencia en la misma consulta, primero la diagnóstica y después la terapéutica. El otorrinolaringólogo estadounidense John M. Epley, que publicó la técnica de reposición canalicular en 1992. El nombre alternativo, maniobra de reposicionamiento canalicular, describe con literalidad lo que hace: recolocar las partículas dentro del canal. No. Está dirigida al vértigo posicional paroxístico benigno originado en el conducto semicircular posterior, que es el más frecuente. No tiene efecto sobre vértigos de otro origen, como los de causa central o los asociados a enfermedades del oído interno de mecanismo distinto. Consiste en una serie corta de movimientos guiados. La realiza personal sanitario con la formación adecuada, y en determinados casos puede enseñarse una versión para ejecutarla en el domicilio. Puede acompañarse de náuseas transitorias durante los cambios de posición.Qué es la maniobra de Epley
Fundamento del reposicionamiento
Distinción con la prueba diagnóstica
Preguntas frecuentes
¿Quién le da nombre?
¿Sirve para cualquier tipo de vértigo?
¿Es una técnica compleja?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026