DICCIONARIO MÉDICO
Causalgia
La causalgia es el nombre clásico de un cuadro de dolor neuropático intenso y persistente que aparece tras la lesión de un nervio periférico. Desde 1994, la Asociación Internacional para el Estudio del Dolor (IASP) lo clasifica como síndrome de dolor regional complejo tipo II (SDRC-II), aunque el término original sigue vigente en la literatura neurológica y en el lenguaje clínico cotidiano. La palabra procede de dos raíces griegas: καῦσος (kaûsos, calor, quemazón) y ἄλγος (álgos, dolor). La construcción describe con precisión la queja más constante de quienes padecen el cuadro: un dolor urente, a menudo comparado con el contacto de una llama sobre la piel, que persiste mucho después de que la herida original haya cicatrizado. El neurólogo estadounidense Silas Weir Mitchell acuñó el vocablo en 1867, aunque la primera descripción clínica había aparecido tres años antes. Durante la Guerra Civil americana, Mitchell trabajó junto a George R. Morehouse y William W. Keen en el Hospital de Turner's Lane (Filadelfia), donde atendieron a centenares de soldados con heridas de bala que afectaban a nervios mayores del plexo braquial y del miembro inferior. En 1864 publicaron Gunshot Wounds and Other Injuries of Nerves, un texto que documentaba por primera vez el patrón de dolor quemante, alodinia y alteraciones vasomotoras que seguía a las lesiones nerviosas parciales. Fue el profesor Robley Dunglison quien sugirió a Mitchell el nombre griego para bautizar la entidad. En términos clínicos, la causalgia se define como un dolor desproporcionado en relación con la lesión inicial, localizado en el territorio de inervación del nervio dañado y acompañado de fenómenos autonómicos (cambios de temperatura y coloración cutánea, sudoración anómala, edema). Lo que la separa del SDRC tipo I (la antigua distrofia simpática refleja) es precisamente la demostración de una lesión nerviosa identificable. Durante más de un siglo, la causalgia convivió con denominaciones diversas para cuadros dolorosos de mecanismo similar: atrofia de Sudeck (Paul Sudeck, 1900), distrofia simpática refleja (James Evans, 1946) y algodistrofia, entre otras. La falta de unificación generaba confusión tanto en la práctica clínica como en la investigación. En 1993, un consenso de la IASP propuso agrupar todos estos cuadros bajo la denominación síndrome de dolor regional complejo y reservar el tipo II para los casos con lesión nerviosa objetivable, es decir, para lo que Mitchell había llamado causalgia. Los criterios diagnósticos se refinaron después en Budapest (2007), y hoy se exige la presencia de al menos un hallazgo clínico en varias categorías (sensitiva, vasomotora, sudomotora/edema y motora/trófica) para confirmar el cuadro. El resultado de la reclasificación es que el término causalgia funciona hoy como sinónimo histórico del SDRC-II. Cuando un nervio periférico sufre una sección parcial o un aplastamiento, las fibras dañadas pueden generar impulsos ectópicos espontáneos. Esas señales aberrantes viajan hacia la médula espinal y contribuyen a un fenómeno conocido como sensibilización central: las neuronas del asta dorsal responden de forma exagerada a estímulos que en condiciones normales no serían dolorosos. La alodinia (dolor provocado por un roce ligero) y la hiperalgesia (respuesta amplificada a un estímulo nociceptivo real) son consecuencias directas de ese proceso. Se ha comprobado también que el sistema nervioso simpático participa en el mantenimiento del dolor en un subgrupo de pacientes: la noradrenalina liberada por las terminaciones simpáticas sensibiliza los nociceptores periféricos, lo que explica por qué los bloqueos simpáticos alivian a algunos enfermos y no a otros. Inflamación neurogénica, liberación de neuropéptidos como la sustancia P y cambios en la plasticidad neuronal completan un cuadro fisiopatológico que, a día de hoy, no se ha resuelto por completo. Del griego καῦσος (kaûsos, calor) y ἄλγος (álgos, dolor). Silas Weir Mitchell la introdujo en 1867, por sugerencia de Robley Dunglison, para nombrar el dolor quemante que observaba en soldados con heridas de nervios durante la Guerra Civil de Estados Unidos. La raíz καίω (kaíō, quemar) es la misma que comparten cauterio y cáustico. Sí. Desde la reclasificación de la IASP en 1993, causalgia y síndrome de dolor regional complejo tipo II designan la misma entidad. La diferencia es terminológica, no clínica. La presencia de una lesión nerviosa demostrable. En el tipo I (antigua distrofia simpática refleja o enfermedad de Sudeck) no se identifica un daño nervioso concreto, aunque las manifestaciones clínicas y los mecanismos de sensibilización pueden ser muy parecidos. Esta frontera, en la práctica, no siempre resulta nítida. Depende. La mayoría de los casos diagnosticados y abordados de forma precoz experimentan mejoría significativa con el tiempo. Cuando el cuadro se cronifica y la sensibilización central se consolida, la respuesta es menos predecible y el dolor puede persistir durante años. Si desea profundizar en conceptos asociados a la causalgia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la causalgia
Del epónimo a la nomenclatura actual
Base fisiopatológica del dolor
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra causalgia?
¿Es lo mismo causalgia que SDRC tipo II?
¿Qué distingue al SDRC tipo II del tipo I?
¿El dolor de la causalgia puede desaparecer?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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