DICCIONARIO MÉDICO
Anemia nutricional
La anemia nutricional es un término general que designa las anemias causadas por la carencia de uno o varios nutrientes indispensables para la producción normal de eritrocitos o de hemoglobina. Los tres nutrientes cuya deficiencia produce anemia con mayor frecuencia son el hierro, la vitamina B12 (cobalamina) y el ácido fólico (folato). La anemia nutricional es la forma más frecuente de anemia en el mundo: la OMS estima que afecta a cerca del 40 % de los niños menores de cinco años y al 37 % de las mujeres embarazadas a escala global. La anemia nutricional es una categoría etiológica —clasificada por su causa— que agrupa a todas las anemias producidas por un aporte insuficiente, una absorción defectuosa o un aumento no compensado de las necesidades de nutrientes que intervienen en la eritropoyesis (la formación de glóbulos rojos). A diferencia de las anemias hereditarias (como las talasemias) o las autoinmunes, las anemias nutricionales son en principio prevenibles y reversibles si se identifica y corrige la carencia responsable. El término es un compuesto de raíces de distinta procedencia. "Anemia" procede del griego ἀν- (an-), "sin", y αἷμα (haîma), "sangre": literalmente, "falta de sangre". "Nutricional" procede del latín nutritiōnem, "acción de alimentar" o "acto de nutrir", derivado a su vez de nutrire, "amamantar" o "alimentar". La combinación designa así las anemias cuyo origen reside en una alimentación inadecuada o en un trastorno que impide al organismo aprovechar los nutrientes de la dieta. Desde el punto de vista nosológico, la anemia nutricional no es una enfermedad única sino un paraguas conceptual que cubre al menos tres entidades clínicas distintas —la anemia ferropénica, la anemia megaloblástica por déficit de B12 y la anemia por déficit de ácido fólico—, cada una con su mecanismo, su perfil analítico y su abordaje propios. Identificar cuál de los nutrientes es responsable es el objetivo diagnóstico fundamental, porque cada carencia produce un tipo de anemia diferente y porque corregir una carencia sin verificar las demás puede enmascarar un problema más grave. Hierro. El hierro es el componente central del grupo hemo de la hemoglobina, la proteína que transporta el oxígeno en los eritrocitos. Su carencia —la deficiencia nutricional más frecuente del mundo— produce la anemia ferropénica, una anemia microcítica e hipocrómica (eritrocitos pequeños y pálidos). La ferropenia puede deberse a una ingesta dietética insuficiente (especialmente en dietas pobres en carne y legumbres), a pérdidas crónicas de sangre, al aumento de las necesidades (embarazo, crecimiento infantil, lactancia) o a trastornos de la absorción intestinal. El perfil analítico muestra ferritina baja, hierro sérico bajo y transferrina elevada. Vitamina B12 (cobalamina). La vitamina B12 es un cofactor indispensable para la síntesis de ADN. Se obtiene exclusivamente de alimentos de origen animal. Su carencia produce una anemia macrocítica megaloblástica (eritrocitos grandes con precursores anómalos en la médula), y puede causar además lesiones neurológicas que no se observan en el déficit de folato. Las causas nutricionales incluyen la dieta vegetariana estricta (vegana) prolongada sin suplementación, pero la causa más frecuente de déficit de B12 en la práctica clínica no es dietética sino la anemia perniciosa (malabsorción autoinmune), la gastritis atrófica crónica o la cirugía gástrica. Ácido fólico (folato). El folato es otro cofactor esencial para la síntesis de ADN. Se encuentra en vegetales de hoja verde, frutas, hígado y cereales fortificados. Su carencia produce también una anemia megaloblástica cuyo cuadro hematológico es indistinguible del déficit de B12, pero sin las lesiones neurológicas. Las causas más frecuentes son la ingesta insuficiente (dietas pobres en vegetales frescos, consumo excesivo de alcohol), el aumento de las necesidades (embarazo, lactancia, crecimiento rápido, anemias hemolíticas crónicas) y los trastornos de malabsorción (enfermedad celíaca). Las reservas corporales de folato son pequeñas (suficientes para 3-4 meses), por lo que el déficit se desarrolla más rápidamente que el de B12. Otros nutrientes. Con menor frecuencia, la carencia de vitamina A, vitamina C (escorbuto), cobre o riboflavina (vitamina B2) puede contribuir a la anemia, especialmente en contextos de malnutrición grave o síndromes de malabsorción intestinal. Estas carencias son clínicamente relevantes sobre todo en poblaciones vulnerables de países de renta baja. La distinción más importante es entre los distintos tipos de anemia nutricional entre sí, porque cada uno requiere un enfoque diferente. La anemia ferropénica produce eritrocitos pequeños y pálidos (microcitosis e hipocromía), mientras que las anemias por déficit de B12 o de folato producen eritrocitos grandes (macrocitosis). El VCM del hemograma permite orientar el diagnóstico: inferior a 80 fL sugiere ferropenia; superior a 100 fL sugiere déficit de B12 o folato. Sin embargo, cuando coexisten ambas carencias (anemia mixta), el VCM puede ser normal, lo que puede dificultar la orientación inicial. La anemia inflamatoria crónica puede confundirse con la anemia ferropénica porque ambas presentan hierro sérico bajo, pero la ferritina —que refleja las reservas corporales de hierro— está descendida en la ferropénica y normal o elevada en la inflamatoria. Es un error frecuente asumir que toda anemia microcítica es nutricional. La talasemia (rasgo talasémico) también produce microcitosis e hipocromía, pero se debe a un defecto genético en la síntesis de las cadenas de globina, no a una carencia nutricional. La ferritina está normal o elevada y la electroforesis de hemoglobina confirma el diagnóstico. "Anemia" procede del griego ἀν- (an-), "sin", y αἷμα (haîma), "sangre". "Nutricional" procede del latín nutritiōnem, derivado de nutrire, "alimentar". El compuesto designa las anemias cuya causa reside en la carencia de nutrientes esenciales para la producción de eritrocitos o de hemoglobina. Sí. La anemia ferropénica —la principal forma de anemia nutricional— es la causa de anemia más frecuente a escala mundial. La OMS estima que la anemia afecta a aproximadamente una de cada cuatro personas en el planeta, y la deficiencia de hierro es responsable de la mayoría de los casos, seguida de las carencias de folato y de vitamina B12. Porque cada carencia produce un tipo de anemia diferente con un perfil analítico propio, y porque corregir una carencia sin verificar las demás puede ser peligroso. El ejemplo más importante: la administración de ácido fólico a un paciente con déficit no diagnosticado de vitamina B12 puede mejorar la anemia pero enmascarar y agravar las lesiones neurológicas que produce la falta de B12. No. La anemia microcítica más frecuente es la ferropénica (nutricional), pero las talasemias (genéticas), la anemia de trastornos crónicos (inflamatoria) y las anemias sideroblásticas (por defecto en la utilización del hierro) también pueden producir eritrocitos microcíticos sin que exista una carencia dietética de hierro. En general, sí. Las anemias nutricionales son potencialmente reversibles si se identifica y corrige la carencia responsable. La excepción más importante es el daño neurológico producido por el déficit prolongado de vitamina B12, que puede ser irreversible si no se identifica a tiempo. Consulte también la información clínica completa sobre la anemia Si busca información sobre síntomas, diagnóstico y tratamiento de la anemia, puede consultar la ficha completa de la anemia elaborada por el Servicio de Hematología y Hemoterapia de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados a la anemia nutricional, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la anemia nutricional
Los tres nutrientes esenciales y sus anemias
Diferenciación con entidades relacionadas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el término "anemia nutricional"?
¿Es la anemia nutricional la más frecuente del mundo?
¿Por qué es importante distinguir qué nutriente falta?
¿Toda anemia microcítica es nutricional?
¿Son las anemias nutricionales reversibles?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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