DICCIONARIO MÉDICO

Carilla articular

La carilla articular (sinónimo: faceta articular) es la superficie ósea lisa, recubierta de cartílago hialino, que forma la zona de contacto entre dos huesos dentro de una articulación sinovial. En la columna vertebral, donde el término se emplea con mayor frecuencia, las carillas articulares de las vértebras configuran las articulaciones cigapofisarias, responsables de guiar y limitar el movimiento intervertebral.

Qué es la carilla articular

El diminutivo "carilla" procede del español antiguo cara en su acepción de "superficie" o "lado" (del latín cara, "rostro, faz"), con el sufijo -illa que indica pequeñez. En anatomía, designa una zona plana y de extensión reducida en la superficie de un hueso, preparada para articularse con la zona equivalente del hueso vecino. El equivalente latino que se utiliza en la nomenclatura anatómica internacional es facies articularis, y de ahí que en la literatura anglófona se hable de facet, término que también ha calado en el español clínico (articulación facetaria).

Cada carilla está tapizada por una lámina de cartílago hialino cuyo espesor varía según la articulación y la carga que soporta. En las articulaciones cigapofisarias de la columna lumbar, por ejemplo, ese cartílago mide entre 1 y 2 mm, mientras que en las facetas costovertebrales del tórax es algo más fino. Bajo el cartílago se encuentra el hueso subcondral, una capa densa que transmite las fuerzas mecánicas al hueso esponjoso subyacente.

Carillas articulares en la columna vertebral

Es en el raquis donde las carillas articulares adquieren su protagonismo clínico. Cada vértebra posee dos apófisis articulares superiores y dos inferiores (también llamadas cigapófisis), y en el extremo de cada apófisis se sitúa la carilla. La carilla superior de una vértebra se articula con la carilla inferior de la vértebra inmediatamente por encima, formando la articulación cigapofisaria, una articulación sinovial plana dotada de cápsula, membrana sinovial y un pequeño volumen de líquido articular.

La orientación de estas carillas no es igual a lo largo de la columna. En la región cervical se disponen en un plano oblicuo de unos 45° respecto al plano transverso, lo que favorece un rango amplio de flexión, extensión y rotación. En la zona dorsal se orientan más verticalmente en el plano coronal, restringiendo la flexión lateral pero permitiendo cierta rotación (restringida, a su vez, por las costillas). En la región lumbar, las carillas adoptan una disposición predominantemente sagital: las superiores miran hacia la línea media y las inferiores hacia fuera, lo que limita la rotación y favorece la flexoextensión.

La vértebra T12 presenta una particularidad que los anatomistas conocen bien: sus carillas articulares inferiores adoptan ya la orientación lumbar, marcando la zona de transición entre ambos segmentos.

Carillas articulares fuera de la columna

Las carillas no son exclusivas del raquis. En las vértebras torácicas aparecen carillas costales sobre el cuerpo vertebral y la apófisis transversa para la articulación con la cabeza y el tubérculo de la costilla, respectivamente. Fuera de la columna, el término se usa también para las superficies articulares del sacro (carillas auriculares, que articulan con el ilion), del calcáneo y del astrágalo en el pie, del atlas con el axis, y de diversas articulaciones menores de la mano. En todos los casos, la denominación indica una superficie articular pequeña y relativamente plana.

Preguntas frecuentes

¿Son lo mismo carilla articular y faceta articular?

Sí. "Carilla" es el término tradicional en español y "faceta" el anglicismo derivado del latín facies que se ha impuesto en la práctica clínica, sobre todo cuando se habla de "síndrome facetario" o "articulación facetaria". Ambos designan la misma estructura anatómica.

¿Qué ocurre cuando el cartílago de la carilla se desgasta?

Se produce lo que se conoce como artrosis facetaria o espondiloartrosis. El cartílago hialino pierde espesor, el hueso subcondral se esclerosa y pueden aparecer osteofitos en los márgenes de la carilla. Es un hallazgo frecuente en imágenes de columna de personas mayores de 50 años, y una causa bien documentada de lumbalgia y dorsalgia mecánica.

¿Todas las vértebras tienen carillas articulares?

Todas las vértebras móviles (cervicales, torácicas y lumbares) poseen carillas articulares en sus apófisis. El atlas (C1) es un caso especial porque carece de cuerpo vertebral, pero sí tiene carillas articulares superiores (que articulan con los cóndilos del occipital) e inferiores (que articulan con el axis). Las vértebras sacras fusionadas carecen de articulaciones cigapofisarias funcionales entre sí, pero conservan la carilla auricular lateral para la articulación sacroilíaca.

Referencias

  1. Kenhub. Articulaciones intervertebrales: ligamentos y movimientos.
  2. Kenhub. Vértebras cervicales: anatomía, ligamentos y lesiones.
  3. Pontificia Universidad Católica de Chile. Columna vertebral y cráneo. Apuntes de Anatomía.
  4. Revista de la Sociedad Española del Dolor. Bloqueos diagnóstico-terapéuticos de carillas articulares cervicales.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la carilla articular, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Vértebra: cada uno de los huesos que componen la columna vertebral.
  • Articulación: unión funcional entre dos o más huesos del esqueleto.
  • Cartílago: tejido conectivo firme y flexible que recubre las superficies articulares.
  • Apófisis: prominencia natural de un hueso que sirve de inserción muscular o articulación.
  • Disco intervertebral: estructura fibrocartilaginosa situada entre los cuerpos de dos vértebras adyacentes.
  • Lumbalgia: dolor localizado en la región lumbar de la columna.
  • Cifosis: curvatura de convexidad posterior de la columna vertebral.

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