DICCIONARIO MÉDICO
Hipovigilancia
La hipovigilancia es la disminución del nivel de vigilancia, es decir, del grado de alerta con que una persona se mantiene despierta y receptiva a lo que la rodea. Quien la presenta responde peor y más despacio a los estímulos, y le cuesta sostener la atención. El término describe cuánto está despierto alguien, no qué contenidos maneja su mente. Esa distinción marca todo lo que sigue. La palabra mezcla dos lenguas: el prefijo griego hypo- (ὑπο-, por debajo) y el latín vigilantia (vela, atención sostenida), derivado de vigilāre, estar despierto. Ese cruce grecolatino, poco ortodoxo desde el purismo etimológico, describe con precisión la idea: una vigilia por debajo de lo normal. Para entender el término conviene recordar que la consciencia tiene dos componentes. Uno es el nivel de alerta o vigilia, el grado de despertar, que va desde el estar plenamente despierto hasta el coma. El otro es el contenido, esto es, la conciencia de uno mismo y del entorno, con la que pensamos, percibimos y recordamos. La hipovigilancia afecta al primero de esos componentes: baja el interruptor del despertar, sin que ello prejuzgue lo que ocurre con el contenido. Mantenerse despierto no es algo que ocurra sin más. Depende de una red de neuronas situada en el tronco del encéfalo, el sistema reticular activador ascendente, que se proyecta hacia el tálamo y desde ahí activa la corteza cerebral. Mientras esa red trabaja, el cerebro permanece en vigilia; cuando su actividad disminuye, la persona se adormece y el nivel de alerta cae. La hipovigilancia traduce, en el fondo, una menor activación de ese sistema. Por eso figura entre las señales que orientan hacia procesos que afectan al tronco encefálico o a su influencia sobre la corteza, y por eso aparece con frecuencia en el vocabulario de la neurología y de la medicina intensiva. Conviene no confundirla con el simple cansancio: la fatiga es una sensación subjetiva de agotamiento que no siempre reduce la vigilancia, mientras que la hipovigilancia es un descenso objetivo del estado de alerta. Entre la vigilia plena y el coma no hay un salto brusco, sino una gradación. Los términos que la jalonan describen intensidades crecientes de reducción de la alerta. La somnolencia es una tendencia al sueño de la que la persona sale con facilidad ante un estímulo. La obnubilación y el letargo suponen ya una reducción más marcada, con respuestas lentas y atención defectuosa. Más abajo en la escala, el estupor deja a la persona apenas despertable, solo mediante estímulos intensos y repetidos, y el coma representa el extremo, sin respuesta a estímulo alguno. La hipovigilancia funciona como término paraguas para los grados leves y moderados de esa reducción. Su opuesto es la hipervigilancia, un estado de alerta exagerada. No exactamente. La hipovigilancia es el concepto general, la disminución del nivel de alerta, y la somnolencia es uno de sus grados más leves. Toda somnolencia implica cierta hipovigilancia, pero el término mayor abarca también estados más profundos. El sistema reticular activador ascendente, una red de neuronas del tronco encefálico que se proyecta al tálamo y a la corteza. Su activación sostiene el estado de vigilia; su descenso lo reduce. No. El cansancio es una sensación subjetiva que puede convivir con un nivel de alerta conservado. La hipovigilancia, en cambio, es una disminución objetiva del grado de despertar. Es un híbrido de griego y latín: hypo-, por debajo, y vigilantia, vigilia o vela. Con el prefijo contrario se forma hipervigilancia, el estado de alerta excesiva.Qué es la hipovigilancia
El sustrato de la vigilia en el cerebro
Grados de reducción de la alerta
Preguntas frecuentes
¿Hipovigilancia y somnolencia son lo mismo?
¿Qué parte del cerebro mantiene la vigilia?
¿La hipovigilancia es lo mismo que estar cansado?
¿De dónde procede la palabra?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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