DICCIONARIO MÉDICO

Adipsia

La adipsia es la ausencia patológica de la sensación de sed, incluso cuando el organismo se encuentra en estado de deshidratación o hipertonicidad plasmática. Se asocia con frecuencia a lesiones del hipotálamo anterior y puede derivar en hipernatremia grave si no se identifica a tiempo.

Qué es la adipsia

La adipsia designa la incapacidad completa de percibir la necesidad de ingerir líquidos, a pesar de que existan estímulos fisiológicos que normalmente desencadenarían la sed. No debe confundirse con la hipodipsia, término reservado para la disminución parcial de esa sensación. En la práctica clínica, sin embargo, ambas voces se emplean a veces de forma indistinta, lo que puede generar confusión.

El término procede del griego ἀδιψία (adipsía), formado por el prefijo privativo ἀ- (a-) y δίψα (dípsa, "sed"). La Real Academia Española lo recoge con la definición «supresión anormal de la sed», y el Tesoro de los diccionarios históricos de la lengua española documenta su primera aparición en español en 1853, en el suplemento del Diccionario Nacional de Domínguez.

El control hipotalámico de la sed

Para entender la adipsia conviene repasar, aunque sea brevemente, cómo regula el organismo la ingesta de agua. Los osmorreceptores situados en los núcleos periventriculares y en el órgano vascular de la lámina terminal del hipotálamo detectan incrementos de la osmolalidad plasmática por encima de aproximadamente 280 mOsm/kg y generan dos respuestas coordinadas: la liberación de hormona antidiurética (ADH o vasopresina), que concentra la orina en el túbulo colector renal, y la activación del centro de la sed, que impulsa al individuo a beber.

De las dos respuestas, la sed es con diferencia la más potente. Ni siquiera una secreción máxima de ADH logra compensar las pérdidas insensibles de agua si el sujeto no bebe. Eso explica por qué la hipernatremia franca se observa casi siempre en personas que, por motivos diversos, no pueden acceder al agua o no experimentan la necesidad de hacerlo.

Formas clínicas según la relación con la ADH

La clasificación clásica distingue varios patrones según la integridad de la secreción de vasopresina y del mecanismo de la sed. En el tipo A (clasificación de Robertson), la osmolalidad del plasma no estimula ni la sed ni la liberación de ADH; estos pacientes son los más vulnerables a la deshidratación grave porque carecen de ambos mecanismos de defensa. El tipo B conserva una secreción parcial de vasopresina, pero la sed está abolida, de modo que la capacidad renal de concentrar la orina amortigua las pérdidas aunque no las compensa del todo.

Existe además un patrón infrecuente en el que la sed desaparece mientras la secreción de ADH se mantiene intacta (tipo D). El riñón retiene agua con normalidad, pero si las pérdidas insensibles son elevadas (fiebre, calor ambiental, ejercicio), la reposición voluntaria no llega. Cada patrón exige un abordaje conceptual distinto, aunque en todos la consecuencia final es la misma: tendencia a la hipernatremia crónica o episódica.

Causas principales

Las lesiones del hipotálamo anterior constituyen la causa más frecuente de adipsia adquirida. Craneofaringiomas, germinomas supraselares, gliomas del quiasma óptico y, en adultos, metástasis hipotalámicas figuran entre las causas tumorales documentadas. Traumatismos craneoencefálicos graves y la cirugía de la región selar (por ejemplo, la resección de un craneofaringioma) pueden destruir los osmorreceptores o las vías que conectan el centro de la sed con la corteza, lo que deja al paciente sin señal de alarma frente a la deshidratación.

Causas no tumorales incluyen la encefalitis, la sarcoidosis del sistema nervioso central, malformaciones congénitas como la agenesia del cuerpo calloso y, de forma muy excepcional, la adipsia psicógena, en la que no se identifica ninguna lesión estructural y el origen se atribuye a un trastorno psiquiátrico. Un caso publicado por Nefrología al día en 2023 describe a una paciente con trastorno delirante crónico que dejó de beber durante dos semanas por temor a ser envenenada, desarrollando una hipernatremia extrema con creatinina de 6 mg/dL al ingreso.

Diferenciación con la hipodipsia y la polidipsia

La hipodipsia implica una percepción reducida de la sed, no su abolición completa. Muchos pacientes ancianos experimentan hipodipsia fisiológica relacionada con el envejecimiento de los osmorreceptores, un fenómeno que no suele clasificarse como adipsia en sentido estricto. En el polo opuesto se sitúa la polidipsia, la sed excesiva patológica que lleva al paciente a ingerir cantidades de agua muy superiores a las fisiológicas. La diabetes insípida, tanto central como nefrogénica, puede coexistir con la adipsia cuando la lesión hipotalámica daña simultáneamente el centro de la sed y los núcleos productores de vasopresina.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene la palabra adipsia?

Del griego ἀδιψία (adipsía), compuesto por el prefijo privativo ἀ- y el sustantivo δίψα (dípsa), que significa "sed". Su entrada en los diccionarios médicos españoles data de mediados del siglo XIX: el Tesoro de la RAE la documenta en el suplemento del Diccionario Nacional de Domínguez, publicado en 1853.

¿Es lo mismo adipsia que hipodipsia?

No. La adipsia es la ausencia total de la sensación de sed; la hipodipsia, una disminución parcial. En la práctica muchos textos los usan como sinónimos, pero la distinción tiene relevancia porque el riesgo de hipernatremia grave es considerablemente mayor cuando la sed ha desaparecido por completo.

¿Puede una persona sana no tener sed durante horas?

Sí. Pasar varias horas sin notar sed es perfectamente normal cuando el organismo está bien hidratado y la osmolalidad plasmática se mantiene dentro de valores fisiológicos. La adipsia se sospecha solo cuando la ausencia de sed persiste en situaciones que deberían provocarla: ejercicio prolongado, calor intenso, ayuno hídrico o elevación documentada del sodio sérico.

¿La adipsia se presenta en ancianos de forma natural?

Depende del grado. Con el envejecimiento los osmorreceptores hipotalámicos pierden sensibilidad y la percepción de sed disminuye, pero rara vez llega a desaparecer del todo. Lo habitual en personas mayores es una hipodipsia relativa, no una adipsia verdadera. Aun así, esa disminución basta para aumentar de forma notable el riesgo de deshidratación, sobre todo en verano o durante episodios febriles.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Ausencia de sed. MedlinePlus en español.
  2. Real Academia Española. Adipsia. Diccionario de la lengua española, 23.ª edición.
  3. Lewis JL III. Hipernatremia. Manual MSD, versión para profesionales.
  4. Albalate Ramón M, Martin Cleary C. Adipsia psicógena: la ausencia de sed si hay hipernatremia siempre es patológica. Nefrología al día.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados a la adipsia, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Sed: sensación fisiológica que impulsa la ingesta de líquidos cuando la osmolalidad plasmática o la volemia se desvían de sus valores normales.
  • Polidipsia: sed excesiva patológica, presente con frecuencia en la diabetes mellitus y en la diabetes insípida.
  • Deshidratación: déficit del agua corporal total que altera el equilibrio hidroelectrolítico.
  • Hipernatremia: concentración sérica de sodio superior a 145 mEq/L, consecuencia habitual de la adipsia no reconocida.
  • Diabetes insípida: trastorno de la concentración urinaria por déficit o resistencia a la vasopresina, que puede coexistir con adipsia.
  • Osmorreceptor: neurona hipotalámica especializada en detectar variaciones de la osmolalidad plasmática.

La información proporcionada en este Diccionario Médico de la Clínica Universidad de Navarra tiene como objetivo principal ofrecer un contexto y entendimiento general sobre términos médicos y no debe ser utilizada como fuente única para tomar decisiones relacionadas con la salud. Esta información es meramente informativa y no sustituye en ningún caso el consejo, diagnóstico, tratamiento o recomendaciones de profesionales de la salud. Siempre es esencial consultar a un médico o especialista para tratar cualquier condición o síntoma médico. La Clínica Universidad de Navarra no se responsabiliza por el uso inapropiado o la interpretación de la información contenida en este diccionario.
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