DICCIONARIO MÉDICO

Circulación enterohepática

La circulación enterohepática es el ciclo por el cual determinadas sustancias, sobre todo ácidos biliares, son excretadas por el hígado hacia el intestino con la bilis, reabsorbidas en el íleon y devueltas al hígado a través de la vena porta. Un reservorio de apenas 2 a 4 gramos de ácidos biliares puede reciclarse hasta diez veces al día, lo que permite digerir cantidades de grasa muy superiores a las que esa pequeña reserva podría procesar por sí sola.

Qué es la circulación enterohepática

El nombre combina dos raíces griegas: ἔντερον (énteron), "intestino", y ἧπαρ (hêpar), "hígado". Describe un bucle funcional, no un circuito anatómico independiente con vasos propios: la circulación enterohepática viaja "montada" sobre la circulación portal, utilizando la vena porta como carretera de retorno. Felix Hoppe-Seyler, fisiólogo alemán, fue uno de los primeros en proponer la idea de este ciclo en la segunda mitad del siglo XIX.

El mecanismo se entiende mejor como un sistema de reciclaje bioquímico. Sintetizar ácidos biliares de novo a partir del colesterol es un proceso metabólicamente costoso para el hepatocito. Recuperar los ácidos biliares ya fabricados, en lugar de excretarlos y producir nuevos cada vez, resulta mucho más eficiente. De la reserva total en circulación, solo un 3 a 8 % se pierde en las heces en cada ciclo; el hígado sintetiza a diario la cantidad justa para reponer esa fracción.

Recorrido del ciclo

Los ácidos biliares primarios (ácido cólico y ácido quenodesoxicólico) se sintetizan en el hígado, se conjugan con glicina o taurina para aumentar su solubilidad y se secretan en los canalículos biliares. De ahí pasan al colédoco y se almacenan en la vesícula biliar entre las comidas. Cuando llega alimento graso al duodeno, la colecistoquinina provoca la contracción de la vesícula y los ácidos biliares se vierten en la luz intestinal, donde emulsionan las grasas y facilitan la acción de las lipasas.

A lo largo del íleon, transportadores específicos de la membrana del enterocito reabsorben activamente las sales biliares hacia la sangre portal. Un pequeño porcentaje escapa de esta recaptación, llega al colon y es transformado por las bacterias intestinales en ácidos biliares secundarios (ácido desoxicólico, ácido litocólico). Parte de ellos también se reabsorbe. Los ácidos biliares que alcanzan el hígado por la vena porta son captados por los hepatocitos, reconjugados si es necesario y resecretados en la bilis. El ciclo se cierra.

Relevancia en el metabolismo del colesterol

La síntesis de ácidos biliares es la principal vía de eliminación de colesterol del organismo. Interrumpir la circulación enterohepática (por ejemplo, mediante resinas secuestradoras de ácidos biliares que se toman por vía oral e impiden su reabsorción) obliga al hígado a fabricar más ácidos biliares a partir del colesterol circulante, lo que puede reducir las concentraciones séricas de colesterol en torno a un 10 % hasta que se alcanza un nuevo equilibrio.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el nombre?

De las raíces griegas ἔντερον (énteron), "intestino", y ἧπαρ (hêpar), "hígado". Literalmente, una circulación entre el intestino y el hígado.

¿Solo recicla ácidos biliares?

No. Otras sustancias siguen este mismo ciclo: la bilirrubina, algunos fármacos, la vitamina B₁₂ y ciertos metabolitos hormonales. Sin embargo, los ácidos biliares son con diferencia los protagonistas cuantitativos del circuito, y el término "circulación enterohepática" se usa casi siempre en referencia a ellos.

¿Cuántas veces al día se reciclan los ácidos biliares?

Entre seis y diez veces, dependiendo de la frecuencia de las comidas y de la ingesta de grasa. Cada comida rica en lípidos vacía la vesícula y pone en marcha un nuevo ciclo de secreción-reabsorción.

¿Qué relación tiene con la circulación portal?

La circulación portal es el trayecto venoso que lleva la sangre intestinal al hígado. La circulación enterohepática es un bucle funcional que se apoya en ese trayecto: los ácidos biliares reabsorbidos en el íleon viajan por la vena porta hasta los hepatocitos, que los recaptan y los reexcretan en la bilis. Sin la circulación portal, el reciclaje no sería posible.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Enfermedades de las vías biliares. MedlinePlus, enciclopedia médica en español.
  2. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. Liver disease. NIDDK (NIH).
  3. Gupta JI, Shea MJ. Generalidades de la función hepática. Manual MSD, versión para profesionales.
  4. Mayo Clinic. Cálculos biliares. Mayo Clinic en español.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la circulación enterohepática, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Ácido biliar: molécula derivada del colesterol que protagoniza el ciclo enterohepático.
  • Sales biliares: forma conjugada de los ácidos biliares, activa en la emulsión de grasas.
  • Bilis: secreción hepática que vehicula los ácidos biliares al intestino.
  • Vena porta: vaso que devuelve los ácidos biliares reabsorbidos al hígado.
  • Circulación portal: circuito venoso sobre el que se apoya la circulación enterohepática.
  • Hepatocito: célula hepática que produce y recicla los ácidos biliares.
  • Vesícula biliar: reservorio que almacena y concentra la bilis entre las comidas.

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