DICCIONARIO MÉDICO
Cardiolipina
La cardiolipina es un fosfolípido localizado predominantemente en la membrana interna de las mitocondrias. Su nombre alternativo, difosfatidilglicerol, describe su estructura: dos moléculas de fosfatidilglicerol unidas por un glicerol central, con cuatro cadenas de ácidos grasos. Participa de forma directa en la fosforilación oxidativa y en el mantenimiento de la arquitectura de las crestas mitocondriales. El nombre fue acuñado en 1942 por Mary C. Pangborn, microbióloga estadounidense que aisló este lípido a partir de tejido cardíaco bovino. De ahí la raíz: καρδία (kardía), "corazón", combinada con λίπος (lípos), "grasa", y el sufijo químico -ina. Pangborn lo identificó mientras trabajaba en la serología de la sífilis, buscando el antígeno responsable de la reacción de Wassermann. La propuesta formal de su estructura química llegó en 1956 y la síntesis en laboratorio se completó una década más tarde. Que se aislara por primera vez del corazón no fue casualidad. El miocardio tiene una densidad mitocondrial excepcionalmente alta (las mitocondrias ocupan en torno al 30 % del volumen de un cardiomiocito), y la cardiolipina representa aproximadamente el 20 % de los lípidos de la membrana mitocondrial interna. Pero la molécula no es exclusiva del corazón: está presente en todas las células eucariotas que poseen mitocondrias, y también en la membrana plasmática de numerosas bacterias. La cadena de transporte de electrones depende en buena medida de la cardiolipina. Se ha hallado este fosfolípido en cristales de los complejos III y IV de la cadena respiratoria y en el transportador ADP-ATP, lo que indica una asociación física estrecha con la maquinaria de producción energética. La cardiolipina estabiliza la conformación de estos complejos y facilita su ensamblaje en supercomplejos, estructuras de orden superior que aumentan la eficiencia del transporte electrónico. Sin cardiolipina funcional, las crestas mitocondriales pierden su curvatura característica y la producción de ATP se resiente. El dato tiene relevancia clínica en el síndrome de Barth, una enfermedad rara ligada al cromosoma X en la que una mutación del gen TAZ altera el remodelado de la cardiolipina. Los pacientes presentan miocardiopatía, miopatía esquelética y neutropenia desde la infancia. La conexión entre la cardiolipina y la inmunología viene de lejos. Ya en la época de Pangborn se sabía que este fosfolípido participaba como antígeno en pruebas serológicas para la sífilis. Décadas después, se descubrió que ciertos pacientes con lupus eritematoso sistémico producían anticuerpos anticardiolipina, autoanticuerpos dirigidos contra este fosfolípido (en realidad, contra el complejo cardiolipina-β2-glicoproteína I). Cuando los títulos de estos anticuerpos se mantienen elevados, junto con otros criterios clínicos, configura el síndrome antifosfolípido, que se asocia a trombosis arteriales y venosas recurrentes, complicaciones obstétricas y trombocitopenia. Un resultado positivo aislado, sin embargo, no basta para confirmar la enfermedad: infecciones, ciertos medicamentos e incluso la edad avanzada pueden elevar transitoriamente los anticuerpos anticardiolipina sin consecuencias clínicas. Porque fue aislada por primera vez en tejido cardíaco bovino, en 1942, por Mary C. Pangborn. El corazón era un material de partida lógico: su altísima densidad mitocondrial hacía que este fosfolípido fuera especialmente abundante en él. Cuando se comprobó que la molécula existía en todas las mitocondrias del organismo, el nombre ya estaba consolidado. Sí. Son dos nombres para la misma molécula. "Difosfatidilglicerol" describe la estructura química (dos fosfatidilgliceroles unidos por un glicerol central); "cardiolipina" es el nombre histórico, más difundido en la práctica clínica y en la investigación. Depende del contexto. Títulos bajos o moderados pueden aparecer de forma transitoria tras infecciones o con ciertos medicamentos, y no siempre son patológicos. Títulos elevados y persistentes (confirmados al menos 12 semanas después) sugieren un síndrome antifosfolípido, pero la confirmación exige además criterios clínicos como trombosis o complicaciones obstétricas. Una enfermedad genética rara ligada al cromosoma X que afecta al remodelado de la cardiolipina. Los niños afectados presentan miocardiopatía dilatada, debilidad muscular y recuentos bajos de neutrófilos. La incidencia estimada es de 1 por cada 300.000 a 400.000 nacidos vivos. Si desea profundizar en conceptos asociados a la cardiolipina, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la cardiolipina
Papel en la fosforilación oxidativa
Relevancia inmunológica: los anticuerpos anticardiolipina
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama cardiolipina si no es exclusiva del corazón?
¿Es lo mismo cardiolipina que difosfatidilglicerol?
¿Qué significan unos anticuerpos anticardiolipina positivos?
¿Qué es el síndrome de Barth?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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