DICCIONARIO MÉDICO
Enfermedad de Alzheimer
La enfermedad de Alzheimer es un trastorno neurodegenerativo progresivo que produce un deterioro de la memoria, el lenguaje y otras capacidades cognitivas. Constituye la causa más frecuente de demencia, con una prevalencia que aumenta de forma marcada a partir de los 65 años. Se caracteriza, a nivel tisular, por el depósito de placas de proteína amiloide y la formación de ovillos neurofibrilares de proteína tau en la corteza cerebral. La enfermedad de Alzheimer es una patología del cerebro en la que se produce una destrucción gradual de neuronas, sobre todo en las regiones temporales y parietales de la corteza y en el hipocampo, una estructura profunda del lóbulo temporal que interviene de manera directa en la consolidación de los recuerdos. La pérdida de esas neuronas, acumulada a lo largo de años, se traduce en un deterioro cognitivo que acaba comprometiendo la autonomía de la persona afectada. Su nombre procede del psiquiatra y neuropatólogo alemán Alois Alzheimer (Marktbreit, Baviera, 1864). En noviembre de 1901, mientras trabajaba en el asilo municipal para enfermos mentales de Fráncfort, Alzheimer recibió a Auguste Deter, una mujer de 51 años con pérdida de memoria acelerada y episodios de desorientación que su marido ya no podía atender en el domicilio. Alzheimer la siguió clínicamente durante más de cuatro años. Tras la muerte de Deter el 8 de abril de 1906, obtuvo su cerebro y lo examinó con las tinciones histológicas de la época. Lo que encontró no se parecía a las lesiones vasculares que por entonces se asociaban a la demencia senil: había depósitos extracelulares densos (las placas que hoy se llaman amiloides) y marañas de filamentos dentro de las propias neuronas (los ovillos neurofibrilares). Presentó estos hallazgos en noviembre de 1906, en la XXXVII Conferencia de Psiquiatría del Sudoeste Alemán celebrada en Tubinga, bajo el título «Sobre una enfermedad peculiar de la corteza cerebral». El impacto inmediato fue modesto. Fue Emil Kraepelin, entonces la máxima autoridad en clasificación psiquiátrica, quien en la octava edición de su Tratado de Psiquiatría (1910) bautizó formalmente la entidad como «enfermedad de Alzheimer», asentando el epónimo que ha perdurado hasta hoy. Dos lesiones microscópicas definen la enfermedad de Alzheimer a nivel tisular. Las placas seniles son acumulaciones extracelulares de un fragmento proteico llamado beta-amiloide, que deriva del procesamiento anómalo de la proteína precursora del amiloide (APP). Estos depósitos se distribuyen por la corteza cerebral y, con el tiempo, provocan una respuesta inflamatoria local que daña las sinapsis vecinas. Dentro de las neuronas se produce la segunda lesión: los ovillos neurofibrilares. Su componente principal es la proteína tau hiperfosforilada, que normalmente cumple una función estructural en los microtúbulos del citoesqueleto neuronal; al fosforilarse en exceso, tau se agrega en filamentos insolubles que desorganizan el transporte intracelular. La célula acaba muriendo. Y aunque las dos lesiones tienden a coexistir, la progresión clínica del deterioro guarda mejor correlación con la extensión de los ovillos que con la carga de placas amiloides, un dato que ha obligado a revisar más de una hipótesis sobre la secuencia causal de la enfermedad. Se suma un tercer elemento: la pérdida selectiva de neuronas colinérgicas, en particular las del núcleo basal de Meynert, que proyectan hacia amplias zonas corticales. La caída de acetilcolina (el neurotransmisor que esas neuronas liberan) compromete circuitos de memoria y atención. Este déficit colinérgico fue, de hecho, uno de los primeros hallazgos bioquímicos reproducibles de la enfermedad, ya a finales de los años setenta del siglo pasado. En la práctica, la enfermedad de Alzheimer se clasifica en dos grandes grupos según el momento de la vida en que se manifiesta. La forma de inicio tardío, que aparece después de los 65 años, representa aproximadamente el 95 % de los casos. No sigue un patrón hereditario mendeliano, pero sí tiene un componente genético de susceptibilidad: el alelo ε4 del gen de la apolipoproteína E (APOE), situado en el cromosoma 19, aumenta el riesgo de desarrollarla y puede adelantar su aparición en varios años. Tener una copia del alelo multiplica el riesgo; tener dos lo eleva considerablemente más. La forma de inicio precoz aparece antes de los 65 años. La mayoría de los casos precoces son esporádicos, pero una fracción muy pequeña obedece a mutaciones autosómicas dominantes en tres genes concretos: el gen de la APP en el cromosoma 21, y los genes de la presenilina 1 y la presenilina 2, localizados en los cromosomas 14 y 1, respectivamente. En estas formas familiares, una sola copia mutada basta para causar la enfermedad, y la penetrancia es prácticamente completa. Que el gen de la APP se encuentre en el cromosoma 21 explica, entre otras cosas, la elevada incidencia de enfermedad de Alzheimer en personas con síndrome de Down, que portan tres copias de ese cromosoma. Entre el 60 y el 80 % de todas las demencias corresponden a enfermedad de Alzheimer. La Organización Mundial de la Salud estima que más de 55 millones de personas viven actualmente con algún tipo de demencia en el mundo, y las proyecciones indican que esa cifra se triplicará hacia 2050, impulsada por el envejecimiento poblacional. En España, las estimaciones rondan las 800 000 personas afectadas. La cifra no deja de crecer. La prevalencia se duplica aproximadamente cada cinco años a partir de los 65. Las mujeres presentan tasas más altas que los varones, en parte porque viven más años y, por tanto, están expuestas durante más tiempo a la ventana de riesgo. Algunos estudios apuntan también a factores hormonales vinculados a la menopausia, pero la contribución exacta de esas variables sigue siendo objeto de investigación. No toda demencia es enfermedad de Alzheimer. La demencia con cuerpos de Lewy, por ejemplo, comparte con el Alzheimer el deterioro cognitivo progresivo, pero añade fluctuaciones marcadas en la atención, alucinaciones visuales recurrentes y rasgos motores de parkinsonismo que no forman parte del cuadro típico del Alzheimer. La enfermedad de Pick y otras demencias frontotemporales afectan preferentemente al lóbulo frontal y la porción anterior del temporal, lo que produce cambios precoces de la conducta y la personalidad que, en fases iniciales, pueden confundirse con un trastorno psiquiátrico más que con un proceso degenerativo. La memoria episódica, al principio, suele conservarse mejor que en la enfermedad de Alzheimer. Existe además un grupo amplio de demencias de origen vascular, relacionadas con infartos cerebrales o con daño difuso de la sustancia blanca (la leucoaraiosis). La enfermedad de Binswanger es un ejemplo clásico de demencia subcortical vascular. En la práctica clínica, sin embargo, la separación entre patología degenerativa y vascular no siempre resulta nítida: muchos pacientes ancianos presentan ambos procesos simultáneamente, y a esa combinación se la denomina demencia mixta. Del psiquiatra alemán Alois Alzheimer, que en 1906 describió las lesiones cerebrales características en el cerebro de Auguste Deter, una paciente de 51 años a la que había seguido desde 1901. Fue Emil Kraepelin quien, en 1910, dio al cuadro el nombre de su descubridor en su influyente Tratado de Psiquiatría. No. Demencia es un término genérico que designa un deterioro cognitivo lo bastante grave como para interferir con la vida cotidiana, y puede obedecer a muchas causas distintas. La enfermedad de Alzheimer es la más frecuente de esas causas, pero no la única: la demencia con cuerpos de Lewy, las demencias frontotemporales o las demencias de origen vascular son entidades diferentes, con mecanismos y evolución propios. Depende de la forma. La inmensa mayoría de los casos (alrededor del 95 %) son de inicio tardío y no siguen un patrón de herencia directa de padres a hijos, aunque portar el alelo APOE ε4 eleva el riesgo. Existe una forma familiar autosómica dominante, con mutaciones en los genes APP, PSEN1 o PSEN2, pero representa menos del 1 % de todos los casos de enfermedad de Alzheimer. En esas familias, cada hijo de un progenitor afectado tiene un 50 % de probabilidad de heredar la mutación. La Clínica Universidad de Navarra dispone de una ficha clínica específica sobre la enfermedad de Alzheimer, con información detallada elaborada por el Departamento de Neurología. Puede acceder a ella desde el bloque informativo que aparece más abajo en esta misma página. Consulte también la información clínica completa sobre la enfermedad de Alzheimer Si busca información sobre manifestaciones clínicas, proceso de valoración o abordaje terapéutico, puede consultar la ficha completa de la enfermedad de Alzheimer elaborada por el Departamento de Neurología de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados a la enfermedad de Alzheimer, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la enfermedad de Alzheimer
Sustrato neuropatológico: placas, ovillos y déficit colinérgico
Formas clínicas según la edad de aparición y el componente genético
Datos epidemiológicos generales
Diferenciación con otras demencias
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre «enfermedad de Alzheimer»?
¿Es lo mismo demencia que enfermedad de Alzheimer?
¿Se hereda la enfermedad de Alzheimer?
¿Dónde puedo consultar información sobre el abordaje clínico de esta enfermedad?
Referencias
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