DICCIONARIO MÉDICO
Cloasma
El cloasma es una hiperpigmentación cutánea adquirida que se manifiesta como manchas de color pardo o grisáceo, irregulares y habitualmente simétricas, en zonas expuestas al sol, sobre todo la cara. Hoy la dermatología prefiere el término melasma como denominación general, y reserva «cloasma» para el contexto gestacional (cloasma gravídico o «máscara del embarazo»). El cloasma designa la aparición de máculas hiperpigmentadas en la piel, predominantemente en la frente, las mejillas, el labio superior, el dorso nasal y la barbilla. Las manchas resultan de un aumento en la producción de melanina por parte de los melanocitos epidérmicos, sin que necesariamente aumente su número. Son asintomáticas: no pican, no duelen, no descaman. Su repercusión es estética y, con frecuencia, psicológica. El nombre procede del griego χλόασμα (chlóasma), derivado del verbo χλοάζειν (chloázein), «estar verde» o «volverse verdoso», emparentado con χλωρός (chlorós, «verde amarillento», raíz de cloro, clorofila y cloroformo). Resulta paradójico que la etimología aluda al verde cuando las manchas son pardas o grisáceas. Probablemente el término nació para describir las tonalidades terrosas que la hiperpigmentación adquiere en pieles claras bajo ciertas condiciones de luz, pero la conexión semántica se ha perdido en el uso moderno. Su sinónimo melasma, del griego μέλας (mélas, «negro, oscuro»), describe mejor el aspecto habitual de las lesiones, y es el que ha acabado imponiéndose en la literatura médica actual. Los factores que precipitan la aparición del cloasma son múltiples, pero dos de ellos predominan: la exposición a la radiación ultravioleta y las fluctuaciones hormonales. La luz UV estimula directamente la actividad de los melanocitos y la transferencia de melanosomas a los queratinocitos circundantes. Las hormonas sexuales (estrógenos, progesterona, la hormona estimulante de los melanocitos) amplifican esa respuesta. Esa combinación explica por qué el embarazo es el contexto clásico: la elevación fisiológica de estrógenos y progesterona durante la gestación, sumada a la exposición solar, desencadena la hiperpigmentación facial en hasta un 50-75 % de las embarazadas según las series. Fuera del embarazo, la anticoncepción hormonal oral y la terapia hormonal sustitutiva son desencadenantes reconocidos. Existe también un componente genético relevante: la incidencia de cloasma dentro de una misma familia es alta, y la prevalencia varía marcadamente según el fototipo cutáneo. Los fototipos III y IV de Fitzpatrick (pieles intermedias a oscuras) son los más afectados. En población latina, la prevalencia puede alcanzar el 10-40 % según las series. El 90 % de los casos se dan en mujeres, aunque el cloasma masculino existe y probablemente está infradiagnosticado. En la práctica clínica contemporánea, cloasma y melasma se refieren al mismo trastorno de la pigmentación. La distinción es terminológica, no patológica. Hasta bien entrado el siglo XX, «cloasma» era el término más utilizado en Europa continental, mientras que «melasma» predominaba en la literatura anglosajona. La convención actual (la que siguen la AEDV y la American Academy of Dermatology) emplea melasma como denominación genérica y acepta cloasma como variante, con preferencia para el contexto gestacional. Esta equivalencia no siempre es evidente para el paciente que busca información. Quien teclea «cloasma» suele querer saber si lo que le ocurre durante el embarazo es normal y si desaparecerá. Quien busca «melasma» con frecuencia ya tiene un concepto más amplio del problema y busca opciones. La diferencia de intención es sutil, pero existe. Se reconocen tres patrones principales, según la localización predominante de las manchas. El centrofacial es el más común: la hiperpigmentación afecta a la frente, la zona infraorbitaria, las mejillas, el dorso de la nariz, el labio superior y la barbilla. En el patrón malar, las manchas se concentran en las mejillas y la nariz. El patrón mandibular, menos frecuente, sitúa las lesiones en la línea de la mandíbula. También puede aparecer pigmentación en el escote y los antebrazos, aunque con menor frecuencia que en la cara. Según la profundidad del depósito de melanina, el cloasma se clasifica con la lámpara de Wood en epidérmico (la pigmentación se intensifica bajo la luz ultravioleta), dérmico (no se intensifica) o mixto. Estudios recientes indican que el componente dérmico es más frecuente de lo que se creía, lo cual tiene implicaciones en la respuesta a los agentes despigmentantes tópicos. Del griego χλόασμα (chlóasma), derivado de χλοάζειν (chloázein), «estar verde, enverdecer». La raíz χλωρός (chlorós) es la misma que da nombre al cloro y a la clorofila. La alusión al verdoso resulta hoy contraintuitiva, porque las manchas son pardas o gris-marrón, pero así llegó el término al latín científico y así se ha conservado. Sí, desde el punto de vista clínico y patológico. La diferencia es de uso: la dermatología actual prefiere «melasma» como término general y reserva «cloasma» para referirse específicamente a la hiperpigmentación asociada al embarazo (cloasma gravídico). Ambos nombres describen el mismo proceso. Depende. En muchas mujeres, las manchas se atenúan espontáneamente en los meses posteriores al parto, a medida que los niveles hormonales se normalizan. Pero no siempre ocurre así. Si la exposición solar continúa sin protección, o si la predisposición genética es marcada, el cloasma puede persistir durante años. Los embarazos sucesivos suelen reactivarlo. Sí, aunque es mucho menos frecuente. Se estima que alrededor del 10 % de los casos de melasma se dan en varones, con un patrón de distribución facial similar. El factor hormonal es menos evidente en hombres; la exposición solar y la predisposición genética parecen ser los desencadenantes principales. Si desea profundizar en conceptos asociados al cloasma, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el cloasma
Por qué aparece el cloasma
Relación entre cloasma y melasma
Patrones de distribución facial
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra cloasma?
¿Es lo mismo cloasma que melasma?
¿Desaparece el cloasma después del parto?
¿Puede tener cloasma un hombre?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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