DICCIONARIO MÉDICO

Ácido láctico

El ácido láctico es un compuesto orgánico de fórmula C₃H₆O₃ que se produce en el organismo humano como resultado de la glucólisis cuando el aporte de oxígeno no cubre la demanda energética celular. A pH fisiológico se encuentra casi en su totalidad en forma ionizada, es decir, como lactato. Pertenece a la familia de los hidroxiácidos y posee dos enantiómeros, lo que le confiere propiedades biológicas distintas según la forma.

Qué es el ácido láctico

Su nombre sistemático es ácido 2-hidroxipropanoico, y la designación habitual —ácido láctico— tiene un origen que vale la pena contar. En 1780, el químico sueco Carl Wilhelm Scheele aisló de la leche agria una sustancia ácida que no se comportaba como ningún ácido conocido hasta entonces, y la denominó Mjölksyra, «ácido de la leche». El vocablo latino lac, lactis («leche») dio después la forma internacional que usamos hoy. Scheele no sabía que la sustancia que tenía entre manos iba a convertirse en una de las moléculas más ubicuas de la bioquímica.

Desde el punto de vista químico, se trata de un ácido carboxílico con un grupo hidroxilo (—OH) en el carbono alfa, lo que lo clasifica como alfa-hidroxiácido (AHA). Esa estructura sencilla —tres carbonos, un ácido, un alcohol— esconde una sutileza: el carbono central es asimétrico, lo que genera dos formas especulares o enantiómeros. La forma L(+), también llamada (S)-ácido láctico, es la que producen las células de los mamíferos; la forma D(−) la generan ciertos microorganismos. En 1858, Louis Pasteur descubrió que la fermentación láctica era obra de microorganismos vivos y no un simple proceso químico, un hallazgo que cambió la biología.

Producción en el organismo: glucólisis y destino metabólico

Cuando una célula necesita energía con rapidez y el oxígeno disponible no basta para mantener activa la cadena respiratoria mitocondrial, la glucosa se degrada por la vía glucolítica hasta piruvato. Normalmente, el piruvato entraría en la mitocondria para alimentar el ciclo de Krebs. Pero si falta oxígeno, la enzima lactato deshidrogenasa lo reduce a ácido láctico (en rigor, a lactato, dado el pH intracelular), regenerando al mismo tiempo el NAD⁺ que la propia glucólisis necesita para seguir funcionando. Sin esa regeneración, la glucólisis se detendría por completo.

El lactato generado no se queda indefinidamente en la célula que lo produce. Pasa a la sangre y viaja hasta el hígado, donde la gluconeogénesis lo reconvierte en glucosa. Esa glucosa vuelve a la circulación y puede regresar al músculo. El circuito completo recibe el nombre de ciclo de Cori, descrito por Carl y Gerty Cori en la década de 1930 —un trabajo que les valió el Nobel de Fisiología o Medicina en 1947.

Ácido láctico frente a lactato: una distinción con consecuencias

En textos divulgativos se usan a menudo como sinónimos, pero no lo son en sentido estricto. El ácido láctico es la forma protonada (no disociada) de la molécula; el lactato es la base conjugada que resulta de perder el protón del grupo carboxilo. Con un pKa de 3,86, la disociación es prácticamente completa a pH 7,4. Esto significa algo sencillo pero que conviene recalcar: en la sangre y en los tejidos, lo que circula es lactato, no ácido láctico.

La confusión tiene consecuencias prácticas. Durante décadas se atribuyó al «ácido láctico» la fatiga muscular durante el ejercicio intenso, asumiendo que la acidificación del medio intramuscular era la culpable directa del agotamiento. Investigaciones más recientes han matizado esa idea: la acidosis que acompaña al ejercicio extremo no proviene del lactato en sí, sino de la hidrólisis masiva de ATP, que libera protones por una vía bioquímica distinta. El lactato, de hecho, actúa más como combustible que como residuo —el corazón y las fibras musculares oxidativas lo consumen ávidamente cuando disponen de oxígeno.

Fermentación láctica y aplicaciones fuera de la clínica

Fuera del cuerpo humano, el ácido láctico es protagonista en la industria alimentaria. La fermentación láctica, llevada a cabo por bacterias del género Lactobacillus y otros microorganismos, transforma los azúcares de la leche, las verduras y los cereales en ácido láctico, acidificando el medio y creando las condiciones para conservar alimentos como el yogur, el chucrut o el kimchi. La humanidad ha aprovechado este proceso desde la prehistoria, milenios antes de que Pasteur explicara el mecanismo.

En dermatología, el ácido láctico se utiliza como queratolítico suave. Al ser un alfa-hidroxiácido, afloja la cohesión entre los corneocitos de las capas superficiales de la epidermis y favorece la renovación celular. Concentraciones bajas (entre el 5 % y el 12 %) aparecen en formulaciones cosméticas; concentraciones más altas se reservan para procedimientos controlados en consulta dermatológica. Un uso que Scheele difícilmente habría imaginado para su ácido de la leche agria.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el nombre «ácido láctico»?

Del latín lac, lactis, «leche». Carl Wilhelm Scheele lo aisló en 1780 a partir de leche agria, y el nombre refleja ese origen. La denominación IUPAC moderna es ácido 2-hidroxipropanoico, pero en la práctica médica y farmacéutica sigue usándose la forma clásica.

¿Es lo mismo ácido láctico que lactato?

No exactamente. Son dos estados de la misma molécula. A pH fisiológico, la forma predominante es el lactato (base conjugada); el ácido láctico propiamente dicho solo existe en proporción apreciable a pH inferior a 4. En la práctica clínica se habla de «niveles de lactato en sangre» y no de «niveles de ácido láctico», porque eso es lo que realmente se mide.

¿Causa el ácido láctico las agujetas?

Esa creencia carece de respaldo experimental. Las agujetas (dolor muscular de aparición tardía) se producen por microlesiones en las fibras musculares, no por acumulación de lactato. El lactato se aclara de la sangre en menos de una hora tras el ejercicio, mientras que las agujetas aparecen entre veinticuatro y setenta y dos horas después. La idea de que el ácido láctico «cristaliza» en el músculo y provoca dolor es un mito sin respaldo experimental.

¿Tiene aplicaciones el ácido láctico en cosmética?

Sí. Como alfa-hidroxiácido, se incorpora a cremas y exfoliantes para facilitar la descamación controlada de la capa córnea y mejorar la textura cutánea. Es uno de los AHA mejor tolerados en pieles sensibles, porque su molécula es más grande que la del ácido glicólico y penetra con menor agresividad.

Referencias

  1. Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. Examen del ácido láctico. MedlinePlus.
  2. National Library of Medicine. Lactic Acid — PubChem Compound Summary (CID 612).
  3. Manual MSD — Versión para profesionales. Acidosis láctica.
  4. Real Academia Española. Láctico, ca. Diccionario de la lengua española.

Entradas relacionadas en el diccionario

Si desea profundizar en conceptos asociados al ácido láctico, puede consultar las siguientes definiciones del Diccionario médico:

  • Lactato: forma ionizada del ácido láctico y biomarcador clínico de hipoxia tisular.
  • Glucólisis: ruta metabólica que degrada la glucosa hasta piruvato y, en condiciones anaerobias, hasta lactato.
  • Ácido pirúvico: intermediario metabólico del que deriva el ácido láctico por reducción enzimática.
  • Ciclo de Cori: circuito metabólico que reconvierte el lactato muscular en glucosa hepática.
  • Ciclo de Krebs: ruta oxidativa mitocondrial a la que el piruvato accede cuando hay oxígeno suficiente.
  • Acidosis láctica: acumulación patológica de lactato con descenso del pH sanguíneo.
  • Gluconeogénesis: síntesis hepática de glucosa a partir de precursores no glucídicos, incluido el lactato.
  • Fermentación: proceso metabólico anaerobio que, en su variante láctica, produce ácido láctico.
  • Hidroxiácidos: familia de ácidos orgánicos a la que pertenece el ácido láctico como alfa-hidroxiácido.

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