DICCIONARIO MÉDICO
Hormona adenocorticotropa (ACTH)
La hormona adrenocorticotropa, conocida por su sigla inglesa ACTH y también como corticotropina, es un péptido que fabrica la hipófisis y cuya orden llega a las glándulas suprarrenales: les indica que produzcan cortisol. Es una de las piezas centrales del eje que conecta el cerebro con la respuesta del cuerpo al estrés. La ACTH es una hormona peptídica de 39 aminoácidos secretada por la parte anterior de la hipófisis, la adenohipófisis. Su trabajo consiste en estimular la corteza de las glándulas suprarrenales para que sinteticen y liberen cortisol, además de andrógenos y, en menor grado, mineralocorticoides. La literatura médica la nombra de dos maneras equivalentes, hormona adrenocorticotropa y corticotropina, y una tercera abreviada, ACTH. El nombre describe con exactitud lo que hace. Reúne tres raíces: adreno, por la glándula suprarrenal (situada sobre el riñón); cortico, por la corteza de esa glándula; y tropo, del griego τρόπος, "que se dirige hacia". La ACTH es, literalmente, la hormona que se dirige a la corteza suprarrenal. La ACTH no se sintetiza aislada. Nace de una proteína precursora grande, la proopiomelanocortina (POMC), que las células corticótropas de la adenohipófisis recortan como quien saca varias piezas de una misma plantilla. De ese corte salen, junto a la ACTH, otros fragmentos, entre ellos la hormona estimulante de los melanocitos. El detalle no es anecdótico: comparten secuencia, y por eso un exceso mantenido de ACTH puede oscurecer la piel. Por encima de la hipófisis manda el hipotálamo. Cuando el organismo necesita cortisol, el hipotálamo libera la hormona liberadora de corticotropina (CRH), que viaja el trecho corto que la separa de la hipófisis y ordena soltar ACTH. Hipotálamo, hipófisis y suprarrenales quedan así encadenados en lo que se conoce como eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal. La ACTH no se libera de forma pareja a lo largo del día. Sigue un ritmo circadiano marcado: alcanza su máximo en las primeras horas de la mañana y cae hasta su mínimo por la noche, un patrón que arrastra consigo al cortisol. El estrés, físico o emocional, rompe ese vaivén y dispara la secreción por encima de lo habitual. El sistema se regula a sí mismo mediante retroalimentación negativa. Cuando el cortisol en sangre sube lo suficiente, esa concentración frena tanto al hipotálamo como a la hipófisis, que reducen la producción de CRH y de ACTH. Es la razón por la que el eje rara vez se desboca en condiciones normales: cada escalón vigila al anterior. Sí. Son dos nombres de la misma molécula. "Corticotropina" es la forma habitual en la nomenclatura internacional; ACTH es la sigla del inglés adrenocorticotropic hormone, la más extendida en la práctica diaria. Adreno alude a la glándula suprarrenal, cortico a su corteza y tropo a la idea de dirigirse hacia algo. Todo junto: la hormona que actúa sobre la corteza suprarrenal. Conviene no confundir "adreno" con "adeno" (glándula en general), un error de escritura frecuente. Porque su concentración cambia con la hora. Sus valores son más altos al despertar y descienden a lo largo de la jornada, de modo que una muestra tomada a media tarde no reflejaría el mismo estado que una de primera hora. La ACTH es la señal; el cortisol, la respuesta. Sin ACTH, la corteza suprarrenal apenas produce cortisol. A su vez, el cortisol elevado frena la liberación de ACTH, de manera que ambos se mueven en un equilibrio mutuo.Qué es la hormona adrenocorticotropa
De dónde procede y cómo se fabrica
Ritmo y control
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo ACTH que corticotropina?
¿Qué significa cada parte del nombre "adrenocorticotropa"?
¿Por qué se mide la ACTH por la mañana?
¿Qué relación tiene la ACTH con el cortisol?
Referencias
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