Contracciones en el embarazo
y contracciones de parto
El útero es un órgano muscular que se contrae y se relaja de forma alternada. Cada contracción se percibe como un endurecimiento del abdomen.
Estas contracciones pueden aparecer durante todo el embarazo, aunque no todas indican el inicio del trabajo de parto.

Tipos de contracciones durante el embarazo
Contracciones tempranas (antes de la semana 30)
Durante las primeras 30 semanas pueden presentarse:
- Contracciones de Alvarez y Caldeyro (1950): De baja intensidad, localizadas en pequeñas zonas del útero y con una frecuencia aproximada de una cada 3 minutos. La embarazada no las percibe y no tienen relevancia clínica.
- Contracciones de Braxton Hicks (1872): Su intensidad es variable y su frecuencia menor a una cada 10 minutos. Afectan zonas más amplias del útero, son irregulares y no desencadenan el parto. Aumentan progresivamente a partir de la semana 30.
Contracciones de Braxton Hicks
Son contracciones fisiológicas que ayudan a preparar el útero para el parto:
Características:
- No dolorosas, aunque pueden ser molestas.
- Irregulares y sin ritmo mantenido.
- Aumentan en frecuencia e intensidad conforme se aproxima el parto.
- Suelen durar unos 30 segundos.
- Pueden presentarse muy seguidas o espaciadas.
- Ceden con el reposo.
Estas contracciones pueden originar el llamado “falso trabajo de parto”.
Contracciones de parto
Indican el inicio del trabajo de parto:
Características:
- Son dolorosas y el dolor aumenta con el tiempo.
- Rítmicas: 3–4 contracciones cada 10 minutos.
- No ceden con el reposo.
- Su intensidad se mantiene y progresa durante horas.
- Suelen acompañarse de moco vaginal sanguinolento.
Cuándo preocuparse por contracciones antes de la semana 37 (parto prematuro)
Debe consultarse a una matrona o ginecólogo si las contracciones:
- Son persistentes.
- Aumentan en frecuencia e intensidad.
- Son dolorosas (dolor suprapúbico que irradia a la zona lumbar).
- Se acompañan de sangrado vaginal.
- No ceden con el reposo.
- Ocurren antes de la semana 35–37.
- Se acompañan de síntomas urinarios, ya que una infección podría desencadenarlas.
Recomendaciones si comienzan las contracciones:
- Acostarse de lado izquierdo.
- Evitar ropa que comprima el abdomen.
- Evitar el estrés y no cargar peso.
- Darse una ducha de agua caliente.
- Usar pelota de Pilates para movilizar la pelvis.
- Tomar analgésicos solo bajo indicación médica.
¿Cuándo acudir al hospital?
- Salida de líquido por la vagina (rotura de la bolsa), haya o no contracciones.
- A partir de la semana 37, si las contracciones son dolorosas y regulares (3–4 cada 10 minutos).
- Falso trabajo de parto: contracciones dolorosas pero irregulares, que disminuyen en intensidad o desaparecen.
- Expulsión del tapón mucoso: no es motivo de urgencias si no hay contracciones significativas.