DICCIONARIO MÉDICO
Anafase
La anafase es la tercera fase de la mitosis, en la que las cromátidas hermanas se separan y se desplazan hacia polos opuestos de la célula. Ocurre también, con variantes, en las dos divisiones de la meiosis. Su ejecución correcta garantiza que cada célula hija reciba una dotación cromosómica completa. Dentro del ciclo celular, la anafase se sitúa entre la metafase y la telofase. Su función, resumida en una frase, es repartir: las dos copias idénticas de cada cromosoma (llamadas cromátidas hermanas), que hasta ese momento permanecían unidas por el centrómero, se separan y viajan en direcciones contrarias, arrastradas por los microtúbulos del huso mitótico. El nombre proviene del griego ἀνά (aná, con el valor de «hacia atrás» o «de nuevo») y φάσις (phásis, «aparición, fase»). La elección de ἀνά no es casual: en la secuencia clásica profase-metafase-anafase-telofase, el prefijo sugiere un movimiento de «retorno» o «retroceso» de los cromosomas desde el plano ecuatorial hacia los polos de la célula. Walther Flemming, el histólogo alemán que en 1882 describió con detalle las fases de la división celular, contribuyó decisivamente a sistematizar esta nomenclatura. Lo que ocurre durante la anafase puede dividirse en dos momentos que, en la práctica, se solapan parcialmente. En la anafase temprana (o anafase A) se produce la separación propiamente dicha de las cromátidas hermanas. Para que esto suceda, una proteasa llamada separasa corta las moléculas de cohesina que mantenían unidas las dos cromátidas por el centrómero. Los microtúbulos conectados al cinetocoro de cada cromátida se acortan progresivamente y tiran de ella hacia el polo correspondiente. Acto seguido se inicia la anafase tardía (o anafase B). En esta fase, los microtúbulos polares (que no están anclados a cromátidas, sino que se entrelazan entre sí en la zona ecuatorial) se alargan empujando los dos polos del huso en direcciones opuestas. La célula se estira. Los centríolos se separan aún más y la distancia entre ambos grupos de cromátidas aumenta hasta que cada conjunto queda localizado cerca de uno de los polos celulares. Hay un dato que suele pasar desapercibido: durante la anafase los cromosomas alcanzan su grado de condensación máxima. No se condensan más en ningún otro momento del ciclo celular. Esta compactación facilita que la maquinaria del huso pueda arrastrarlos sin que las largas fibras de cromatina se enreden entre sí, algo que en una célula humana con 46 cromosomas (92 cromátidas en total antes de la separación) no es un riesgo trivial. Antes de que la anafase se ponga en marcha, la célula verifica que todos los cinetocoros estén correctamente anclados a microtúbulos procedentes de polos opuestos. Este mecanismo de vigilancia se conoce como punto de control del ensamblaje del huso (spindle assembly checkpoint). Si un solo cinetocoro queda sin conectar o conectado de forma incorrecta, el sistema emite una señal que bloquea la activación de la separasa, y la anafase no comienza. La célula se detiene en metafase hasta que el problema se resuelve. Cuando este punto de control falla, la separación de las cromátidas puede ser desigual: una célula hija recibe un cromosoma de más y la otra uno de menos. El fenómeno recibe el nombre de no disyunción, y su consecuencia es una aneuploidía. Las trisomías y las monosomías que se observan en determinadas alteraciones cromosómicas se originan, en muchos casos, en errores ocurridos durante la anafase. La meiosis comprende dos divisiones sucesivas, y en cada una hay una anafase con características propias. En la anafase I no se separan cromátidas hermanas, sino cromosomas homólogos completos: cada homólogo (formado todavía por dos cromátidas unidas) migra hacia un polo. La reducción del número cromosómico de diploide a haploide ocurre aquí. En la anafase II, el mecanismo se parece al de la mitosis: las cromátidas hermanas se separan y se reparten entre las dos células hijas. El resultado final de las dos divisiones meióticas son cuatro células con la mitad de cromosomas que la célula original. Del griego ἀνά (aná, «hacia atrás, de nuevo») y φάσις (phásis, «fase, aparición»). El prefijo alude al retroceso de los cromosomas desde el plano ecuatorial hacia los polos de la célula. La nomenclatura se consolidó a finales del siglo XIX con los trabajos de Walther Flemming y otros histólogos que estudiaron la división celular al microscopio. No. En la mitosis y en la anafase II de la meiosis se separan cromátidas hermanas; en la anafase I de la meiosis se separan cromosomas homólogos enteros, lo que reduce la dotación cromosómica a la mitad. El mecanismo molecular es parecido (intervienen cohesinas, separasa y microtúbulos), pero lo que se reparte en cada caso es distinto. Depende del tipo celular. En células de mamífero en cultivo suele durar entre 5 y 15 minutos, lo que la convierte en una de las fases más breves de la mitosis. Casi nunca supera los 20 minutos en condiciones normales. Si las cromátidas no se reparten correctamente, una célula hija puede acabar con un cromosoma extra y la otra con uno de menos. A este error se le llama no disyunción, y genera aneuploidías. Muchas anomalías cromosómicas numéricas, incluidas algunas trisomías, se originan por fallos en la anafase, ya sea mitótica o meiótica. Si desea profundizar en conceptos asociados a la anafase, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la anafase
Separación de las cromátidas: anafase temprana y tardía
El punto de control del huso mitótico
Anafase en la meiosis
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra anafase?
¿Es lo mismo anafase mitótica que anafase meiótica?
¿Cuánto dura la anafase?
¿Qué pasa si la anafase falla?
Referencias
Entradas relacionadas en el diccionario
Infografías realizadas con https://BioRender.com
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