DICCIONARIO MÉDICO
Fabismo
El fabismo es una forma de anemia hemolítica aguda desencadenada por la ingesta de habas en personas con déficit de la enzima glucosa-6-fosfato deshidrogenasa (G6PD). El fabismo es un síndrome hemolítico agudo que se produce cuando una persona con déficit de la enzima G6PD consume habas (Vicia faba) o, en algunos casos, inhala el polen de esta planta. La enzima G6PD desempeña un papel esencial en la protección de los glóbulos rojos frente al estrés oxidativo, ya que participa en la generación de sustancias antioxidantes dentro del eritrocito. Cuando la actividad de esta enzima es insuficiente, los glóbulos rojos se vuelven vulnerables a determinados compuestos oxidantes presentes en las habas, lo que provoca su destrucción masiva y rápida, fenómeno conocido como hemólisis. Las habas contienen dos glucósidos denominados vicina y convicina, que liberan las pirimidinas divicina e isouramilo durante su metabolismo. Estas sustancias generan radicales libres en un proceso de autooxidación que, en personas con actividad enzimática G6PD normal, resulta inocuo. Sin embargo, en quienes presentan déficit de G6PD, la capacidad antioxidante del eritrocito está comprometida y los radicales libres provocan un daño oxidativo directo sobre la membrana del glóbulo rojo, desencadenando su destrucción prematura. Es importante señalar que no todas las personas con déficit de G6PD desarrollan fabismo cada vez que consumen habas. La razón de esta variabilidad no está completamente aclarada, aunque se cree que factores como la cantidad ingerida, el modo de preparación y posibles genes modificadores podrían influir en la aparición o no del episodio hemolítico. El diagnóstico y la valoración de riesgo corresponden siempre al profesional sanitario. La causa fundamental del fabismo es el déficit hereditario de la enzima G6PD. El gen que codifica esta enzima se localiza en el brazo largo del cromosoma X (región Xq28), por lo que la enfermedad sigue un patrón de herencia ligado al cromosoma X. Esto implica que: Se han identificado más de 200 variantes genéticas del gen G6PD que causan distintos grados de déficit enzimático. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció una clasificación de estas variantes que fue revisada en 2022. Actualmente se distinguen las siguientes clases: Las variantes más relevantes clínicamente incluyen la G6PD Mediterránea, frecuente en la cuenca mediterránea y Oriente Medio, y la G6PD A-, predominante en poblaciones de ascendencia africana. La variante mediterránea suele asociarse a un déficit enzimático más grave y, por tanto, a episodios hemolíticos más intensos. La crisis hemolítica del fabismo puede desarrollarse de forma rápida tras la ingesta de habas, habitualmente en las 24 a 48 horas siguientes. Los síntomas reflejan la destrucción acelerada de glóbulos rojos y la acumulación de sus productos de degradación en el organismo. Las manifestaciones más frecuentes son: En los niños, el fabismo tiende a manifestarse con mayor frecuencia y gravedad que en los adultos. Los menores pueden mostrarse irritables, letárgicos o inusualmente tranquilos. La crisis puede ser potencialmente grave si no se detecta a tiempo, por lo que ante cualquiera de estos síntomas es fundamental acudir de inmediato al servicio de urgencias. En el análisis de sangre, el frotis de sangre periférica durante una crisis hemolítica muestra características típicas como policromasia (presencia de glóbulos rojos inmaduros), anisocitosis (variación en el tamaño de los eritrocitos) y poiquilocitosis (formas irregulares), además de posibles cuerpos de Heinz, que son agregados de hemoglobina desnaturalizada en el interior del glóbulo rojo. El diagnóstico del fabismo requiere una evaluación profesional que combine la historia clínica con pruebas de laboratorio específicas. El médico considerará los antecedentes de ingesta reciente de habas, los síntomas compatibles con hemólisis aguda y los antecedentes familiares del paciente. Las principales herramientas diagnósticas incluyen: El diagnóstico diferencial debe establecerse con otras causas de anemia hemolítica con prueba de Coombs negativa, como la esferocitosis hereditaria, el déficit de piruvato cinasa y otras hemoglobinopatías. El médico determinará las pruebas necesarias en función de cada paciente. El abordaje terapéutico del fabismo depende de la gravedad de la crisis hemolítica y de las condiciones particulares de cada paciente. En la mayoría de los casos, la hemólisis es autolimitada: una vez que se elimina el factor desencadenante, la destrucción de glóbulos rojos se detiene progresivamente y los valores de hemoglobina tienden a normalizarse en un plazo de una a seis semanas. Las medidas terapéuticas que el especialista puede considerar incluyen: No existe en la actualidad un tratamiento curativo del déficit de G6PD. La investigación continúa avanzando en el desarrollo de posibles terapias farmacológicas y en la exploración de estrategias de terapia génica, aunque estos abordajes se encuentran todavía en fases experimentales. Los resultados varían en función de cada paciente, y el pronóstico general es favorable cuando se evitan los factores desencadenantes conocidos. La prevención constituye el pilar fundamental del manejo del fabismo y del déficit de G6PD en general. Las medidas preventivas más importantes son: El cribado neonatal de déficit de G6PD se realiza en algunos países con alta prevalencia. La detección precoz permite educar a las familias sobre las precauciones necesarias y vigilar al recién nacido frente a la ictericia neonatal, una complicación potencialmente grave del déficit de G6PD que, sin tratamiento, puede evolucionar hacia el kernícterus (acumulación de bilirrubina en el cerebro con daño neurológico). El especialista valorará en cada caso la necesidad de estudiar a otros miembros de la familia. El déficit de G6PD es la enzimopatía más frecuente del ser humano. Se estima que afecta a más de 400 millones de personas en todo el mundo, con una distribución geográfica que refleja la presión selectiva ejercida históricamente por la malaria. Las regiones con mayor prevalencia incluyen el África subsahariana, donde la tasa de portadores puede superar el 20 % de la población, la cuenca mediterránea (sur de Europa, norte de África y Oriente Medio), el sudeste asiático y partes de América Latina con poblaciones de origen africano o mediterráneo. La isla de Cerdeña (Italia) presenta la frecuencia más alta de fabismo documentada a nivel mundial, con aproximadamente cinco casos por cada mil habitantes. En Estados Unidos, el déficit de G6PD afecta a aproximadamente uno de cada diez varones afroamericanos. En España, la variante G6PD Mediterránea es la más frecuente, especialmente en regiones del sur y del litoral mediterráneo, aunque los datos epidemiológicos precisos son limitados. Es relevante destacar que la prevalencia del déficit enzimático no equivale a la prevalencia del fabismo clínico. Muchas personas con déficit de G6PD nunca desarrollan síntomas porque no se exponen a los desencadenantes o porque su variante genética particular permite tolerar pequeñas cantidades de habas. El profesional sanitario puede orientar sobre el riesgo individual de cada paciente en función de su variante genética y sus antecedentes clínicos. El pronóstico del fabismo y del déficit de G6PD es, en general, excelente. La mayoría de las personas con esta condición tienen una esperanza de vida normal y pueden llevar una vida plenamente activa siempre que eviten los factores desencadenantes conocidos. Los episodios hemolíticos son típicamente autolimitados: una vez retirado el agente causal, la producción medular de nuevos glóbulos rojos compensa la pérdida y los valores de hemoglobina se normalizan progresivamente. La hemólisis crónica es infrecuente y se limita prácticamente a las variantes más graves (clase A de la clasificación OMS), que representan una pequeña proporción de los casos. Las complicaciones potencialmente graves, como la insuficiencia renal aguda por hemoglobinuria masiva o el kernícterus neonatal, pueden prevenirse en gran medida con la detección precoz y la educación sanitaria adecuada. Los estudios muestran que el asesoramiento sobre medicamentos y alimentos seguros, junto con la atención médica rápida ante las crisis, reduce significativamente el riesgo de complicaciones. Es fundamental acudir al servicio de urgencias de forma inmediata si una persona con déficit de G6PD conocido o sospechado presenta alguno de los siguientes signos tras haber consumido habas o haberse expuesto a un posible desencadenante: La atención médica temprana es decisiva para evitar complicaciones graves como la insuficiencia renal aguda o el shock hemodinámico. El médico determinará la gravedad del cuadro y las medidas terapéuticas necesarias en cada situación. El déficit de G6PD que subyace al fabismo es una condición genética de por vida que no tiene curación. Sin embargo, la mayoría de las personas con este déficit llevan una vida completamente normal siempre que eviten los factores desencadenantes conocidos, especialmente las habas y determinados medicamentos. Las crisis hemolíticas, cuando ocurren, suelen ser autolimitadas y se resuelven tras retirar el agente causal, aunque en casos graves pueden requerir tratamiento hospitalario. El especialista establecerá las pautas de seguimiento adecuadas para cada paciente. Los compuestos responsables de la hemólisis (vicina y convicina) se encuentran en concentraciones elevadas exclusivamente en las habas (Vicia faba) y no están presentes en otras legumbres como las lentejas, los garbanzos, las alubias o los guisantes. Por tanto, las personas con déficit de G6PD generalmente pueden consumir otros tipos de legumbres sin riesgo de crisis hemolítica. No obstante, cada persona debe seguir las recomendaciones individualizadas de su médico, ya que la tolerancia puede variar. El déficit de G6PD se transmite mediante herencia ligada al cromosoma X. Los varones que heredan la variante defectuosa de su madre portadora manifestarán el déficit. Las mujeres con una sola copia alterada suelen ser portadoras sin síntomas, aunque en algunos casos pueden presentar manifestaciones clínicas por la inactivación sesgada del cromosoma X sano. Las mujeres con dos copias alteradas (una de cada progenitor) presentan el déficit de forma similar a los varones afectados. El asesoramiento genético puede ayudar a las familias a comprender el riesgo de transmisión a la descendencia. España, por su localización en la cuenca mediterránea, se encuentra entre las zonas con una prevalencia relativamente elevada de déficit de G6PD. La variante más frecuente en la población española es la G6PD Mediterránea, asociada a un déficit enzimático grave. Sardinia, en Italia, presenta la frecuencia más alta documentada de fabismo a nivel mundial. Aunque el consumo de habas forma parte de la gastronomía tradicional de diversas regiones españolas, la prevalencia exacta del fabismo clínico depende de la frecuencia de la variante genética en cada zona geográfica. Los estudios científicos sugieren que el déficit de G6PD confiere cierta protección parcial frente a la malaria causada por Plasmodium falciparum, la forma más grave de paludismo. Esta ventaja evolutiva explicaría por qué las variantes genéticas que causan el déficit se han mantenido con frecuencias elevadas en poblaciones de zonas endémicas de malaria. Los mecanismos propuestos incluyen una eliminación más rápida de los eritrocitos infectados por el parásito y una mayor sensibilidad del parásito al estrés oxidativo dentro de los glóbulos rojos deficientes en G6PD. Referencias de interés para pacientes: MedlinePlus – Déficit de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa Cleveland Clinic – G6PD Deficiency NORD – Glucose-6-Phosphate Dehydrogenase Deficiency StatPearls – Glucose-6-Phosphate Dehydrogenase Deficiency © Clínica Universidad de Navarra 2026
El fabismo constituye una de las manifestaciones clínicas más características del déficit de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa (G6PD), la enzimopatía hereditaria más frecuente en el ser humano. Se estima que más de 400 millones de personas en todo el mundo presentan algún grado de déficit de G6PD, aunque no todas desarrollan episodios hemolíticos al exponerse a las habas. Esta condición tiene una prevalencia especialmente elevada en poblaciones de la cuenca mediterránea, África, Oriente Medio y el sudeste asiático, zonas que coinciden con la distribución histórica del paludismo, ya que el déficit de G6PD confiere cierta protección frente a la malaria por Plasmodium falciparum. El especialista es quien debe valorar cada caso de forma individualizada, puesto que la gravedad del cuadro varía considerablemente de un paciente a otro.Qué es el fabismo
Causas del fabismo
Síntomas del fabismo
Diagnóstico del fabismo
Tratamiento del fabismo
Prevención del fabismo
Epidemiología y distribución geográfica del fabismo
Pronóstico del fabismo
Cuándo acudir al médico
Preguntas frecuentes sobre el fabismo
¿El fabismo se cura?
¿Se puede comer algún tipo de legumbre si se tiene fabismo?
¿Cómo se hereda el fabismo?
¿Es frecuente el fabismo en España?
¿La deficiencia de G6PD protege contra la malaria?
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