DICCIONARIO MÉDICO
Líquido de diálisis
El líquido de diálisis, también llamado dializado o solución de diálisis, es una disolución estéril de composición controlada que se pone en contacto con la sangre del paciente durante la diálisis. Su función es intercambiar sustancias: capta los productos de desecho y el exceso de agua que el riñón enfermo no elimina, y aporta o retira electrolitos hasta acercar la sangre a unos valores normales. Contiene agua purificada, electrolitos, una sustancia tampón y, según la técnica, un agente que genera el gradiente osmótico. El nombre procede del griego diálysis, que significa disolución o separación, de dia- (a través de) y lýein (soltar, separar). El líquido es la pieza que hace posible esa separación: sin él no hay intercambio. Se formula para parecerse al plasma en su contenido de sales, pero sin las sustancias que se acumulan cuando el riñón falla, de modo que estas pasan de la sangre al líquido siguiendo su gradiente de concentración. El intercambio ocurre siempre a través de una membrana que separa la sangre del líquido. En la hemodiálisis esa membrana es artificial y está dentro del dializador; en la diálisis peritoneal es el propio peritoneo del paciente. La composición del líquido cambia según cuál de las dos técnicas se emplee, aunque los principios sean los mismos. Todo líquido de diálisis parte de agua sometida a un tratamiento riguroso de purificación. A esa base se añaden electrolitos en concentraciones ajustadas: sodio, potasio, calcio, magnesio y cloro, en proporciones pensadas para corregir los desequilibrios propios de la insuficiencia renal. El potasio, por ejemplo, suele mantenerse bajo o incluso ausente para favorecer su salida desde una sangre que lo tiene en exceso. El segundo componente clave es el tampón, la sustancia que aporta bases para corregir la acidez que acompaña al fallo renal. Aquí las dos técnicas divergen. En hemodiálisis se usa acetato o bicarbonato; el bicarbonato se tolera mejor desde el punto de vista hemodinámico, por lo que el acetato ha ido quedando en desuso. En diálisis peritoneal el tampón habitual es el lactato, que el organismo convierte después en bicarbonato, aunque existen ya soluciones más biocompatibles con bicarbonato o mezclas de ambos. El tercer elemento es el agente osmótico, presente sobre todo en la diálisis peritoneal. La glucosa es el más empleado: crea una diferencia de presión osmótica a ambos lados de la membrana que arrastra agua desde la sangre hacia el líquido, un proceso llamado ultrafiltración. Existen alternativas de mayor peso molecular, como los polímeros de glucosa, para permanencias largas. El líquido no elimina nada por sí solo: ofrece un compartimento con la composición adecuada para que las sustancias se muevan solas. Los productos nitrogenados de desecho, como la urea o la creatinina, están muy concentrados en la sangre urémica y pasan al líquido por difusión, buscando igualar concentraciones a ambos lados de la membrana. El agua sobrante se retira por ultrafiltración, empujada por la diferencia de presión. Y los electrolitos se mueven en uno u otro sentido según cómo se haya formulado el baño. De ahí la importancia de ajustar cada componente. Cambiar la concentración de sodio, de potasio o de glucosa modifica cuánto se elimina y en qué dirección. El líquido de diálisis no es un producto único: es una familia de soluciones que se elige y se gradúa según la situación de cada paciente. Viene del griego diálysis, disolución o separación, formada por dia- (a través de) y lýein (soltar). Alude al paso de sustancias a través de una membrana, que es justo lo que ocurre entre la sangre y el líquido. Sí. Dializado, solución de diálisis y baño de diálisis son sinónimos del mismo líquido. En sentido estricto, "dializado" designa la solución preparada y lista para el intercambio. Sobre todo en la diálisis peritoneal, la glucosa actúa como agente osmótico: genera la diferencia de presión que arrastra el agua sobrante de la sangre hacia el líquido. A mayor concentración de glucosa, mayor volumen de agua extraído. En las soluciones más concentradas se habla de líquido de diálisis hipertónico. Sí, aunque compartan la lógica. La hemodiálisis usa acetato o, más habitualmente, bicarbonato como tampón; la diálisis peritoneal recurre al lactato o a soluciones biocompatibles con bicarbonato, y siempre incorpora un agente osmótico como la glucosa. El agua purificada y los electrolitos son la base común.Qué es el líquido de diálisis
De qué se compone
Cómo trabaja frente a la sangre
Preguntas frecuentes
¿Qué significa la palabra diálisis?
¿Es lo mismo dializado que líquido de diálisis?
¿Por qué el líquido de diálisis lleva glucosa?
¿Cambia la composición entre hemodiálisis y diálisis peritoneal?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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