DICCIONARIO MÉDICO

Anoxia

La anoxia designa la falta total de oxígeno en los tejidos del organismo, una situación que conduce a la muerte celular si no se revierte con rapidez. Se clasifica en cuatro tipos según el mecanismo que la origina (anóxica, anémica, isquémica e histotóxica) y puede afectar a un solo órgano o extenderse de forma generalizada.

Qué es la anoxia

La anoxia es la supresión completa del aporte de oxígeno a un tejido o al conjunto del organismo. La Real Academia Nacional de Medicina la define como una situación en la que la concentración tisular de oxígeno llega a cero, diferenciándola así de la hipoxia, donde la reducción es parcial. En la práctica clínica, no obstante, ambos términos se emplean con cierta laxitud: la propia RAE recoge anoxia como sinónimo de hipoxia en su segunda acepción, y no son pocos los textos médicos que usan uno u otro de forma intercambiable.

Etimológicamente, el término procede del latín científico anoxia, formado a partir del prefijo griego ἀν- (an-, "sin") combinado con la raíz oxy-, que en la nomenclatura química moderna remite al oxígeno (del griego ὀξύς, oxýs, cuyo sentido original era "ácido" o "agudo"), más el sufijo -ia de cualidad. Su primera documentación en inglés data de 1931. El castellano la incorporó poco después, probablemente a través de la literatura médica francesa y anglosajona de los años treinta.

Clasificación fisiopatológica

Según el punto de la cadena de transporte en el que se interrumpe el suministro de oxígeno, se distinguen cuatro formas clásicas. La anoxia anóxica se produce cuando el aire inspirado carece de oxígeno suficiente o cuando una alteración pulmonar impide que el gas alcance la sangre arterial; es el mecanismo que opera, por ejemplo, en la asfixia por inmersión y en la exposición a grandes altitudes, situación que recibe el nombre específico de anoxia de altitud.

En la anoxia anémica el problema no está en el pulmón ni en el aire, sino en la capacidad de la hemoglobina para fijar y transportar el gas. La cantidad de oxígeno que entra en la sangre es normal, pero el número de moléculas de hemoglobina funcional resulta insuficiente para distribuirlo. Un descenso grave del hematocrito o la formación de carboxihemoglobina por inhalación de monóxido de carbono son ejemplos habituales.

La tercera variante, denominada anoxia isquémica (o estancada), aparece cuando el flujo sanguíneo hacia un tejido se detiene o cae hasta un nivel incapaz de cubrir sus necesidades metabólicas. No falta oxígeno en la sangre; lo que falta es sangre. Cualquier obstrucción vascular prolongada puede desencadenarla, y el resultado local es la isquemia tisular con progresión a necrosis si la circulación no se restablece.

Queda la anoxia histotóxica, quizá la más engañosa desde el punto de vista fisiopatológico. Aquí el oxígeno llega con normalidad a la célula, pero la maquinaria mitocondrial que debería utilizarlo está bloqueada por una sustancia tóxica. El caso paradigmático es la intoxicación por cianuro, que inhibe la citocromo c oxidasa e impide la respiración celular aerobia pese a que la presión parcial de oxígeno en sangre sea perfectamente normal.

Vulnerabilidad tisular y margen temporal

No todos los tejidos toleran igual la privación de oxígeno. La corteza cerebral es, con diferencia, el más vulnerable: sus neuronas comienzan a sufrir daño irreversible tras apenas cuatro o cinco minutos sin aporte. El miocardio resiste algo más, y el tejido renal o hepático puede mantenerse viable durante periodos algo más largos, aunque las cifras exactas dependen de la temperatura corporal y del estado metabólico previo.

Esa desigualdad explica que el cerebro concentre la mayor parte de las secuelas graves tras un episodio de anoxia generalizada. La encefalopatía posanóxica, descrita en la literatura con el término anglosajón anoxic-ischemic encephalopathy, abarca desde déficits cognitivos leves hasta estados de conciencia mínima, según la duración de la privación y la rapidez con que se restauró el aporte de oxígeno.

Diferenciación con la hipoxia y la hipoxemia

Los tres términos comparten raíz, pero señalan realidades distintas. Hipoxemia se refiere en sentido estricto a una presión parcial de oxígeno baja en la sangre arterial; es un dato de laboratorio, medible mediante gasometría. Hipoxia describe la disminución del oxígeno disponible en los tejidos, sea cual sea la causa. Y anoxia reserva el término para la ausencia completa, el grado extremo en el que la hipoxemia o la hipoxia han progresado hasta el cese total del aporte.

En la práctica, la frontera entre hipoxia grave y anoxia es difusa. Pocos escenarios clínicos producen una eliminación absoluta del oxígeno tisular; lo habitual es un gradiente que va de la hipoxia leve a la hipoxia profunda y solo en situaciones extremas alcanza la anoxia propiamente dicha. El uso médico corriente acepta esta ambigüedad sin mayor conflicto.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra anoxia?

Del latín científico anoxia, construido con el prefijo griego ἀν- (an-, "sin"), la raíz oxy- (relacionada con el oxígeno) y el sufijo -ia. Se documentó por primera vez en inglés en 1931 y pasó rápidamente al español y al francés médicos.

¿Es lo mismo anoxia que hipoxia?

No en sentido estricto. La hipoxia implica una reducción parcial del oxígeno en los tejidos; la anoxia, su ausencia total. Sin embargo, muchos textos clínicos emplean ambos términos de forma intercambiable, y la propia RAE acepta anoxia como equivalente de hipoxia en una de sus acepciones. Depende del contexto.

¿Qué tejido es más sensible a la falta de oxígeno?

La corteza cerebral. Sus neuronas pueden empezar a morir tras cuatro o cinco minutos sin recibir oxígeno, un margen considerablemente menor que el del miocardio, el riñón o el hígado. Esa vulnerabilidad obedece al elevado consumo metabólico del cerebro, que representa alrededor del 2 % de la masa corporal pero consume cerca del 20 % del oxígeno total del organismo.

¿Cuántos tipos de anoxia existen?

Cuatro, según el mecanismo fisiopatológico: anóxica (falta de oxígeno en el aire o en el pulmón), anémica (hemoglobina insuficiente o no funcional), isquémica (interrupción del flujo sanguíneo) e histotóxica (la célula no puede utilizar el oxígeno que recibe, como ocurre en la intoxicación por cianuro).

Referencias

  1. MedlinePlus en español. Hipoxia cerebral. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.
  2. Real Academia Española. Anoxia. Diccionario de la lengua española, 23.ª edición.
  3. Real Academia Nacional de Medicina de España. Anoxia. Diccionario de términos médicos.
  4. Manual MSD, versión para profesionales. Enfermedad de la altura.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la anoxia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Anoxia de altitud: déficit de oxígeno tisular provocado por la disminución de la presión atmosférica en cotas elevadas.
  • Hipoxia: reducción parcial del oxígeno disponible en los tejidos del organismo.
  • Hipoxemia: disminución de la presión parcial de oxígeno en la sangre arterial.
  • Isquemia: reducción o interrupción del flujo sanguíneo a un tejido.
  • Asfixia: interrupción del intercambio gaseoso por obstrucción de la vía respiratoria u otra causa.
  • Cianosis: coloración azulada de la piel y las mucosas por aumento de hemoglobina desoxigenada.
  • Respiración celular: conjunto de reacciones mitocondriales que utilizan oxígeno para producir energía en forma de ATP.
  • Necrosis: muerte celular patológica por daño irreversible en los tejidos.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
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