DICCIONARIO MÉDICO
Catisofobia
La catisofobia es una fobia específica poco frecuente que se caracteriza por un miedo irracional y persistente a sentarse. Quien la padece puede llegar a evitar cualquier situación que implique permanecer sentado, con las consiguientes limitaciones en la vida cotidiana, laboral y social. El término procede del griego κάθισις (káthisis), forma derivada del verbo καθίζειν (kathízein, «sentarse»), y φόβος (phóbos), «miedo». Algunos textos más antiguos lo transcriben como «cathisophobia» en inglés, con una hache intercalada que refleja la aspiración original del griego. En castellano se ha impuesto la grafía sin hache. Como todas las fobias específicas, la catisofobia se encuadra dentro de los trastornos de ansiedad. El DSM-5 exige que el temor sea desproporcionado respecto al peligro real, que se prolongue al menos seis meses y que genere un malestar clínico relevante o un deterioro funcional apreciable. No basta con sentir incomodidad al sentarse en determinadas circunstancias: tiene que existir una respuesta de ansiedad intensa (o incluso ataques de pánico) frente al acto de tomar asiento o frente a la simple anticipación de tener que hacerlo. La literatura sobre la catisofobia es escasa, ya que se trata de una fobia rara. Los casos publicados la vinculan, en su mayoría, a experiencias traumáticas previas asociadas a la posición sentada: torturas físicas, castigos infantiles, situaciones de retención o secuestro en las que la víctima fue obligada a permanecer inmóvil. También se ha descrito en personas que asocian el dolor crónico (sobre todo en la zona perineal o lumbar) con la sedestación. En estos casos, la fobia puede desarrollarse tras un condicionamiento clásico: la postura queda asociada al sufrimiento y, aunque la causa original desaparezca, el miedo persiste. Algunos autores señalan que la catisofobia puede coexistir con ansiedad social, cuando el temor no se dirige tanto al acto físico de sentarse como a la visibilidad que conlleva ocupar un asiento en un espacio compartido. Distinguir ambos componentes resulta relevante de cara al abordaje terapéutico. Del griego κάθισις (káthisis), «acción de sentarse», y φόβος (phóbos), «temor». La raíz καθ- aparece también en «cátedra» (καθέδρα, «asiento»), lo que permite recordar el vínculo con la idea de sentarse. Es una de las pocas fobias cuyo nombre remite a una postura corporal concreta y no a un objeto, animal o situación. No. Se considera una fobia rara. Las fobias específicas más prevalentes son las dirigidas a animales, a las alturas o a la sangre. La catisofobia apenas aparece en la literatura médica con series grandes, y la mayor parte de la información disponible procede de descripciones de casos aislados. Depende de la gravedad. Una persona que trabaja en una oficina o asiste con frecuencia a reuniones puede ver seriamente comprometida su actividad profesional si evita sentarse. Lo mismo ocurre con situaciones sociales habituales: ir al cine, viajar en transporte público o comer en un restaurante se convierten en fuente de ansiedad intensa. Si desea profundizar en conceptos asociados a la catisofobia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la catisofobia
Posibles causas y mecanismos implicados
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra catisofobia?
¿Es la catisofobia un trastorno frecuente?
¿Puede la catisofobia afectar a la vida laboral?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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