DICCIONARIO MÉDICO

Evitación

La evitación es una conducta aprendida mediante la cual un individuo realiza una acción (o se abstiene de realizarla) para impedir la aparición de un estímulo que percibe como aversivo. En psicología clínica, la evitación es uno de los mecanismos centrales en el mantenimiento de los trastornos de ansiedad y en la configuración de patrones de personalidad como el evitativo.

Qué es la evitación

El término procede del latín evitatio, -onis, derivado de evitare ("esquivar, apartarse de"), que a su vez combina e-/ex- con vitare ("rehuir"). Mientras que en el lenguaje común evitar es simplemente no hacer algo, en psicología experimental el concepto adquirió un significado técnico preciso a mediados del siglo XX, cuando O. H. Mowrer formuló su teoría de los dos factores (1947).

Según ese modelo, la evitación se establece en dos fases. Primero, un condicionamiento clásico asocia un estímulo neutro con otro aversivo, de modo que el primero pasa a generar una respuesta de miedo. En la segunda fase, la conducta que consigue anticipar y cancelar la aparición del estímulo aversivo queda reforzada negativamente: el individuo aprende que, si actúa a tiempo, la experiencia desagradable no llega a producirse. Es reforzamiento negativo en sentido estricto.

Tipos de evitación

La distinción más utilizada en la literatura experimental separa la evitación activa de la pasiva. En la primera, el sujeto debe emitir una respuesta concreta (pulsar una palanca, cambiar de compartimento) para escapar del estímulo amenazante. En la pasiva, lo que se le exige es inhibir una conducta: no tocar un objeto, no entrar en un espacio determinado. Los factores que gobiernan una y otra variante no son idénticos, como demostraron los trabajos de Gray en la década de 1970.

Fuera del laboratorio, la evitación adopta formas menos evidentes. La evitación cognitiva consiste en apartar de la conciencia pensamientos o recuerdos perturbadores; la evitación conductual, en mantenerse físicamente lejos de lugares, personas o situaciones asociadas al malestar. Existe además la llamada evitación experiencial, un concepto desarrollado por la terapia de aceptación y compromiso (ACT), que engloba cualquier intento de suprimir vivencias internas (emociones, sensaciones corporales, recuerdos) aunque esa supresión acabe resultando contraproducente.

Evitación y psicopatología

Un dato paradójico de la evitación es que funciona. A corto plazo, quien evita el estímulo temido deja de experimentar ansiedad, y eso refuerza la conducta. El problema aparece con la repetición: cada episodio de evitación exitosa impide que el individuo compruebe que el estímulo puede no ser tan amenazante como anticipa, y el repertorio de situaciones evitadas tiende a ampliarse.

En la fobia social, por ejemplo, la persona evita contextos de exposición pública; en la ansiedad de evitación, el patrón se extiende a cualquier situación percibida como susceptible de provocar rechazo. Cuando la evitación impregna la estructura entera de la personalidad, se configura el trastorno de personalidad evitativo, recogido en el grupo C del DSM-5-TR.

Diferencia entre evitación y escape

Ambos son procedimientos de condicionamiento operante, pero se distinguen por el momento en que se emite la respuesta. En el escape, el estímulo aversivo ya está presente y la conducta lo interrumpe. En la evitación, la conducta se anticipa al estímulo y lo cancela antes de que aparezca. Esta diferencia temporal tiene consecuencias clínicas: la evitación es más resistente a la extinción que el escape, precisamente porque la persona nunca llega a comprobar qué ocurriría si no actuara.

Preguntas frecuentes

¿Quién formuló la teoría de los dos factores de la evitación?

O. H. Mowrer, en 1947. Su propuesta combinaba el condicionamiento clásico (adquisición del miedo) con el condicionamiento operante (reforzamiento negativo de la conducta que impide el estímulo). Neal Miller la refinó en 1951.

¿La evitación es siempre patológica?

No. Evitar una fuente de peligro real es una respuesta adaptativa. Se convierte en problema cuando el estímulo evitado no entraña un riesgo objetivo o cuando el repertorio de evitaciones limita la vida cotidiana de la persona.

¿Qué relación tiene la evitación con el término "evitativo"?

Evitación es la conducta; evitativo es el adjetivo que describe un patrón estable de personalidad organizado en torno a esa conducta. El trastorno de personalidad evitativo implica evitación generalizada de la interacción social por temor al rechazo.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Trastorno de la personalidad por evitación. MedlinePlus, enciclopedia médica en español. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000940.htm
  2. Manual MSD (versión para profesionales). Trastorno de la personalidad evitativa/por evitación. Disponible en: https://www.merckmanuals.com/es-us/professional
  3. Domjan M. Principios de aprendizaje y conducta. 7.ª ed. Madrid: Cengage Learning; 2015. Cap. 10: Condicionamiento de escape y evitación.
  4. Real Academia Española. Evitación. Diccionario de la lengua española, 23.ª ed. Disponible en: https://dle.rae.es

Entradas relacionadas en el diccionario

  • Evitativo: patrón de personalidad caracterizado por inhibición social persistente, sentimientos de inadecuación e hipersensibilidad al rechazo.
  • Ansiedad de evitación: estado ansioso mantenido por la anticipación de situaciones temidas y la tendencia a eludirlas.
  • Condicionamiento: proceso de aprendizaje por el que se establece una asociación entre estímulos o entre una conducta y sus consecuencias.
  • Fobia social: trastorno de ansiedad en el que la persona experimenta miedo intenso ante situaciones de exposición al juicio ajeno.

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