DICCIONARIO MÉDICO
Agujero macular
El agujero macular es un defecto anatómico consistente en una rotura o apertura redondeada, de pocos centenares de micrómetros de diámetro, que se localiza en la mácula, la región central de la retina responsable de la visión detallada y de la percepción del color. Se clasifica por su profundidad (espesor completo o lamelar), por su causa (idiopático, miópico, traumático) y por los hallazgos de la tomografía de coherencia óptica. "Agujero" procede del latín tardío acucularium, derivado de acus ("aguja"). "Macular" es el adjetivo de mácula, del latín macula ("mancha"). La mácula recibe su nombre completo de macula lutea, literalmente "mancha amarilla", porque al observarla con el oftalmoscopio presenta una tonalidad amarillenta debida a los pigmentos carotenoides (luteína y zeaxantina) concentrados en sus capas internas. Esos pigmentos cumplen una función protectora frente a la luz azul y el estrés oxidativo. Cuando el tejido retiniano se interrumpe justo en esta zona, se pierde continuidad en el punto donde la agudeza visual alcanza su máximo: la fóvea. El paciente nota un escotoma central, metamorfopsia (distorsión de las líneas rectas) y dificultad para tareas cotidianas como leer o reconocer caras. La primera descripción de un agujero macular la publicó Hermann Knapp en 1869, en un paciente con antecedente de traumatismo ocular. Durante más de un siglo la entidad se consideró irreparable. En la década de 1980, J. Donald M. Gass propuso una clasificación clínica basada en estadios que cambió la forma de entender el proceso: Gass vinculó la formación del agujero a la tracción que ejerce el cuerpo vítreo sobre la superficie de la retina a medida que este se despega con la edad. El hito que transformó el pronóstico llegó en 1991, cuando Neil E. Kelly y Robert T. Wendel publicaron el primer cierre quirúrgico exitoso mediante vitrectomía vía pars plana. A partir de ahí, la cirugía se perfeccionó con rapidez. La generalización de la tomografía de coherencia óptica (OCT) a finales de los noventa permitió visualizar las capas retinianas con resolución micrométrica y reclasificar los agujeros con una precisión que el fondo de ojo convencional no alcanzaba. Agujero macular de espesor completo. La rotura afecta a todas las capas de la retina neurosensorial, desde la membrana limitante interna hasta la capa de fotorreceptores. Es la forma que se identifica habitualmente con el término "agujero macular" sin más calificativo. Agujero macular lamelar. Solo parte del espesor retiniano se ve afectada, generalmente las capas internas. Suele asociarse a membranas epirretinianas y su curso clínico tiende a ser más benigno, con una pérdida visual menor. Según su causa, los agujeros pueden ser idiopáticos (la variante más frecuente, ligada al envejecimiento del vítreo y la tracción vitreomacular), miópicos (propios de ojos con miopía magna, en los que la elongación axial adelgaza la retina y favorece la rotura) o traumáticos (como el que observó Knapp en su descripción original, producido por un impacto contuso que transmite una onda de presión a la fóvea). Varias entidades afectan a la misma zona de la retina y pueden confundirse con el agujero macular en una exploración rápida. El edema macular engrosa la retina central por acumulación de líquido, pero no la rompe. La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) deteriora el epitelio pigmentario y, en su forma húmeda, genera neovasos coroideos; el mecanismo y la presentación son muy distintos. La membrana epirretiniana es una capa fibrocelular que se forma sobre la superficie retiniana y puede causar distorsión visual; con frecuencia coexiste con el agujero macular y a veces contribuye a su formación. La OCT es la herramienta que permite diferenciar con precisión estas entidades, ya que visualiza cada capa de la retina y establece si hay rotura, tracción, edema o proliferación. Del latín macula ("mancha") y lutea ("amarilla"). Al observar la retina con el oftalmoscopio, la región central presenta un tono amarillento por la concentración de luteína y zeaxantina en sus capas internas. La forma idiopática es más frecuente a partir de los 60 años y predomina en mujeres. Sin embargo, los agujeros miópicos pueden aparecer en adultos jóvenes con miopía elevada, y los traumáticos no tienen predilección de edad. El seudoagujero macular no es una rotura real del tejido retiniano. Se debe a la contracción de una membrana epirretiniana que levanta los bordes de la fóvea y crea una apariencia de orificio al fondo de ojo. La OCT lo diferencia con claridad: en el seudoagujero las capas retinianas están íntegras. Hermann Knapp, en 1869, al observar la lesión en un paciente tras un traumatismo ocular. La primera reparación quirúrgica con éxito no se logró hasta 1991, más de un siglo después. Consulte también la información clínica completa sobre el agujero macular Si busca información sobre causas, síntomas, diagnóstico y opciones de tratamiento del agujero macular, puede consultar la ficha clínica del agujero macular elaborada por el Departamento de Oftalmología de la Clínica Universidad de Navarra. Si desea profundizar en conceptos asociados al agujero macular, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:Qué es el agujero macular
De Knapp a la era de la tomografía óptica
Clasificación
Diferenciación con otras lesiones maculares
Preguntas frecuentes
¿De dónde viene el nombre "mácula lútea"?
¿Solo afecta a personas mayores?
¿Qué diferencia hay entre un agujero macular y un seudoagujero?
¿Quién describió por primera vez el agujero macular?
Referencias
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