DICCIONARIO MÉDICO
Hirudina
La hirudina es un pequeño péptido con actividad anticoagulante que producen las glándulas salivales de la sanguijuela medicinal (Hirudo medicinalis). Su acción consiste en bloquear directamente la trombina, la enzima que pone en marcha la formación del coágulo. El nombre viene del latín hirudo, hirudinis, sanguijuela, con el sufijo que indica sustancia. Se trata de un polipéptido de cadena única formado por 65 aminoácidos, con un peso molecular cercano a los 7 kilodalton, cuya estructura se sostiene gracias a tres puentes disulfuro internos. Entre los inhibidores naturales de la trombina, es de los más potentes y selectivos que se conocen. En la saliva del animal cumple una función muy concreta. Mientras la sanguijuela se alimenta, la hirudina impide que la sangre de la herida coagule y mantiene el flujo abierto durante la succión. Ese mecanismo, tan útil para el parásito, fue el que despertó el interés de la medicina. La trombina es la enzima que transforma el fibrinógeno en fibrina, la red que da consistencia al coágulo. La hirudina se acopla a ella y la deja fuera de juego. Lo hace de una forma llamativa: se une a la vez a dos zonas de la trombina, el punto donde ejerce su actividad catalítica y el lugar que reconoce al fibrinógeno. Con ese doble anclaje forma un complejo estrecho, en proporción de uno a uno, de afinidad muy alta y en la práctica irreversible. Aquí está la diferencia con la heparina. La heparina necesita un intermediario, la antitrombina, para frenar la coagulación. La hirudina no depende de nadie: actúa sobre la trombina por sí misma, tanto sobre la que circula libre como sobre la que ya está unida al coágulo. El uso de sanguijuelas para practicar sangrías se remonta a la Antigüedad, con antecedentes en el Egipto faraónico y una notable difusión en la Europa que siguió las enseñanzas de Galeno. Esa costumbre fue retrocediendo hacia 1900, cuando la medicina científica dejó de ver sentido a las sangrías. La pista de la hirudina la abrió el fisiólogo británico John Berry Haycraft, que en 1884 comprobó que la secreción de la sanguijuela evitaba la coagulación de la sangre. A la sustancia responsable se le dio después el nombre de hirudina. Ya en el último tramo del siglo XX las sanguijuelas volvieron a la escena médica, esta vez en cirugía reconstructiva y plástica, para aliviar la congestión venosa de colgajos e injertos. Sus poblaciones silvestres, mientras tanto, se habían reducido de manera notable. En 1986 varios equipos lograron clonar el gen de la hirudina y expresarlo en bacterias, lo que permitió fabricarla sin depender del animal. De ahí surgieron versiones recombinantes como la desirudina y la lepirudina, obtenidas en levaduras, y un análogo semisintético, la bivalirudina, que reproduce los dos extremos activos del péptido original. Todos ellos pertenecen a la familia de los inhibidores directos de la trombina. Hay un detalle químico curioso. La hirudina natural lleva un residuo de tirosina sulfatado en la posición 63; las versiones recombinantes carecen de esa modificación, lo que reduce algo su potencia sin alterar su especificidad por la trombina. Por su procedencia. El latín hirudo significa sanguijuela, y de esa raíz deriva el nombre del péptido que el animal fabrica en sus glándulas salivales. Sí. La hirudina natural se encuentra en la saliva de Hirudo medicinalis. El animal la emplea para que la sangre de su presa no se coagule mientras la ingiere, y ese fue el punto de partida de toda su historia médica. En el modo de actuar. La hirudina inhibe la trombina de manera directa, sin ayuda de ninguna proteína intermedia. La heparina, en cambio, trabaja de forma indirecta: precisa de la antitrombina para ejercer su efecto. La forma natural es hoy poco habitual. Lo que se emplea son sus descendientes obtenidos por biotecnología, la desirudina, la lepirudina y la bivalirudina, que heredan su capacidad de bloquear la trombina.Qué es la hirudina
Cómo bloquea la coagulación
Una historia que empieza en la sanguijuela
De la naturaleza al laboratorio
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama hirudina?
¿De verdad procede de la sanguijuela?
¿En qué se distingue de la heparina?
¿Se sigue utilizando la hirudina de la sanguijuela?
Referencias
Entradas relacionadas
Infografías realizadas con https://BioRender.com
© Clínica Universidad de Navarra 2026