DICCIONARIO MÉDICO
Enfermedad de Jansky-Bielchowsky
La enfermedad de Jansky-Bielschowsky es el epónimo clásico de la lipofuscinosis ceroidea neuronal de tipo 2 (CLN2), una enfermedad neurodegenerativa hereditaria que se manifiesta en la primera infancia. Obedece a mutaciones en el gen CLN2 (cromosoma 11p15) y se hereda con patrón autosómico recesivo. Su incidencia se estima entre 0,22 y 0,73 por cada 100 000 nacidos vivos según la población estudiada. Se trata de una enfermedad de depósito lisosomal incluida en el grupo de las ceroidolipofuscinosis neuronales (NCL), un conjunto de trastornos hereditarios que comparten la acumulación intracelular de lipofuscina ceroidea. La CLN2 corresponde a la forma infantil tardía, con aparición habitual entre los 2 y los 4 años de vida. El nombre rinde homenaje a dos neurocientíficos centroeuropeos. Jan Janský (1873-1921), neurólogo y psiquiatra checo conocido también por su contribución a la clasificación de los grupos sanguíneos, describió en 1908 los primeros casos compatibles con esta variante de NCL en Praga. Pocos años después, Max Bielschowsky (1869-1940), neuropatólogo alemán que trabajó en Berlín, aportó en 1913 la correlación anatomopatológica que permitió distinguirla de otras formas de lo que entonces se llamaba «idiocia amaurótica familiar». El término sobrevivió a las reclasificaciones posteriores y sigue en uso, sobre todo en la literatura en español y en nomenclatura CIE. El gen CLN2 codifica la tripeptidil-peptidasa 1 (TPP1), una serina-proteasa lisosomal encargada de escindir tripéptidos del extremo amino-terminal de proteínas en proceso de degradación. Cuando la actividad de TPP1 es deficiente, se produce una acumulación progresiva de la subunidad c de la ATP-sintasa mitocondrial dentro de los lisosomas neuronales. Este depósito, visible al microscopio electrónico como cuerpos curvilíneos, constituye la lipofuscina ceroidea que da nombre al grupo. No se trata solo de un almacenamiento pasivo. Estudios en fibroblastos con mutaciones CLN2 han demostrado concentraciones elevadas de superóxido y peróxido de hidrógeno, lo que apunta a un componente de estrés oxidativo y disfunción mitocondrial sobreañadido al mero depósito. La toxicidad resultante afecta de forma preferente a las neuronas corticales y cerebelosas, con pérdida neuronal que se traduce en atrofia cerebral progresiva. La forma clásica, la que lleva el epónimo de Jansky-Bielschowsky, debuta entre los 2 y los 4 años con retraso del lenguaje o pérdida de habilidades previamente adquiridas, seguido de epilepsia mioclónica de difícil control y deterioro visual progresivo hasta la amaurosis. La atrofia cerebelosa precoz es un hallazgo de neuroimagen bastante orientador. Existe también una variante de inicio más tardío, descrita en la última década, en la que las mutaciones del mismo gen producen una actividad enzimática residual algo mayor. En esos pacientes, el debut puede retrasarse hasta la edad escolar o incluso la adolescencia, con una progresión más lenta. Ambas formas se confirman mediante la demostración de actividad deficiente de TPP1 en leucocitos o fibroblastos, y por estudio genético molecular del gen CLN2. Las lipofuscinosis ceroideas neuronales se clasificaron originalmente por la edad de inicio, y cada forma recibió un epónimo distinto. La forma infantil (CLN1) lleva los nombres de Haltia y Santavuori; la juvenil (CLN3), los de Spielmeyer-Vogt o, en la tradición anglosajona, Batten. La nomenclatura moderna prefiere la designación por gen (CLN1, CLN2, CLN3 y hasta CLN14), pero los epónimos persisten en la práctica clínica y en la codificación diagnóstica, lo que hace necesario conocerlos para evitar confusiones. De los apellidos de los dos médicos que la describieron de forma independiente a principios del siglo XX: el neurólogo checo Jan Janský, que publicó los primeros casos en Praga en 1908, y el neuropatólogo alemán Max Bielschowsky, que aportó la correlación histológica en 1913. Antes de estas descripciones, el cuadro se englobaba de manera inespecífica dentro de la llamada «idiocia amaurótica familiar». No. Comparten grupo (ambas son lipofuscinosis ceroideas neuronales), pero corresponden a genes y formas clínicas diferentes. La de Jansky-Bielschowsky es la CLN2, infantil tardía, por déficit de TPP1. La de Batten es la CLN3, juvenil, causada por mutaciones en otro gen (CLN3, cromosoma 16p12). La edad de inicio y la velocidad de progresión también difieren. Hoy por hoy, no. Desde 2017 se dispone en Europa de una terapia de reemplazo enzimático administrada por vía intracerebroventricular, capaz de ralentizar la progresión del deterioro motor y del lenguaje en la forma clásica, aunque no revierte el daño neuronal ya establecido. La confirmación se basa en demostrar que la actividad de la enzima TPP1 es deficiente, lo cual puede valorarse en leucocitos o en fibroblastos. El estudio genético del gen CLN2 complementa esa información e identifica las mutaciones específicas, dato relevante para el asesoramiento a las familias portadoras. Si desea profundizar en conceptos asociados a la enfermedad de Jansky-Bielschowsky, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la enfermedad de Jansky-Bielschowsky
Mecanismo molecular y acumulación de lipofuscina
Formas clínicas dentro del espectro CLN2
Relación con otros epónimos del grupo NCL
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre de enfermedad de Jansky-Bielschowsky?
¿Es lo mismo la enfermedad de Jansky-Bielschowsky que la enfermedad de Batten?
¿Tiene cura la enfermedad de Jansky-Bielschowsky?
¿Cómo se identifica esta enfermedad?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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