DICCIONARIO MÉDICO
Guanidina
La guanidina es un compuesto orgánico de fórmula HN=C(NH₂)₂ cuyo rasgo más notable es su extrema basicidad, inusual entre las moléculas orgánicas. Su grupo funcional, el grupo guanidino, aparece en la cadena lateral del aminoácido arginina y constituye el punto de partida de la ruta metabólica que produce creatina, reserva energética del músculo esquelético y del miocardio. La guanidina es un sólido cristalino, incoloro e higroscópico que en solución acuosa se comporta como una base fuerte (pKa del ion guanidinio en torno a 13,6). Este valor la sitúa al nivel de los hidróxidos alcalinos, algo que no es habitual en compuestos orgánicos y que se explica por la estabilización del catión guanidinio: cuando la molécula capta un protón, la carga positiva se reparte por resonancia entre tres átomos de nitrógeno equivalentes, lo que confiere al ion una estabilidad termodinámica notable. Adolph Strecker la aisló por primera vez en 1861 a partir de la guanina, que a su vez había sido obtenida del guano (excrementos acumulados de aves marinas). El nombre recorre esa cadena etimológica: del quechua wanu (estiércol) pasó al español como «guano», y de ahí derivaron «guanina» y «guanidina». No es la genealogía más elegante de la química, pero ha perdurado sin discusión. Donde la guanidina adquiere verdadera relevancia biológica es como grupo funcional. La cadena lateral de la arginina contiene un grupo guanidino que participa en al menos tres procesos metabólicos con consecuencias clínicas directas. En el riñón, la enzima glicina amidinotransferasa (AGAT) transfiere ese grupo guanidino de la arginina a la glicina y genera ácido guanidinoacético, que viaja al hígado para recibir un grupo metilo y convertirse en creatina. La creatina, fosforilada por la creatina cinasa, opera como reserva rápida de energía en el músculo y en el cerebro; su producto de degradación, la creatinina, se elimina por filtración glomerular y sirve como marcador indirecto de función renal. El grupo guanidino de la arginina interviene también en la síntesis de óxido nítrico (catalizada por la óxido nítrico sintasa) y en la eliminación de nitrógeno a través del ciclo de la urea. Que un mismo grupo funcional alimente rutas tan dispares refleja la versatilidad química de la estructura plana del guanidinio, capaz de establecer puentes de hidrógeno dobles con aniones como el fosfato o el carboxilato, interacción que, además, aprovechan numerosas enzimas para anclar sus sustratos en el centro activo. La familia de las biguanidas (dos grupos guanidino enlazados) incluye la metformina, uno de los fármacos más prescritos del mundo para la diabetes mellitus tipo 2. La conexión entre guanidina y control glucémico se conoce desde la Edad Media europea, cuando extractos de la planta Galega officinalis (lila francesa) se empleaban empíricamente para aliviar la poliuria diabética; la galegina, principio activo de esa planta, es precisamente un derivado guanidínico. La toxicidad hepática de la guanidina libre impidió su uso clínico directo, pero la búsqueda de análogos seguros desembocó, ya en la década de 1950, en la metformina. Otros derivados guanidínicos se usan en contextos muy distintos: el cloruro de guanidinio es un agente caotrópico habitual en los laboratorios de biología molecular para desnaturalizar proteínas, y la nitroguanidina forma parte de algunas pólvoras sin humo. Del quechua wanu (estiércol), que en español pasó a «guano». La guanina se aisló del guano en 1844 y, cuando Strecker obtuvo a partir de ella un compuesto más sencillo en 1861, lo llamó «guanidina» manteniendo la raíz. Porque al protonarse genera el ion guanidinio, cuya carga positiva se deslocaliza de forma simétrica entre tres nitrógenos. Esa estabilización por resonancia hace que el ion sea muy difícil de desprotonar, y eso equivale a una basicidad elevada. La creatina se sintetiza transfiriendo el grupo guanidino de la arginina a la glicina, con un paso intermedio (el ácido guanidinoacético) que se metila en el hígado. Cuando la creatina se degrada en el músculo, produce creatinina. Todo el ciclo depende, en última instancia, de ese grupo guanidino presente en la arginina. Sí. En concentraciones elevadas produce hepatotoxicidad y puede alterar la transmisión neuromuscular. En la insuficiencia renal avanzada, la acumulación de compuestos guanidínicos derivados de la creatinina contribuye a la toxicidad urémica. Si desea ampliar información sobre compuestos y rutas metabólicas vinculados a la guanidina, puede consultar:Qué es la guanidina
El grupo guanidino en el metabolismo humano
Derivados con interés farmacológico
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre «guanidina»?
¿Por qué la guanidina es una base tan fuerte?
¿Qué relación tiene con la creatina y la creatinina?
¿Es tóxica la guanidina libre?
Referencias
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