DICCIONARIO MÉDICO
Anemia microcítica
La anemia microcítica es un tipo de anemia que se caracteriza por la presencia de eritrocitos de tamaño inferior al normal en la sangre periférica. Se define analíticamente por un volumen corpuscular medio (VCM) inferior a 80 femtolitros (fL). Su causa más frecuente con gran diferencia es la anemia ferropénica, seguida de las talasemias, la anemia de trastornos crónicos en sus fases avanzadas y las anemias sideroblásticas. Todas ellas comparten un mecanismo central: el defecto en la síntesis de hemoglobina. La anemia microcítica es una categoría morfológica de anemia definida por el tamaño de los eritrocitos: los glóbulos rojos del paciente son más pequeños de lo normal. El parámetro que cuantifica el tamaño medio de los eritrocitos en el hemograma es el volumen corpuscular medio (VCM), cuyos valores de referencia habituales en el adulto se sitúan entre 80 y 100 femtolitros. Cuando el VCM desciende por debajo de 80 fL, se habla de microcitosis; cuando esa microcitosis se acompaña de un descenso de la hemoglobina por debajo de los valores normales, se habla de anemia microcítica. El eritrocito disminuido de tamaño recibe el nombre de microcito. El término procede de dos raíces griegas: μικρός (mikrós), que significa "pequeño", y κύτος (kýtos), que significa "cavidad" o, por extensión, "célula". Literalmente, "microcítica" quiere decir "de células pequeñas". Es el concepto opuesto a la anemia macrocítica (de μακρός, "grande"), en la que los eritrocitos son más grandes de lo normal, y complementario a la anemia normocítica, en la que conservan su tamaño habitual. Estas tres categorías constituyen el eje de la clasificación morfológica de las anemias por tamaño, que sigue siendo el primer paso del abordaje diagnóstico. Desde el punto de vista nosológico, la anemia microcítica no es una enfermedad única sino una categoría morfológica que engloba a un grupo de anemias cuyo denominador común es el defecto en la síntesis de hemoglobina. La tarea diagnóstica consiste en identificar cuál de los mecanismos posibles es responsable de ese defecto, porque el significado clínico y el abordaje difieren por completo según la causa. El tamaño final de un eritrocito depende fundamentalmente de la cantidad de hemoglobina que se acumula en su citoplasma durante la maduración en la médula ósea. En condiciones normales, el eritroblasto crece a medida que sintetiza hemoglobina y alcanza un volumen estándar antes de expulsar su núcleo y convertirse en reticulocito. Si la síntesis de hemoglobina está alterada —porque falta hierro, porque las cadenas de globina son deficientes o porque el hierro no puede incorporarse al grupo hemo—, el eritroblasto no acumula suficiente hemoglobina, no alcanza su volumen normal y produce un eritrocito más pequeño y con menos color de lo habitual. Ese es el mecanismo compartido por todas las anemias microcíticas, y explica por qué en la mayoría de los casos la microcitosis se acompaña de hipocromía: eritrocitos pequeños y pálidos. Los tres componentes necesarios para la síntesis normal de hemoglobina son el hierro (que se incorpora al grupo hemo), las cadenas de globina (alfa y beta, codificadas por genes del cromosoma 16 y 11) y la protoporfirina (que forma el anillo del grupo hemo). El fallo en cualquiera de estos tres componentes producirá hemoglobina insuficiente y, en consecuencia, microcitosis. Anemia ferropénica. Es la causa más frecuente de anemia microcítica en todo el mundo y la causa más frecuente de anemia en general. Se debe a un aporte insuficiente de hierro para la síntesis del grupo hemo. Las causas de la ferropenia incluyen las pérdidas crónicas de sangre (hemorragias digestivas, menstruaciones abundantes), la ingesta dietética insuficiente, el aumento de las necesidades (embarazo, crecimiento) y los trastornos de absorción intestinal (enfermedad celíaca, gastrectomía). El perfil analítico es característico: ferritina baja, hierro sérico bajo, transferrina (o capacidad total de fijación del hierro) elevada. Talasemias. Son la segunda causa de anemia microcítica y la más frecuente de las causas no ferropénicas. Se deben a defectos genéticos en la síntesis de las cadenas de globina (alfa o beta). El rasgo talasémico (portador heterocigoto) produce una microcitosis marcada con hemoglobina normal o ligeramente descendida, y es con frecuencia el hallazgo que genera confusión con la ferropenia. La diferencia clave es que en la talasemia las reservas de hierro son normales o elevadas (ferritina normal o alta) y la electroforesis de hemoglobina muestra una proporción elevada de hemoglobina A₂ o hemoglobina F. Anemia de trastornos crónicos. En sus fases iniciales suele ser normocítica y normocrómica, pero cuando se prolonga o es intensa puede hacerse microcítica e hipocrómica, mimetizando una ferropenia. El mecanismo es el secuestro de hierro en los macrófagos por acción de la hepcidina, estimulada por las citocinas inflamatorias. La ferritina está normal o elevada (a diferencia de la ferropenia, en la que está baja), lo que constituye la clave del diagnóstico diferencial. Anemia sideroblástica. Es un grupo heterogéneo de trastornos en los que el hierro no puede incorporarse correctamente al grupo hemo dentro de la mitocondria del eritroblasto. El hierro se acumula en forma de gránulos alrededor del núcleo, formando los llamados sideroblastos en anillo. Las reservas de hierro son normales o elevadas. Las formas congénitas se asocian a mutaciones en genes del metabolismo de la protoporfirina; las adquiridas pueden asociarse a fármacos, tóxicos (plomo, alcohol) o síndromes mielodisplásicos. La distinción fundamental es con la anemia macrocítica, el polo opuesto de la clasificación morfológica. En la macrocítica, los eritrocitos son grandes (VCM > 100 fL) y el mecanismo más frecuente es el defecto en la síntesis de ADN (déficit de vitamina B12 o de ácido fólico). En la microcítica, los eritrocitos son pequeños (VCM < 80 fL) y el mecanismo más frecuente es el defecto en la síntesis de hemoglobina. Ambas categorías se distinguen con un solo dato del hemograma —el VCM— y orientan hacia etiologías completamente distintas. Dentro de las microcíticas, el diagnóstico diferencial más frecuente y más importante es entre la anemia ferropénica y el rasgo talasémico. Ambos producen microcitosis e hipocromía, pero la ferritina está baja en la ferropenia y normal o alta en la talasemia. El índice de Mentzer (VCM dividido entre el recuento de eritrocitos) puede orientar: un cociente superior a 13 sugiere ferropenia; un cociente inferior a 13 sugiere talasemia. La confirmación se obtiene con el perfil férrico y la electroforesis de hemoglobina. La anemia hipocrómica es la categoría complementaria: define la palidez del eritrocito por su contenido reducido de hemoglobina (HCM < 27 pg). En la práctica, la gran mayoría de las anemias microcíticas son también hipocrómicas y se designan conjuntamente como anemias microcíticas hipocrómicas, aunque son criterios independientes. Procede de las raíces griegas μικρός (mikrós), "pequeño", y κύτος (kýtos), "célula". Literalmente significa "de células pequeñas" y describe el rasgo morfológico definitorio: eritrocitos de tamaño inferior al normal. El concepto opuesto, "macrocítica" (de μακρός, "grande"), designa los eritrocitos de tamaño aumentado. No, aunque la ferropenia es con gran diferencia la causa más frecuente. Las talasemias, la anemia de trastornos crónicos en fases avanzadas y las anemias sideroblásticas también producen eritrocitos microcíticos. Asumir que toda anemia microcítica es ferropénica sin verificar las reservas de hierro es un error frecuente que puede llevar a administrar hierro a un paciente que no lo necesita —o que incluso puede perjudicarse con él, como en la talasemia—. Ambas producen eritrocitos pequeños y pálidos, pero las reservas de hierro son el dato clave: en la ferropenia la ferritina está baja y la transferrina elevada; en la talasemia la ferritina está normal o alta. El índice de Mentzer (VCM / recuento de eritrocitos) puede orientar: superior a 13 sugiere ferropenia, inferior a 13 sugiere talasemia. La electroforesis de hemoglobina confirma el diagnóstico de talasemia. La microcítica se define por el tamaño reducido del eritrocito (VCM bajo) y la hipocrómica por su contenido reducido de hemoglobina (HCM baja). Son criterios independientes, aunque en la práctica suelen ir juntos porque el mismo defecto en la síntesis de hemoglobina reduce simultáneamente el volumen y el contenido de la célula. Analizarlos por separado ayuda a orientar el diagnóstico diferencial. La anemia ferropénica —que es microcítica en su forma establecida— es la causa de anemia más frecuente a escala mundial, especialmente en niños, mujeres en edad fértil y embarazadas. La OMS estima que la anemia afecta a aproximadamente una de cada cuatro personas en el planeta, y la deficiencia de hierro es responsable de la mayoría de los casos. Consulte también la información clínica completa sobre la anemia Si busca información sobre síntomas, diagnóstico y tratamiento de la anemia, puede consultar la ficha completa de la anemia elaborada por el Servicio de Hematología y Hemoterapia de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados a la anemia microcítica, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la anemia microcítica
Por qué los eritrocitos se hacen más pequeños: el mecanismo compartido
Clasificación: las cuatro grandes causas de anemia microcítica
Diferenciación con entidades relacionadas
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra "microcítica"?
¿La anemia microcítica es siempre por falta de hierro?
¿Cómo se diferencia la ferropenia de la talasemia?
¿Qué diferencia hay entre la anemia microcítica y la hipocrómica?
¿Es la anemia microcítica la más frecuente del mundo?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
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