DICCIONARIO MÉDICO
Caverna
En medicina, una caverna es una cavidad patológica que se forma dentro de un órgano sólido, sobre todo el pulmón, cuando un foco de necrosis tisular se vacía parcial o totalmente de su contenido y queda comunicado con la vía aérea. La asociación más conocida es con la tuberculosis pulmonar, aunque también puede aparecer en otros procesos infecciosos y, con menor frecuencia, en lesiones tumorales. La Real Academia Española recoge una acepción específicamente médica de la voz caverna: «hueco que resulta en algunos tejidos orgánicos después de evacuada la materia tuberculosa, o de salir el pus de un absceso, y en algunas úlceras cuando ha habido pérdida de sustancia». Esa definición, formulada en los mismos términos desde el siglo XIX, refleja el vínculo histórico del término con la tuberculosis, enfermedad que durante siglos fue la causa más frecuente de formación de estas cavidades. Etimológicamente, caverna procede del latín caverna, derivado a su vez de cavus («hueco», «cóncavo»). De la misma raíz latina nacen en español las palabras cueva, cavidad, cóncavo y el adjetivo cavo. En el uso anatómico, caverna designa siempre una formación patológica: un espacio que no debería existir y que aparece porque el tejido que lo ocupaba ha sido destruido. No debe confundirse con las cavidades anatómicas normales del organismo (cavidad abdominal, cavidad torácica, cavidades cardíacas), que son espacios fisiológicos delimitados por membranas o paredes propias. Una caverna se origina cuando un foco de necrosis dentro de un tejido sólido pierde su contenido semilíquido (material caseoso en la tuberculosis, pus en los abscesos) a través de un bronquio o de otra vía de drenaje natural. Lo que queda es una oquedad revestida por una pared de grosor variable, compuesta por tejido inflamatorio, fibrótico o, en ocasiones, tumoral. Si la caverna comunica con un bronquio, puede contener aire y, eventualmente, un nivel líquido visible en la radiografía. El pulmón es con diferencia el órgano donde más se identifican. En la tuberculosis postprimaria, las cavernas se localizan preferentemente en los segmentos apicales y posteriores de los lóbulos superiores, zonas donde la presión parcial de oxígeno es más alta y el drenaje linfático menos eficaz, condiciones que favorecen la multiplicación del bacilo. El grosor de la pared ofrece una orientación: paredes finas (menos de 4 mm) sugieren un proceso benigno en la gran mayoría de los casos, mientras que paredes gruesas e irregulares obligan a descartar una neoplasia. Fuera del pulmón, pueden formarse cavidades similares en el hígado (absceso hepático amebiano o bacteriano, tras la evacuación del contenido necrótico) y, más raramente, en el riñón o el cerebro. El término caverna se emplea sobre todo en neumología; en otros órganos se prefiere habitualmente la voz absceso o cavidad necrótica. No toda imagen radiotransparente dentro del pulmón es una caverna. La cavitación es el término radiológico genérico que describe cualquier espacio con contenido aéreo dentro de una consolidación o masa pulmonar; la caverna es un tipo concreto de cavitación, el producido por vaciamiento de material necrótico. Las bullas enfisematosas son espacios aéreos de paredes muy finas que resultan de la destrucción progresiva de los tabiques alveolares, sin necrosis propiamente dicha. Los quistes pulmonares congénitos tienen paredes epitelizadas y suelen detectarse como hallazgos incidentales. Y el neumatocele es una cavidad transitoria, de paredes delgadas, que aparece típicamente tras una neumonía estafilocócica y tiende a resolverse de forma espontánea en semanas. Cuando una caverna pulmonar es superficial, de cierto tamaño y sus paredes están rodeadas de tejido pulmonar condensado, produce un conjunto de signos a la exploración física que la semiología clásica denomina síndrome cavitario. A la percusión puede encontrarse un sonido timpánico en la zona afectada; a la auscultación, un soplo que se describió tradicionalmente como cavernoso (inspiratorio, de tonalidad grave y timbre hueco) o, si la cavidad supera los 6 cm de diámetro, anfórico, con un timbre metálico que recuerda al sonido producido al soplar sobre la boca de un ánfora. Hoy estos hallazgos tienen más valor histórico que práctico. La radiografía de tórax y la tomografía computarizada identifican las cavernas con una sensibilidad muy superior a la exploración física, y en muchos pacientes la caverna se descubre en una imagen solicitada por otro motivo antes de que produzca signos auscultatorios. Del latín caverna, derivado de cavus («hueco»). La misma raíz está detrás de cueva, cavidad y cóncavo. En medicina, la RAE recoge desde el siglo XIX una acepción específica para designar la oquedad que deja la destrucción del tejido en una infección tuberculosa o en un absceso. No. Cavitación es el término radiológico amplio que engloba cualquier espacio con aire dentro de una lesión pulmonar. La caverna es un subtipo concreto: la cavidad que aparece al vaciarse un foco de necrosis. Existen otras formas de cavitación (bullas, quistes, neumatoceles) que no son cavernas. La tuberculosis es la causa históricamente más frecuente, pero no la única. Abscesos pulmonares bacterianos, infecciones fúngicas como la aspergilosis, la coccidioidomicosis o la histoplasmosis, y algunos carcinomas bronquiales (en particular el epidermoide) pueden producir lesiones cavitadas que cumplen la definición de caverna. Un hallazgo auscultatorio de la semiología clásica. Se percibe cuando una caverna superficial y de tamaño apreciable actúa como caja de resonancia del sonido respiratorio. Es grave, hueco, predomina en la inspiración. Si la caverna es muy grande (más de 6 cm), el soplo se vuelve metálico y recibe el nombre de anfórico. En la práctica actual estos signos se detectan pocas veces, porque la imagen radiológica suele adelantarse al examen físico. Si desea profundizar en conceptos asociados a la caverna, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es una caverna en el contexto médico
Formación y localización preferente
Diferenciación con otras lesiones pulmonares huecas
Semiología de la caverna pulmonar
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra caverna?
¿Es lo mismo caverna que cavitación?
¿Solo aparecen cavernas en la tuberculosis?
¿Qué es el soplo cavernoso?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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