DICCIONARIO MÉDICO
Amelia
La amelia es una malformación congénita caracterizada por la ausencia completa de una o varias extremidades. Se origina por un fallo en la formación del esbozo del miembro durante las primeras semanas del desarrollo embrionario. Su incidencia se sitúa entre 0,5 y 1 caso por cada 100 000 nacidos vivos. El término proviene del griego ἀ- (a-, prefijo privativo, 'sin') y μέλος (mélos, 'miembro'). Su significado literal es, por tanto, «sin miembro». La voz se incorporó al léxico médico moderno durante el siglo XIX, cuando la teratología comenzó a sistematizar las malformaciones congénitas con criterios morfológicos. Se clasifica dentro de los defectos por reducción de extremidades, un grupo heterogéneo de anomalías en las que falta total o parcialmente un miembro. La amelia representa el extremo más grave de ese espectro, ya que implica la ausencia completa, sin estructura ósea residual. Puede afectar a un solo miembro (amelia unilateral) o a varios. Cuando faltan las cuatro extremidades se emplea el término tetramelia, una situación muy infrecuente y habitualmente asociada a síndromes polimalformativos. Hacia el día 24-26 del desarrollo embrionario, unas condensaciones de mesodermo lateral, cubiertas por ectodermo, comienzan a protruir en la pared del tronco del embrión. Son los esbozos o yemas de los miembros. En su extremo distal se forma una cresta ectodérmica apical que emite señales moleculares (entre ellas, factores de crecimiento fibroblástico) indispensables para que el miembro crezca en sentido proximodistal. Si esa yema no llega a formarse, o si se inicia pero la señalización se interrumpe de forma muy precoz, el resultado es la ausencia completa de la extremidad. En la mayoría de los casos documentados, la causa concreta permanece sin identificar. Entre los factores asociados figuran alteraciones genéticas (mutaciones en genes de la familia WNT o FGF, reorganizaciones cromosómicas), exposición a teratógenos durante la cuarta semana de gestación y compromisos vasculares intrauterinos. La talidomida es, con diferencia, el agente teratogénico más vinculado históricamente a los defectos por reducción de miembros, incluida la amelia, tras la crisis de los años 1957-1962. La terminología en este campo puede resultar confusa, porque varias voces clásicas se solapan parcialmente. La amelia implica ausencia total del miembro desde la raíz; no queda muñón ni vestigio óseo. Si persiste un segmento distal (mano o pie) unido directamente al tronco por huesos irregulares, el cuadro recibe el nombre de focomelia, del griego φώκη (phōkē, 'foca'), por la semejanza con las aletas de ese animal. Cuando la ausencia es parcial y afecta a un segmento concreto del miembro, se habla de hemimelia (si falta la mitad distal, por ejemplo el segmento tibial o el radial) o, en sentido más amplio, de meromelia. La apodia designa específicamente la ausencia congénita del pie. Todas estas entidades comparten raíces embriológicas, pero se producen en momentos o niveles del eje proximodistal ligeramente distintos, lo que condiciona su gravedad y sus asociaciones clínicas. Los registros internacionales de vigilancia de defectos congénitos coinciden en que la amelia aislada es extremadamente infrecuente. Las cifras del International Clearinghouse for Birth Defects Surveillance and Research, basadas en más de tres décadas de seguimiento en múltiples países, estiman una prevalencia cercana a 0,5-1 por 100 000 nacidos vivos. La afectación del miembro superior es algo más frecuente que la del inferior, y la amelia unilateral predomina sobre la bilateral. Cerca de la mitad de los casos se presentan junto a otras anomalías congénitas (cardíacas, renales, de la pared abdominal), lo que sugiere una perturbación embriológica amplia y no limitada a la extremidad. Del griego ἀ- (a-, 'sin') y μέλος (mélos, 'miembro'). La raíz μέλος aparece también en otros términos médicos como hemimelia o peromelia. No. La mayoría de los casos descritos son esporádicos, sin antecedentes familiares conocidos. Se han identificado mutaciones genéticas en algunas familias con formas sindrómicas, pero la amelia aislada suele considerarse de causa multifactorial o desconocida. Son entidades distintas. En la amelia falta todo el miembro, incluidas las estructuras proximales y distales. En la focomelia persiste un segmento distal (mano o pie, a veces rudimentario) que se inserta directamente en el tronco porque los huesos largos intermedios no se han formado. Ambas se agrupan dentro de los defectos por reducción de extremidades, pero difieren en el nivel y la extensión de la deficiencia. La talidomida se retiró del mercado como sedante en 1962, pero continúa utilizándose en indicaciones muy controladas (mieloma múltiple, eritema nudoso leproso). En los países donde se prescribe, los protocolos de prevención del embarazo son estrictos. Los casos atribuibles a talidomida en la actualidad son muy escasos y se concentran en regiones con menor control farmacéutico. Si desea profundizar en conceptos asociados a la amelia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es la amelia
Formación del esbozo del miembro y origen del defecto
Diferenciación con otros defectos por reducción de miembros
Datos epidemiológicos
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra amelia?
¿La amelia es siempre hereditaria?
¿Es lo mismo amelia que focomelia?
¿La talidomida sigue causando amelia?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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