DICCIONARIO MÉDICO
Hormona sexual
Las hormonas sexuales son los mensajeros químicos que gobiernan la diferenciación sexual del organismo y el desarrollo de los rasgos que distinguen a uno y otro sexo. Se producen sobre todo en las gónadas, con una contribución de las glándulas suprarrenales, y en su gran mayoría pertenecen a la familia de los esteroides. El término abarca tres grupos: andrógenos, estrógenos y gestágenos. Una hormona sexual es una sustancia de naturaleza esteroidea que interviene en la maduración de los órganos reproductores y en la aparición de los caracteres sexuales. El adjetivo procede del latín sexus. En la terminología médica, la expresión "hormona sexual" se emplea casi como sinónimo de "esteroide sexual" o "esteroide gonadal", porque estas moléculas derivan del colesterol y comparten la arquitectura química de los esteroides. Las hormonas sexuales están presentes en ambos sexos; lo que cambia es la proporción. El organismo masculino y el femenino fabrican los mismos tipos de esteroides, pero en cantidades muy distintas, y esa diferencia cuantitativa es la que define el patrón hormonal de cada uno. Los andrógenos son los esteroides sexuales predominantes en el varón. La testosterona, sintetizada en el testículo, es el más representativo. Dirigen la maduración de los órganos genitales masculinos y la aparición de rasgos como el vello facial, el cambio de voz o el aumento de la masa muscular. En la mujer predominan los estrógenos, que se producen sobre todo en el ovario y participan en el desarrollo de los caracteres femeninos y en la regulación del ciclo ovárico. El tercer grupo, el de los gestágenos o progestágenos, prepara y mantiene el endometrio y sostiene las fases del ciclo femenino. Un dato bioquímico ilustra hasta qué punto estos grupos están emparentados: los estrógenos se fabrican a partir de andrógenos. En el ovario, la enzima aromatasa transforma la testosterona y otros andrógenos en estradiol. El límite entre "hormona masculina" y "hormona femenina" es, en el plano molecular, un paso enzimático. El origen principal son las gónadas: el testículo y el ovario. La corteza suprarrenal aporta andrógenos en menor cuantía, y durante la gestación la placenta se suma como productora. La síntesis parte siempre del colesterol, que una cadena de enzimas va modificando hasta obtener cada hormona concreta. La producción no es autónoma. Está gobernada por un circuito de tres niveles, el eje hipotálamo-hipófisis-gónada. El hipotálamo libera la hormona liberadora de gonadotropinas de forma pulsátil; esta actúa sobre la hipófisis, que responde secretando dos gonadotropinas, la hormona luteinizante y la hormona foliculoestimulante; y estas, finalmente, estimulan a las gónadas para que fabriquen los esteroides sexuales. Las propias hormonas sexuales, al elevarse en sangre, frenan al hipotálamo y a la hipófisis. Es un sistema de retroalimentación que se ajusta de manera continua. Este eje permanece en reposo durante la infancia y se reactiva en la pubertad, momento en que el ascenso de los esteroides sexuales desencadena el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios. Conviene deshacer una confusión frecuente. Las gonadotropinas y la hormona liberadora de gonadotropinas intervienen de lleno en la función reproductora, pero no se cuentan entre las hormonas sexuales. La razón es doble: no son esteroides, sino moléculas de naturaleza peptídica, y no actúan sobre los tejidos sexuales, sino que ordenan a la gónada que produzca los verdaderos esteroides sexuales. Ocupan el escalón de mando; la hormona sexual es el mensajero final que ejecuta la orden en el tejido diana. Sí. Ambos sexos producen andrógenos, estrógenos y gestágenos. Lo que difiere es la proporción de cada grupo, que es la que marca el perfil hormonal característico de cada uno. Porque derivan del colesterol y comparten su estructura química de cuatro anillos de carbono. Al ser liposolubles, atraviesan la membrana celular y se unen a receptores situados en el interior de la célula, donde regulan la expresión de los genes. Los andrógenos, como la testosterona, predominan en el varón y dirigen los rasgos masculinos. Los estrógenos, como el estradiol, predominan en la mujer y dirigen los femeninos. Están químicamente emparentados: el organismo obtiene los estrógenos transformando andrógenos mediante la enzima aromatasa. Su producción es baja durante la infancia y se dispara en la pubertad, cuando el eje hipotálamo-hipófisis-gónada se activa y pone en marcha el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios.Qué son las hormonas sexuales
Los tres grupos: andrógenos, estrógenos y gestágenos
Dónde se producen y cómo se regulan
Qué no es una hormona sexual
Preguntas frecuentes
¿Hombres y mujeres tienen las mismas hormonas sexuales?
¿Por qué se dice que son esteroides?
¿Cuál es la diferencia entre andrógeno y estrógeno?
¿Cuándo empiezan a actuar?
Referencias
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