DICCIONARIO MÉDICO

Cafeína

La cafeína (1,3,7-trimetilxantina, C₈H₁₀N₄O₂) es un alcaloide de la familia de las metilxantinas que actúa como estimulante del sistema nervioso central. Está presente de forma natural en las semillas del cafeto, las hojas del té, las semillas de cacao y las nueces de cola, entre otras plantas. Su mecanismo de acción principal consiste en el bloqueo competitivo de los receptores de adenosina.

Qué es la cafeína

Desde el punto de vista químico, la cafeína es un derivado trimetilado de la xantina, que a su vez procede de la purina. Su peso molecular es de 194,19 daltons y se presenta como un polvo cristalino blanco de sabor amargo. Es soluble en agua caliente y moderadamente soluble en agua a temperatura ambiente.

El término cafeína fue acuñado en 1819 por el químico alemán Friedlieb Ferdinand Runge, que aisló el compuesto a partir de granos de café por encargo de Johann Wolfgang von Goethe. Runge lo denominó Kaffein, adaptación directa del alemán Kaffee ('café'). De forma independiente, Pelletier y Caventou en Francia y Robiquet en París identificaron la misma sustancia hacia 1821. La estructura molecular exacta se estableció a finales del siglo XIX gracias a los trabajos de Emil Fischer, que sintetizó la cafeína en 1895 y recibió el Premio Nobel de Química en 1902 por sus estudios sobre las purinas.

Merece la pena señalar que la teína, la guaranina y la mateína, nombres populares del compuesto activo del té, el guaraná y el mate, designan la misma molécula. No se trata de sustancias distintas.

Mecanismo de acción sobre los receptores de adenosina

La adenosina es un nucleósido que se acumula en el espacio extracelular durante la actividad neuronal sostenida. Al unirse a sus receptores (A₁ y A₂A, principalmente), ejerce un efecto inhibidor: reduce la liberación de neurotransmisores excitadores como el glutamato y la dopamina, y promueve la somnolencia. La cafeína, cuya estructura molecular recuerda a la de la adenosina, ocupa esos mismos receptores sin activarlos. El resultado es que la señal inhibidora de la adenosina queda bloqueada, y el cerebro mantiene un estado de mayor vigilia.

Esta acción se produce a las concentraciones habituales de consumo (entre 40 y 200 mg, equivalentes a una o dos tazas de café filtrado). A dosis mucho mayores, la cafeína inhibe también las fosfodiesterasas, enzimas que degradan el AMP cíclico intracelular, pero este segundo mecanismo requiere concentraciones que rara vez se alcanzan con la ingesta dietética normal.

Farmacocinética

Tras la ingestión oral, la cafeína se absorbe rápidamente en el tracto gastrointestinal. Su biodisponibilidad es prácticamente total. Alcanza la concentración plasmática máxima entre 30 y 60 minutos después de la toma, y su vida media en el adulto sano oscila entre 3 y 7 horas, con una variabilidad individual notable que depende en gran parte de la actividad del citocromo CYP1A2 hepático.

Se distribuye por todos los compartimentos líquidos del organismo, incluido el líquido cefalorraquídeo, y atraviesa la barrera placentaria. Su metabolismo hepático la convierte en tres metabolitos principales: paraxantina (alrededor del 80 %), teobromina y teofilina. La excreción es renal, y menos del 3 % de la dosis aparece inalterada en la orina.

El tabaco acelera el metabolismo de la cafeína. Los fumadores eliminan la sustancia casi el doble de rápido que los no fumadores, lo que explica que algunos exfumadores recientes noten una sensibilidad aumentada a la cafeína que antes no percibían.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra cafeína?

Del alemán Kaffein, derivado de Kaffee ('café'). Fue Friedlieb Ferdinand Runge quien la bautizó en 1819, tras aislarla de los granos de café. El propio café toma su nombre del árabe qahwa, cuyo origen exacto sigue siendo objeto de debate entre lexicógrafos.

¿Es lo mismo cafeína que teína?

Sí. La teína, la guaranina y la mateína son nombres populares para la misma molécula: 1,3,7-trimetilxantina. La diferencia entre el efecto del café y el del té no reside en la naturaleza química de la molécula, sino en la dosis ingerida y en la presencia de otros compuestos (como los taninos del té) que modifican la velocidad de absorción.

¿Es la cafeína una droga?

En sentido farmacológico estricto, sí: es una sustancia psicoactiva que modifica la función del sistema nervioso central. Produce tolerancia, y su supresión brusca puede provocar un síndrome de abstinencia leve con cefalea, fatiga e irritabilidad que suele resolverse en pocos días. La Asociación Estadounidense de Psiquiatría incluyó el trastorno por abstinencia de cafeína en el DSM-5 como entidad diagnóstica reconocida, aunque con un estatus menor que el de otras sustancias de abuso.

¿Cuánta cafeína tiene una taza de café?

Varía mucho. Una taza de café filtrado (200 ml) contiene entre 80 y 120 mg de cafeína. Un espresso (30 ml), entre 50 y 75 mg. Una taza de té negro, entre 40 y 70 mg. Un refresco de cola ronda los 30-40 mg por lata de 330 ml. Las bebidas energéticas pueden superar los 150 mg por envase.

Referencias

  1. MedlinePlus en español. Cafeína.
  2. Vademecum.es. Monografía ATC5: Cafeína.
  3. Trastornos Adictivos (Elsevier). Neurobiología de las metilxantinas.
  4. Revista Médica del Hospital General de México (Elsevier). Actualización sobre los efectos de la cafeína y su perfil de seguridad.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la cafeína y su contexto bioquímico, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Xantina: base purínica intermedia en el catabolismo de la adenina y la guanina, de cuya estructura derivan las metilxantinas.
  • Adenosina: nucleósido de adenina con funciones de señalización celular; sus receptores son la diana principal de la cafeína.
  • Nucleótido: unidad estructural de los ácidos nucleicos cuya degradación alimenta la vía catabólica de las purinas.

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