DICCIONARIO MÉDICO
Aloantígeno
Un aloantígeno es una molécula presente en las células o los tejidos de un individuo que, al ser transferida a otro individuo de la misma especie genéticamente distinto, es reconocida como extraña por el sistema inmunitario del receptor. Los aloantígenos más relevantes en medicina son las moléculas del sistema HLA y los antígenos de los grupos sanguíneos. El nombre combina el prefijo griego ἄλλος (állos), que significa "otro" o "diferente", con antígeno (del griego ἀντί, "contra", y -γενής, "que genera"). La traducción literal sería algo así como "sustancia generada por otro que provoca una reacción en contra". Según la documentación histórica recogida en fuentes etimológicas, el término alloantigen aparece en inglés hacia 1964, en pleno auge de la inmunología del trasplante. Para que un aloantígeno exista como tal hacen falta dos condiciones: que la molécula sea polimórfica dentro de la especie (es decir, que adopte formas distintas en distintos individuos) y que esa diferencia sea suficiente para que el sistema inmunitario del receptor la detecte. Las proteínas codificadas por genes muy conservados, con poca variación entre personas, no funcionan como aloantígenos porque el receptor las ve como propias. Peter Gorer describió en 1936 un grupo de antígenos en ratones, el antígeno II, responsable del rechazo de tumores trasplantados entre cepas. George Snell, trabajando en el Jackson Laboratory de Bar Harbor (Maine), refinó esos hallazgos durante las décadas de 1940 y 1950 mediante cruces genéticos sistemáticos y acuñó el concepto de histocompatibility para designar la compatibilidad tisular entre donante y receptor. El sistema que identificaron, denominado H-2, resultó ser el complejo mayor de histocompatibilidad del ratón. En 1958, Jean Dausset demostró que los sueros de pacientes politransfundidos contenían anticuerpos capaces de aglutinar leucocitos de ciertos donantes pero no de otros. El antígeno que identificó, Mac (renombrado después HLA-A2), fue el primer aloantígeno humano descrito con claridad. El salto era enorme: lo que Gorer y Snell habían visto en ratones tenía un equivalente directo en la especie humana. Snell, Dausset y Baruj Benacerraf compartieron el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1980 por estos trabajos. Las moléculas HLA de clase I (HLA-A, HLA-B, HLA-C) y de clase II (HLA-DR, HLA-DQ, HLA-DP) constituyen los aloantígenos mayores de histocompatibilidad. Se expresan en la superficie celular con un polimorfismo muy elevado: se han catalogado miles de variantes alélicas en la población humana. Cuando donante y receptor difieren en estas moléculas, la respuesta inmunitaria resultante puede ser intensa y rápida, lo que explica su protagonismo en el rechazo de aloinjertos. Junto a ellos están los aloantígenos menores de histocompatibilidad (minor histocompatibility antigens, mHAg). No se trata de moléculas poco importantes; el adjetivo "menor" refleja que la respuesta que generan es más lenta y de menor magnitud inicial en comparación con las diferencias HLA. Son péptidos derivados de proteínas polimórficas no HLA que, presentados por moléculas HLA compartidas entre donante y receptor, resultan reconocidos como ajenos por los linfocitos T. El antígeno HA-1, por ejemplo, tiene relevancia documentada en la enfermedad injerto contra huésped tras trasplantes de progenitores hematopoyéticos entre hermanos HLA idénticos. Los antígenos del sistema ABO y del sistema Rh son, en sentido estricto, aloantígenos: varían entre individuos de la especie humana y provocan respuestas inmunitarias potentes cuando se produce una transfusión incompatible. De hecho, las reacciones hemolíticas transfusionales y la enfermedad hemolítica del recién nacido por incompatibilidad Rh fueron algunas de las primeras manifestaciones clínicas de la aloinmunidad reconocidas en medicina, décadas antes de que se comprendiera el sistema HLA. La diferencia práctica con los aloantígenos HLA es que los anticuerpos anti-ABO pueden existir de forma natural (sin exposición previa al antígeno) mientras que los anticuerpos anti-HLA requieren sensibilización por transfusión, embarazo o trasplante previo. La inmunología utiliza un sistema de prefijos griegos para clasificar los antígenos según su origen. El autoantígeno (de αὐτός, autós, "uno mismo") es una molécula propia que, en condiciones patológicas, es atacada por el sistema inmunitario del propio individuo. El xenoantígeno (de ξένος, xénos, "extranjero") procede de otra especie, como ocurre en los xenoinjertos. El aloantígeno ocupa el espacio intermedio: es ajeno, pero dentro de la misma especie. Esta distinción no es solo nomenclatura; el tipo de respuesta inmunitaria, su intensidad y los mecanismos moleculares implicados difieren según el origen del antígeno. Del griego ἄλλος (állos), "otro", combinado con antígeno (ἀντί, "contra", y -γενής, "que genera"). El término alloantigen se documenta en inglés hacia 1964. Designa cualquier molécula de un individuo que resulta antigénica para otro individuo genéticamente distinto de la misma especie. Sí. Los antígenos A, B y Rh cumplen la definición: son polimórficos dentro de la especie humana y provocan respuesta inmunitaria cuando se transfiere sangre incompatible. La particularidad de los antígenos ABO es que los anticuerpos contra ellos aparecen de forma natural en los primeros meses de vida, sin necesidad de exposición previa a sangre ajena, probablemente por reactividad cruzada con antígenos bacterianos intestinales. Solo entre gemelos univitelinos, que comparten el mismo genoma y, por tanto, los mismos antígenos de histocompatibilidad. En la práctica, los trasplantes entre personas no emparentadas siempre implican algún grado de disparidad aloantigénica, que se gestiona con la selección del donante más compatible y con inmunosupresión farmacológica. Los mayores son las moléculas HLA, con miles de variantes alélicas conocidas, capaces de activar un porcentaje alto de linfocitos T del receptor de forma directa. Los menores son péptidos derivados de proteínas no HLA con variantes alélicas; generan respuestas más lentas y atenuadas, pero pueden causar rechazo crónico o enfermedad injerto contra huésped incluso cuando donante y receptor son HLA idénticos. Si desea profundizar en conceptos asociados al aloantígeno, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es un aloantígeno
Del ratón al ser humano: Gorer, Snell y Dausset
Aloantígenos mayores y menores de histocompatibilidad
Aloantígenos fuera de la histocompatibilidad: los grupos sanguíneos
Aloantígeno, autoantígeno y xenoantígeno
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene la palabra aloantígeno?
¿Los antígenos del grupo sanguíneo son aloantígenos?
¿Es posible un trasplante con aloantígenos completamente compatibles?
¿Qué diferencia hay entre un aloantígeno mayor y uno menor?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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