Diabetes y embarazo
El embarazo es un estado diabetógeno que produce una elevación del azúcar en la sangre por la producción de hormonas contrainsulares, siendo una de ellas el lactógeno placentario, que hace que exista en la mujer una cierta resistencia a la acción de la insulina.
Esto provoca que la insulina que hay en la sangre no introduzca adecuadamente el azúcar en las células aumentando su concentración en la sangre.

¿Cuáles son los síntomas de la diabetes en un embarazada?
La mayoría de las pacientes con diabetes gestacional no presentarán síntomas ni signos. Aunque el aumento de la sed y el aumento de la frecuencia miccional podrían ser síntomas frecuentes. El azúcar se pierde por la orina y hace que se produzca mucha orina para poder eliminarlo.
Una diabetes gestacional mal controlada con niveles de hiperglucemia por encima de los establecido podría ocasionar malformaciones fetales, aumento del líquido amniótico y bebes con pesos más grandes de lo esperado. Existen otras manifestaciones que se derivan de las complicaciones de la diabetes en la madre, siendo la más grave una cetoacidosis diabética o coma diabético.
A largo plazo, la enfermedad, cuando no se controla bien la glucemia, puede producir alteraciones en los nervios, vasos sanguíneos más pequeños, los capilares y afectar al riñón y a la retina, lo que favorece a que aparezcan arterioesclerosis y nefropatía.
¿Cómo se diagnostica la diabetes en el embarazo?
Como la diabetes es un aumento del azúcar en la sangre, se diagnostica por un análisis de sangre. Para valorar como es el metabolismo de la gestante a la glucemia se estudia la respuesta del organismo tras la administración de una cantidad conocida de azúcar, midiendo la glucemia en ayunas, a los 60 y a los 120 minutos. Esta prueba se denomina sobrecarga de glucosa, y consisten en la administración de 75mg de glucosa. Si salen alterado un valor de los tres valores se diagnostica de diabetes gestacional.
Si una mujer es diabética antes del embarazo, no es necesario volverla a diagnosticar. Se debe controlar bien el azúcar.
Esta prueba se realizará en el 1º trimestre en gestantes que tengan factores de riesgo para desarrollar diabetes gestacional como son antecedente de feto grande en el embarazo anterior (>4000kg), diabetes en familiares de 1º grado, antecedente en otro embarazo de diabetes gestacional, edad > 35 años e IMC >30.
Si no se cumplen factores de riesgo se realizará entre la semana 24 y 28 que es cuando se manifiesta más la resistencia a la insulina. De nuevo se repetirá en 3º trimestre en aquellos casos que hayan salido negativos en segundo trimestre.
- Equipo de expertos: contamos con especialistas y un equipo de matronas especialmente formado en el control del embarazo. Disponemos de una Unidad de Neonatología con la última tecnología que garantiza los cuidados al recién nacido.
- Asistencia individualizada y especializada: asistencia prenatal y del parto en embarazo de bajo y alto riesgo.
- Tecnología avanzada: contamos con la última tecnología, como una ecografía de alta resolución en el diagnóstico prenatal.
- Microcirugía tubárica: reversión de la ligadura de trompas.
- Diagnóstico prenatal: evaluación de células fetales, líquido amniótico o membranas amnióticas para detectar anomalías fetales.
¿Cuál es el tratamiento de la diabetes en el embarazo?
El tratamiento principal controlar los niveles de azúcar con una dieta de 1800-2500Kcal y ejercicio físico, intentando 30min diarios 5-7 días a la semana. En ocasiones si no es posible el control con medidas higiénico-dietéticas se optaría por tratamiento farmacológico con insulina.
Para controlar si las glucemias están en rango se realizarán varios controles de glucemia capilar a lo largo del día, siempre antes y después de las comidas, y si existe un buen control podrán realizarse a días alternos. Deben evitarse periodos largos de ayunos para evitar hipoglucemias nocturnas
¿Cuál es el seguimiento del embarazo?
Hay que vigilar el crecimiento fetal de manera más estrecha, sobre todo si el control glucémico es regular.
Si existe un buen control metabólico se dejará evolucionar programando una inducción a partir de la semana 40. En caso de factores de riesgo, que el bebe tenga un peso estimado elevado o mal control metabólico se finalizará el embarazo a partir de las 37 semanas.
En principio, a vía del parto será vaginal, salvo cuando por otros motivos se deba considerar la cesárea. La diabetes en sí misma no es una indicación de cesárea.
Durante el parto se harán controles de glucemia y se pautará tratamiento con insulina para tener un buen control
¿Qué complicaciones de la diabetes se producen en el embarazo?
La diabetes tiene repercusiones maternas y fetales.
En la madre aparecerán más infecciones vaginales secundarias a candidiasis, complicaciones secundarias a mal control glucémico como una cetoacidosis o hipoglucemias muy marcadas, puede haber un aumento del líquido amniótico, mayor riesgo de parto prematuro y en estos embarazos aparecen con más frecuencia alteraciones de la tensión arterial. De cara al parto, si los fetos son grandes puede haber más dificultad en el momento del expulsivo del parto requiriendo la realización de un parto instrumental, mayor riesgo de desgarros en la vagina, y de distocia de hombros.
En el feto, si el nivel de azúcar en la sangre materna es elevado al comienzo del embarazo, existen más posibilidades de producirse abortos espontáneos y malformaciones fetales. Durante el embarazo el aumento del azúcar en la sangre de la madre también induce aumento del azúcar en la sangre del feto y una secreción alta de insulina fetal para compensarla. El efecto de la insulina en el feto conlleva un crecimiento acelerado del feto con acumulación de grasa sobre todo en abdomen. Pero al nacer, ese aumento de insulina actúa de otro modo, induciendo hipoglucemias, requiriendo un control estrecho por parte de pediatría.
Además, existe un aumento del riesgo de muerte fetal anteparto, y dificultad a la adaptación al medio extrauterino tras el nacimiento. También, la diabetes puede producir una placentación anómala conllevando una una insuficiencia placentaria que pueda conllevar un retraso de crecimiento y/o sufrimiento fetal intraútero durante el parto.
¿Qué complicaciones puede producir la diabetes a largo plazo?
La diabetes previa al embarazo no tiene por qué agravarse tras éste. Y respecto a la diabetes gestacional, esta puede regresar o puede mantenerse, y evolucionar a una diabetes mellitus tipo 2. Un 40% desarrollará una diabetes tipo 2 en los siguientes 5 años.
Para valorar si la paciente continúa teniendo diabetes se realizará la sobrecarga oral de glucosa de 75mg a los 6 meses postparto (independientemente de la lactancia materna). Si el resultado excluye diabetes deberá realizarse una revisión metabólica cada 3 años con glucemia y perfil lipídico. La diabetes gestacional es un fator de riesgo de enfermedad cardiovascular y metabólica.