La IA y la revolución de la terapia CAR-T impulsan la medicina de precisión frente a enfermedades hematológicas

La novena edición de “Puesta al día: Hematología en 48 horas”, organizada por la Clínica Universidad de Navarra, resalta el avance tecnológico para el tratamiento de los tumores hematológicos más graves, trombopatías y otras patologías silenciosas relacionadas con la sangre.

El Dr. Jesús San Miguel junto al Dr. José Antonio Páramo en la sesión de apertura de “Puesta al día: Hematología en 48 horas”

25 de marzo de 2024

Cerca de 250 especialistas y residentes de diferentes hospitales de España han revisado las novedades diagnósticas y terapéuticas de las principales enfermedades hematológicas, así como los últimos avances en investigación, en la novena edición de las jornadas “Puesta al día: Hematología en 48 horas” organizadas por el Servicio de Hematología de la Clínica Universidad de Navarra. 

Más de 30 expertos han liderado las mesas de este encuentro de formación continuada, que ha abordado el estado actual de la Hematología y las nuevas líneas de tratamiento de las leucemias crónicas y agudas, los síndromes mielodisplásicos y linfoproliferativos, la hemofilia, las gammapatías monoclonales, el mieloma múltiple, las trombopatías y la anemia.

“La Inteligencia Artificial emerge como una herramienta de gran interés para el diagnóstico y pronóstico de diversas enfermedades hematológicas y facilitará una medicina personalizada”, apunta el Dr. José Antonio Páramo, coordinador de las jornadas junto al Dr. Felipe Prósper, codirector del Servicio de Hematología y Hemoterapia y director de la Unidad de Terapias Avanzadas, y el Dr. Jesús San Miguel, consultor senior del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra.

“La terapia génica es, sin duda, lo más avanzado que estamos haciendo en hemofilia”, afirma María Teresa Álvarez Román, jefa de la Sección de Trombosis y Hemostasia en el Hospital Universitario La Paz. Por su parte, el Dr. Adolfo de la Fuente, jefe del Servicio de Hematología y Hemoterapia y de la Unidad de Leucemia del MD Anderson Cancer Center de Madrid, señala que “estamos asistiendo por fin a un cambio en el abordaje terapéutico de la leucemia mieloblástica aguda. Gracias al esfuerzo en conocer la biología de la enfermedad, se abren opciones de tratamiento que van más allá del esquema 7+3, que ha sido nuestro estándar durante cinco décadas. Y estamos viendo cómo estas nuevas estrategias de inhibidores de FLT3, inmunoterapia, inhibidores de IDH; la combinación de los nuevos agentes con la quimioterapia, o de los inhibidores de BCL2 con los agentes hipometilantes mejoran los resultados y las expectativas de supervivencia de nuestros pacientes”. 


La revolución de la terapia CAR-T

La medicina de precisión, concretamente la terapia de células CAR-T, ha generado especial interés durante las jornadas. El Dr. Jordi Sierra, del Servicio de Hematología del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, y catedrático de la Universidad Autónoma de Barcelona, ha subrayado que esta terapia “origina una respuesta inmune antitumoral, extraordinariamente potente, que ha mostrado grandes beneficios en pacientes con mieloma múltiple, linfomas y leucemias de tipo B, que han sido resistentes o que han recaído tras muchas líneas de tratamiento previo. Con la terapia CAR-T se consigue cerca de un 80% de respuestas completas y, de estas, aproximadamente la mitad se mantienen a largo plazo. Es un tratamiento revolucionario que ofrece nuevas perspectivas a los pacientes, ya que antes de la terapia muchos padecían patologías incurables. Los hematólogos estamos en la punta de lanza de la innovación en la medicina personalizada de precisión, y la terapia CAR-T es solo un ejemplo de ello”.

El Dr.  José Mateo Arranz, especialista de la unidad de Hemostasia y Trombosis del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, de Barcelona, ha explicado las potencialidades de la Inteligencia Artificial (IA) frente a la patología trombótica: “España es un referente mundial en la digitalización del historial clínico. La idea es que esos datos nos permitan identificar a pacientes con determinados riesgos, por ejemplo, de trombosis, así como detectar a tiempo algunas enfermedades que tardan mucho en manifestarse. El camino no está exento de dificultades, pero tenemos el privilegio de asistir a la prehistoria y la historia del uso de la IA en sanidad. Tenemos que subirnos a este carro, que va a ser muy provechoso en el futuro”.