10 ideas para disfrutar de su matrimonio

  

Tanto en su sede de Navarra como en Madrid, los profesionales de la Unidad de Diagnóstico y Terapia Familiar atiende a matrimonios y familias que lo requieran para dar ayuda, consejo y directrices terapéuticas, según su problema. 

A lo largo de más de 20 años hemos estudiado y tratado a matrimonios y familias en crisis. Hemos visto felices a muchos matrimonios que habían perdido toda esperanza.

Esta experiencia nos permite crear una lista de diez consejos con los que podrá disfrutar plenamente de su relación con su conyuge.

1.- Unidad: hágase fuerte con tu cónyuge. La fortaleza de su matrimonio reside en la unidad del mismo; en el sentiros uno solo. Hablad de las dificultades como si el problema del otro también fuera el tuyo. Pregúntele por su significado, por lo que representa, y trate de ponerse en su lugar. Fomente en su interior la virtud de la humildad.

2.- Prioridad: priorice siempre en su cónyuge. Es el que da sentido a su existencia. No anteponga los deseos de otros a los de su cónyuge, pero siendo ambos prudentes.

3.- Serenidad: discuta sereno, se lo agradecerá a si mismo y se lo agradecerán. Aplica un equilibrio entre la razón y el corazón. No se deje dominar por ninguna de las dos. La virtud de la templanza le puede servir.

4.- Respeto: imprescindible en sí mismo. Tenga en cuenta las cuestiones y los planteamientos de los demás dándoles como mínimo el mismo valor o más que sus ideas. No imponga sus pensamientos, ni transforme sus creencias en certezas.

5.- Comprensión: sea empático. Intente ponerse en el lugar del otro. Lo que significa tal cosa para él o ella. Pregunte lo que no entiendas. Sea generoso.

6.- Visión de futuro: a veces pensamos que mañana se termina el mundo y esta es la última oportunidad para tal y cual cosa. Falso. Los trenes de la oportunidad cruzan nuestras estaciones cada día. La paciencia es una gran virtud.

7.- Comunicación: pensamos que hablamos bien y escuchamos mejor. Error. Quizás sepamos emitir sonidos, pero comunicar va mucho más allá. Hace falta saber expresar nuestras ideas sin herir al prójimo, describiendo nuestro punto de vista, empezando las frases por “yo” para llegar al “nosotros”, y manifestando nuestros sentimientos y afectos. La escucha activa, todavía más importante y necesaria que el habla, requiere de un aprendizaje: preste y mantenga la atención, y asegúrese que el otro se sienta escuchado y tenido en cuenta. El consenso quizás es la virtud que se adapta a la perfección en este punto.

8.- Privacidad: no hagamos público lo que pertenece a nuestra intimidad. Compartir los comentarios privados es bombardear la confianza del matrimonio. Profundice en la prudencia. Más vale callar en público que desprestigiar al cónyuge.

9.- Transparencia: hable claro. Exprese lo que sienta, lo que le preocupe, lo que le gustaría que hiciese, lo que le gustaría hacer…para que el otro lo sepa. El conocimiento profundo facilita las decisiones.

10.- Humor: ríase de la vida. No hay nada que pueda borrar nuestra sonrisa. De verdad. No absoluticemos casi nada. Aplique su inteligencia en la resolución de los problemas. Reírse “con” y no “de” une mucho más de lo que pensamos.

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