DICCIONARIO MÉDICO
Irradiación corporal total
La irradiación corporal total es una modalidad de radioterapia que expone la totalidad del organismo a la radiación. Forma parte del acondicionamiento previo al trasplante de progenitores hematopoyéticos, donde persigue frenar el sistema inmunitario del receptor, vaciar su médula ósea y eliminar la enfermedad residual. Se la conoce por sus siglas en español (ICT) y en inglés (TBI, total body irradiation). A diferencia de la radioterapia habitual, que concentra los rayos sobre una región concreta, la irradiación corporal total dirige la radiación a todo el cuerpo. Es una forma extrema de irradiación externa, reservada a una situación muy específica: preparar al organismo para recibir un trasplante de progenitores hematopoyéticos. Se administra en las horas o días previos a la infusión de las células del donante, casi siempre combinada con quimioterapia. El acondicionamiento con irradiación corporal total busca tres cosas a la vez. La primera es la inmunosupresión: debilitar el sistema inmunitario del receptor lo suficiente para que no rechace las células que va a recibir. La segunda es vaciar la médula ósea, es decir, retirar las células propias para dejar sitio a las del donante, que anidarán en ese espacio. La tercera, en las enfermedades tumorales, es destruir las células malignas que aún queden. Esta técnica ofrece una ventaja que la quimioterapia no siempre alcanza. La radiación llega por igual a todo el cuerpo, incluidos rincones donde los fármacos penetran mal, como el sistema nervioso central o los testículos. Esos refugios, donde una célula tumoral podría sobrevivir al tratamiento farmacológico y rebrotar más tarde, quedan también expuestos. Para limitar el daño a los tejidos sanos, la dosis se reparte en varias sesiones a lo largo de uno o varios días, en lugar de administrarse de una sola vez. La historia de esta técnica corre en paralelo a la del propio trasplante. A finales de los años cincuenta y comienzos de los sesenta, en centros de París y Boston, se ensayó la irradiación de todo el cuerpo como forma de inmunosupresión en el trasplante de órganos entre personas, con resultados muy pobres. En 1958, el oncólogo francés Georges Mathé la empleó para tratar a un grupo de investigadores nucleares irradiados por accidente, un episodio que marcó el nacimiento del trasplante de médula ósea. El verdadero cambio llegó de la mano de Edward Donnall Thomas, considerado el padre del trasplante hematopoyético y galardonado con el Premio Nobel de Medicina en 1992. Su grupo demostró que la combinación de irradiación corporal total con dosis altas de ciclofosfamida permitía curar leucemias avanzadas mediante trasplante de un hermano compatible. Desde los años ochenta, ese esquema se convirtió en un tratamiento de referencia. Con el tiempo se desarrollaron variantes más suaves, los llamados acondicionamientos de intensidad reducida, que emplean dosis menores y amplían el trasplante a pacientes de más edad. Conviene separar esta técnica de otras que comparten familia. La irradiación linfoide total dirige la radiación solo a las cadenas ganglionares (cuello, axila, mediastino, abdomen y pelvis) y nació como tratamiento del linfoma de Hodgkin. La irradiación local del injerto se limita a un órgano trasplantado concreto. La corporal total es la única que abarca, como su nombre indica, el organismo entero. Porque el objetivo es doble: apagar el sistema inmunitario del receptor para que acepte las células del donante y vaciar la médula ósea para dejarles espacio donde asentarse. Al tratarse de células repartidas por todo el esqueleto y por todo el organismo, la radiación debe alcanzar la totalidad del cuerpo y no una sola zona. Habitualmente no. La dosis se fracciona en varias sesiones repartidas en uno o varios días. Repartirla así permite que los tejidos sanos toleren mejor la radiación y reduce la toxicidad, sin perder eficacia sobre las células que se quieren eliminar. Un médico estadounidense que abrió el camino del trasplante de médula ósea. En 1977 publicó una serie de pacientes con leucemia avanzada tratados con irradiación corporal total y ciclofosfamida, algunos de los cuales se curaron. Recibió el Premio Nobel de Medicina en 1992 por estos trabajos. Sí, aunque de forma seleccionada. Continúa siendo parte del acondicionamiento en ciertos trasplantes, sobre todo en algunas leucemias, mientras que en otros casos se prefieren regímenes basados solo en quimioterapia. Los avances en las técnicas de irradiación han permitido reducir su toxicidad.Qué es la irradiación corporal total
Para qué se utiliza
De la inmunosupresión al trasplante moderno
No confundir con otras formas de irradiación
Preguntas frecuentes
¿Por qué hay que irradiar todo el cuerpo antes de un trasplante de médula?
¿Se administra de una sola vez?
¿Quién fue Donnall Thomas?
¿Sigue usándose hoy?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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