DICCIONARIO MÉDICO
Electroforesis capilar
La electroforesis capilar es una variante de la electroforesis en la que la separación de las moléculas se produce dentro de un tubo capilar de sílice fundida de diámetro muy pequeño —habitualmente entre 25 y 75 micrómetros— sometido a un voltaje elevado. Es la técnica con la que se realiza la mayoría de los proteinogramas en los laboratorios clínicos actuales. En la electroforesis clásica, la muestra se deposita sobre un soporte sólido —acetato de celulosa, gel de agarosa— y las proteínas migran por su superficie bajo un campo eléctrico. La electroforesis capilar traslada esa separación al interior de un tubo de sílice de diámetro capilar, donde el campo aplicado puede alcanzar los 20-30 kV. A esos voltajes interviene un fenómeno adicional, el flujo electroosmótico: la pared interna del capilar, cargada negativamente al desprotonarse sus grupos silanol, arrastra la solución en bloque hacia el cátodo. Ese flujo, sumado a la migración electroforética de cada proteína, produce una separación de resolución muy superior a la de los soportes planos y, además, completamente automatizada: inyección, separación, detección y cuantificación las realiza el equipo sin manipulación entre pasos. El nombre es descriptivo: "electroforesis" (del griego ἤλεκτρον, ḗlektron, "ámbar/electricidad", y φόρησις, phórēsis, "transporte") y "capilar" (del latín capillaris, "relativo al cabello", por el diámetro mínimo del tubo). El método tiene su raíz en la electroforesis de frente móvil que Arne Tiselius desarrolló en los años treinta del siglo XX, pero la versión capilar moderna se debe a James Jorgenson y Krynn Lukacs, que en 1981 demostraron, con capilares de sílice de 75 micrómetros, el enorme poder de separación de la técnica. El primer equipo comercial apareció apenas ocho años después, y hacia mediados de los años noventa la electroforesis capilar empezó a sustituir al acetato de celulosa en la realización del proteinograma sérico. La resolución es el punto fuerte. La electroforesis capilar separa mejor las subfracciones beta-1 y beta-2 —que en los soportes clásicos solían aparecer fundidas en una sola banda— y mejora la detección de bandas monoclonales pequeñas, lo que la hace especialmente útil en el cribado de gammapatías monoclonales. A esto se añaden la automatización completa, la rapidez (el resultado suele estar disponible en menos de una hora), el escaso consumo de muestra y de reactivos, y la posibilidad de caracterizar la inmunoglobulina monoclonal por inmunosustracción sin necesidad de un gel aparte. Tiene también sus matices. La lectura del trazado en formato capilar no es idéntica a la del proteinograma en acetato de celulosa, y algunos patrones que un bioquímico veterano reconocía de un vistazo en el soporte clásico requieren reentrenar el ojo en el nuevo formato. Pero la ganancia en sensibilidad y reproducibilidad ha hecho que la transición sea ya prácticamente universal en los laboratorios hospitalarios. "Electroforesis" combina el griego ἤλεκτρον ("ámbar", de donde "electricidad") y φόρησις ("transporte"). "Capilar" procede del latín capillaris ("del cabello"), por el diámetro mínimo del tubo en que ocurre la separación. La técnica deriva de la electroforesis de Tiselius (años treinta) y fue desarrollada en su forma capilar moderna por Jorgenson y Lukacs en 1981. Con toda probabilidad, sí. La mayoría de los laboratorios hospitalarios actuales emplean electroforesis capilar automatizada para el proteinograma. El informe puede no especificarlo, pero si las fracciones beta aparecen subdivididas en beta-1 y beta-2, es casi seguro que se ha usado esta técnica. La electroforesis en gel (agarosa, poliacrilamida) separa las proteínas sobre una matriz sólida; la capilar lo hace dentro de un tubo de sílice sometido a un voltaje alto. La capilar es más rápida, más sensible y se automatiza por completo, pero ambas se basan en el mismo principio físico: la migración diferencial de moléculas cargadas en un campo eléctrico. En términos de resolución y reproducibilidad, ofrece ventajas claras, sobre todo para detectar componentes monoclonales pequeños. No sustituye al criterio clínico ni a las pruebas confirmatorias: una banda sospechosa en electroforesis capilar sigue requiriendo inmunofijación para tipificarla. Si desea profundizar en conceptos asociados a la electroforesis capilar, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la electroforesis capilar
Ventajas frente a la electroforesis en soporte sólido
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre "electroforesis capilar"?
¿Mi proteinograma se ha hecho por electroforesis capilar?
¿Qué diferencia hay entre electroforesis capilar y electroforesis en gel?
¿Es más fiable que el proteinograma tradicional?
Referencias
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