DICCIONARIO MÉDICO
HLA-B
El HLA-B es uno de los tres genes de clase I del sistema HLA y el más variable de todos ellos. Su molécula, presente en casi todas las células con núcleo, muestra péptidos a los linfocitos citotóxicos. Es el locus HLA con mayor número de asociaciones descritas con enfermedades y con reacciones a medicamentos. El HLA-B es un gen de la región del antígeno leucocitario humano, en el cromosoma 6. Junto con el HLA-A y el HLA-C constituye la clase I, cuyas moléculas se asoman a la superficie de la práctica totalidad de las células del cuerpo acompañadas de la beta-2-microglobulina. Su cometido es presentar fragmentos de proteínas internas a los linfocitos T con marcador CD8. Entre los tres genes de clase I, el HLA-B es el que acumula más versiones. Se han descrito miles de alelos distintos, muy por encima de los del HLA-A y el HLA-C. Esa diversidad amplía el abanico de péptidos que la población puede presentar, y también explica que muchas de las asociaciones entre HLA y enfermedad se hayan encontrado precisamente en este locus. Cada alelo se nombra con la sigla del gen y una serie de números, como en HLA-B*27:05 o HLA-B*57:01. El caso más conocido es el del grupo de variantes reunidas bajo el nombre HLA-B27. En 1973 se describió su vínculo con la espondilitis anquilosante y otras enfermedades reumáticas de la columna. La relación es una de las más intensas que se conocen entre una variante genética común y una enfermedad: la mayoría de las personas con espondilitis anquilosante portan el HLA-B27. Este mismo grupo se ha asociado a algunas formas de uveítis. Conviene recordar que portar el HLA-B27 indica predisposición, no enfermedad: gran parte de quienes lo llevan nunca desarrollan ningún trastorno. Algunas variantes del HLA-B predicen reacciones adversas graves a determinados fármacos. La molécula HLA-B*57:01 se asocia a una reacción de hipersensibilidad al abacavir, un antirretroviral, y por ese motivo se recomienda comprobar su presencia antes de recetarlo. La variante HLA-B*15:02 se relaciona con reacciones cutáneas graves a la carbamazepina, sobre todo en poblaciones del sudeste asiático. La relación no es automática. Portar la variante de riesgo es necesario para que aparezca la reacción, pero no basta: una parte de los portadores tolera el medicamento sin problemas. Aun así, la asociación es lo bastante sólida como para que la genética del HLA-B se haya incorporado a la seguridad de algunos tratamientos. Es el gen más polimórfico de la clase I, con miles de alelos catalogados. Esa variabilidad, seleccionada a lo largo de la evolución, permite a la especie presentar una gama muy amplia de péptidos frente a los patógenos. No. El HLA-B27 aumenta la probabilidad, pero la mayoría de sus portadores no desarrollan la enfermedad. Es un factor de predisposición, no una sentencia. Su presencia identifica a las personas con riesgo de sufrir una reacción de hipersensibilidad al abacavir. Detectarla de antemano permite evitar ese fármaco en quien lo porta. Es uno de los primeros ejemplos de farmacogenética aplicada a la práctica.Qué es el HLA-B
El gen de clase I con más variantes
HLA-B y las enfermedades: el ejemplo del HLA-B27
HLA-B y las reacciones a medicamentos
Preguntas frecuentes
¿Por qué el HLA-B tiene tantas variantes?
¿Tener el HLA-B27 significa que se padecerá espondilitis?
¿Para qué sirve conocer el HLA-B*57:01 antes de un tratamiento?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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