DICCIONARIO MÉDICO
Antígeno específico prostático (PSA)
El antígeno prostático específico (PSA, del inglés Prostate-Specific Antigen) es una glucoproteína de 33 kilodaltons producida casi en exclusiva por las células epiteliales de los acinos y conductillos de la glándula prostática. Pertenece a la familia de las kalicreínas glandulares humanas y, bioquímicamente, actúa como una serín-proteasa. Su función fisiológica principal es la licuefacción del coágulo seminal tras la eyaculación, lo que facilita la movilidad de los espermatozoides. Las siglas PSA provienen del inglés Prostate-Specific Antigen. El gen que lo codifica, denominado KLK3, se localiza en el cromosoma 19q13.4 y forma parte de la familia de las kalicreínas (kallikrein), una serie de proteasas con homología estructural que participan en distintos procesos fisiológicos. En la terminología bioquímica actual el PSA también se denomina hK3 (kalicreína humana 3). Su nombre formal en la nomenclatura enzimática es serín-endopeptidasa prostática. Fue descrito por primera vez en 1979 por Wang y colaboradores a partir de extractos de tejido prostático. Al año siguiente, Papsidero y su equipo lo detectaron en suero, y en ese mismo año Kuriyama y colaboradores desarrollaron el primer ensayo sérico cuantitativo. La expresión "antígeno" no responde aquí a una actividad inmunológica propia de la proteína sino a la forma en que se detecta en laboratorio: mediante anticuerpos monoclonales que reconocen epítopos del PSA en la muestra sérica. El PSA se secreta en concentraciones muy elevadas en el plasma seminal, donde su función primaria es degradar la semenogelina I y la fibronectina, proteínas que forman el coágulo seminal tras la eyaculación. La licuefacción progresiva de ese coágulo, que ocurre en los 15-30 minutos siguientes a la eyaculación, libera a los espermatozoides del gel que los retiene inicialmente y les permite progresar hacia el cuello uterino. Sin esta actividad proteolítica del PSA, la fertilización quedaría comprometida. La glándula prostática puede producir también pequeñas cantidades de PSA en otros tejidos como la mama, páncreas o glándulas salivares, aunque en concentraciones muy inferiores a las de la próstata. En la circulación sanguínea el PSA no circula de forma uniforme. La mayor parte (entre el 70 y el 90 %) aparece unido a inhibidores de proteasas, principalmente a la alfa-1-antiquimiotripsina y, en menor proporción, a la alfa-2-macroglobulina. Solo una fracción, denominada PSA libre, circula sin estar unida a ninguna proteína transportadora. Esta distinción tiene relevancia conceptual porque el tejido prostático benigno y el tejido tumoral producen PSA con perfiles de unión diferentes: el carcinoma libera proporcionalmente más PSA unido y menos PSA libre, mientras que la hiperplasia benigna tiende a producir una fracción libre relativamente mayor. La suma de ambas fracciones es el PSA total. Pese a su nombre, el PSA no es estrictamente específico de cáncer: es específico de tejido prostático, no de proceso neoplásico. Tanto la próstata sana como la hiperplásica o la inflamada producen PSA, y cualquier proceso que altere la barrera que separa las células productoras del torrente sanguíneo puede elevar los niveles séricos. Una prostatitis aguda, una biopsia prostática o incluso un tacto rectal vigoroso pueden producir aumentos transitorios. La especificidad de órgano es alta; la especificidad diagnóstica para carcinoma, no. El nombre refleja la forma en que se detecta, no una actividad inmunológica intrínseca. Cuando Wang lo aisló en 1979, la manera habitual de caracterizar y cuantificar proteínas en tejidos biológicos era mediante anticuerpos, y la terminología de "antígeno" se aplicaba convencionalmente a cualquier proteína capaz de ser reconocida por un anticuerpo. Así, el PSA recibió la denominación de antígeno aunque no sea una molécula que desencadene respuesta inmunitaria por sí sola en condiciones normales. En la actualidad, la denominación hK3 (kalicreína humana 3) es bioquímicamente más precisa, pero PSA es el nombre que ha prevalecido en la práctica médica. No de forma exclusiva. Aunque la próstata es con diferencia el mayor productor, el PSA se expresa también en concentraciones muy bajas en tejido mamario, páncreas, glándulas salivares y algunos otros tejidos glandulares. En mujeres se han medido niveles séricos de PSA, generalmente muy por debajo de los que presentan los hombres. Esta expresión extraprostática no tiene relevancia clínica en la práctica habitual, pero explica por qué el PSA, a pesar de su nombre, no es un marcador de especificidad absoluta de un órgano concreto. El PSA total es la suma de todas las formas de PSA en sangre: la fracción unida a proteínas (principalmente alfa-1-antiquimiotripsina) más el PSA libre, que circula sin unirse a ningún transportador. El cociente entre el PSA libre y el PSA total puede aportar información adicional sobre la naturaleza del tejido que está produciendo el PSA, dado que distintos procesos prostáticos generan perfiles de distribución distintos entre ambas fracciones. Consulte también la información clínica completa sobre la prueba de PSA Si busca información sobre cómo se realiza la determinación de PSA en sangre, qué valores se consideran normales o cómo se interpreta en el contexto de la salud prostática, puede consultar la página de la prueba PSA y cáncer de próstata elaborada por la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados al antígeno prostático específico, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el antígeno prostático específico
Función fisiológica: la licuefacción del coágulo seminal
Formas circulantes: PSA libre y PSA total
Especificidad prostática y sus límites
Preguntas frecuentes
¿De dónde proviene el nombre "antígeno prostático específico"?
¿Produce PSA exclusivamente la próstata?
¿Qué diferencia hay entre PSA libre y PSA total?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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