DICCIONARIO MÉDICO
Hiperoxaluria
La hiperoxaluria es la eliminación excesiva de oxalato por la orina. El oxalato es un producto de desecho que el riñón expulsa sin transformar, de modo que cuando su cantidad se dispara tiende a combinarse con el calcio y a precipitar en forma de cristales. De ahí su vínculo estrecho con los cálculos renales. La hiperoxaluria se define por una excreción urinaria de oxalato por encima de lo normal, cifra que en el adulto se sitúa aproximadamente en 45 miligramos al día por cada 1,73 metros cuadrados de superficie corporal. La palabra reúne el prefijo hiper-, «en exceso», la raíz oxal-, del ácido oxálico, y el sufijo -uria, «orina». El nombre del ácido oxálico procede a su vez de la acedera (Oxalis), la planta de la que se aisló por primera vez, emparentada con el griego oxýs, «agrio» o «ácido». El oxalato es la sal de ese ácido, presente en numerosos vegetales y generada también por el propio metabolismo. El cuerpo no sabe descomponerlo: lo filtra el riñón y lo elimina intacto. Por eso todo el peso del exceso recae sobre la vía urinaria. El oxalato del organismo tiene dos orígenes. Una parte llega con la dieta y se absorbe a lo largo del tubo digestivo; otra la fabrica el hígado como producto final del metabolismo del glioxilato. En condiciones normales ambas fuentes se mantienen a raya y la cantidad que aparece en la orina es pequeña. La hiperoxaluria rompe ese equilibrio, bien porque el hígado produce oxalato de más, bien porque el intestino absorbe más de la cuenta. La consecuencia es siempre la misma. Un exceso de oxalato en la orina favorece que este se una al calcio y forme cristales de oxalato cálcico, la materia prima de la mayoría de las piedras del riñón. Si la concentración es muy alta y sostenida, los cristales se depositan también en el propio tejido renal (nefrocalcinosis) e incluso, en las formas graves, por todo el cuerpo. Bajo el nombre de hiperoxaluria primaria se agrupa un conjunto de enfermedades hereditarias raras, de transmisión autosómica recesiva, en las que un defecto enzimático del hígado provoca una sobreproducción de oxalato. Se distinguen tres tipos. El tipo 1, el más frecuente y grave, se debe al fallo de la enzima alanina-glioxilato aminotransferasa (gen AGXT), que emplea la vitamina B6 como cofactor. El tipo 2 y el tipo 3 dependen de otras enzimas de la misma ruta y tienden a cursar de forma más leve. En estas formas la excreción de oxalato suele ser muy alta, con frecuencia por encima de los 90 miligramos diarios. La hiperoxaluria secundaria es mucho más común y de origen distinto. Aquí el problema no está en el hígado, sino en un aporte externo elevado o en una absorción intestinal aumentada. La forma llamada entérica aparece cuando enfermedades o cirugías del intestino incrementan el paso de oxalato a la sangre. Por lo general estas formas son menos intensas y no llegan a producir depósitos por todo el organismo. Si la producción de oxalato se mantiene muy elevada y la función del riñón se deteriora, el oxalato cálcico deja de eliminarse y empieza a acumularse en los tejidos. Ese depósito generalizado recibe el nombre de oxalosis, y afecta al hueso, al corazón, a la retina o a los vasos, entre otros. La oxalosis representa el desenlace de las formas hereditarias no controladas y es la característica que las separa de las secundarias, que rara vez llegan tan lejos. La información completa sobre esa fase sistémica se recoge en la entrada de oxalosis e hiperoxaluria primaria. Porque el ácido oxálico se aisló por primera vez de la acedera, cuyo nombre científico es Oxalis. El término entronca con el griego oxýs, «agrio», por el sabor ácido de esas hojas. No. La hereditaria, llamada primaria, es la más grave pero también la más rara. La forma secundaria, ligada a la dieta o a la absorción intestinal, es bastante más frecuente y de gravedad menor. La hiperoxaluria es el exceso de oxalato en la orina. La oxalosis es el paso siguiente en las formas graves: el depósito de oxalato cálcico repartido por los órganos cuando el riñón ya no puede eliminarlo. Una nombra el trastorno urinario; la otra, su extensión al resto del cuerpo. Con los de oxalato cálcico, los más habituales en la población general. El exceso de oxalato en la orina es uno de los factores que favorecen su formación, junto con otros como la concentración de calcio o el déficit de citrato.Qué es la hiperoxaluria
De dónde procede el oxalato que sobra
Hiperoxaluria primaria y secundaria
Cuando el oxalato invade otros órganos
Preguntas frecuentes
¿Por qué la raíz «oxal-» se relaciona con una planta?
¿Toda hiperoxaluria es hereditaria?
¿Qué diferencia hay entre hiperoxaluria y oxalosis?
¿Con qué tipo de cálculo renal se relaciona?
Referencias
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