Emiliano, primer niño mexicano en tocar la Campana de los Valientes de la Unidad de Protonterapia de la Clínica Universidad de Navarra 

Emiliano, un niño de tres años procedente de Puebla (México) con un tumor de órbita, acaba de finalizar su tratamiento de protonterapia, la radioterapia externa de mayor precisión que existe en la actualidad

Emiliano toca la Campana de los Valientes que simboliza el fin del tratamiento de protonterapia en la Clínica Universidad de Navarra

30 de diciembre de 2020

Emiliano, un niño de tres años procedente de Puebla (México), ha sido el primer paciente pediátrico mexicano en finalizar su tratamiento en la Unidad de Protonterapia de la Clínica Universidad de Navarra. La Unidad de Protonterapia de la Clínica cuenta con un sincrotrón de Hitachi, una tecnología presente en 32 centros clínicos y académicos, entre los que se encuentran referentes internacionales en el tratamiento del cáncer, como la Clínica Mayo, MD Anderson, John’s Hopkins, St. Jude’s Children’s Research Hospital o Hokkaido University Hospital.

Diagnosticado de un tumor de órbita, Emiliano vino a España a finales del mes de octubre para recibir protonterapia, la radioterapia externa de mayor precisión que existe en la actualidad. “La protonterapia es el tratamiento de elección para niños por su mayor precisión y menor toxicidad, ya que permite tratar exclusivamente la zona tumoral sin irradiar el tejido sano y, por tanto, no produce efectos adversos. Sin embargo, a día de hoy, no está disponible en todos los países, como es el caso de México”, explica el Dr. Felipe Calvo, director de la Unidad de Protonterapia.

“Tras el diagnóstico, la primera opción de tratamiento que nos plantearon fue la extirpación del ojo, algo que nos dejó en shock porque en ese momento Emi tenía solo dos añitos”, explica Josefina, su madre. “Tuvimos contacto con muchos médicos porque no encontrábamos oncólogos especializados en este tipo de tumores en Puebla, por lo que nos recomendaron ir a la capital”, añade.

En Ciudad de México, la familia de Emi contactó con un especialista en órbita ocular, que le realizó una biopsia para detectar el tipo de tumor a tratar. “Emi necesitaba recibir radioterapia, pero la convencional era demasiado agresiva para su tumor, por lo que le quedarían muchas secuelas. Por ese motivo, empezamos a buscar protonterapia en Estados Unidos, nuestra primera opción por cercanía”, explica.

La familia también comenzó a buscar opciones en Europa a través de internet, por lo que contactaron con la Clínica Universidad de Navarra por correo electrónico. “Nos sorprendió muchísimo cuando, a los pocos días, recibimos una llamada telefónica del director clínico de la Unidad de Protones de la Clínica, el Dr. Javier Aristu”. 

“En cuanto recibí por email del caso de Emiliano, contacté por teléfono con la familia para plantearle la opción terapéutica mejor para él, que por su tumor era la protonterapia”, explica el Dr. Aristu. “La evolución del tratamiento está siendo muy favorable, no está teniendo efectos adversos relevantes, ni ninguna complicación”, añade.

“Sentimos mucha cercanía y confianza con esa llamada”, indica. “Desde ese momento, cada vez que nos contactaban desde la Clínica, sentíamos que hablaban de nuestro Emi con mucho cariño y amor, y no como un número más al que había que tratar”, destaca Josefina. 

“La curación sin toxicidad es una de las mayores preocupaciones y retos a los que nos enfrentamos los oncólogos pediátricos. Su larga esperanza de vida nos obliga a buscar estrategias curativas que, al mismo tiempo, reduzcan la agresividad de las terapias y, por tanto, los riesgos a corto y a largo plazo. Y la protonterapia es un gran avance en este sentido porque maximiza la dosis depositada en el tumor y minimiza el impacto en el tejido sano”, indica la Dra. Elena Panizo.

El pequeño Emiliano, junto a su familia, ha tocado la Campana de los Valientes, situada en el Departamento de Oncología Radioterápica, que simboliza el fin del tratamiento con protonterapia.
La Unidad de Protonterapia de la Clínica comenzó a tratar pacientes por primera vez el pasado mes de abril, y desde ese momento, los especialistas han tratado a 79 pacientes, de los cuales, 26 son niños y adolescentes. Entre los tumores tratados, hay reirradiaciones (pacientes con radioterapia previa), oligometástasis, craneofaringiomas, ependimomas, tumores de próstata, nasofaríngeos, meduloblastomas, sarcoma cerebral, condrosarcoma, cordoma, sarcoma de Ewing, rabdomiosarcoma, tumor de órbita, cáncer de pulmón, de recto y de mama.

La Unidad está integrada en el Cancer Center Universidad de Navarra, que da acceso a las terapias oncológicas más avanzadas, diseño de tratamientos personalizados con todas las terapias de precisión disponibles y acceso a Ensayos Clínicos.

Ventajas de la protonterapia para el tratamiento del cáncer

  • Su menor toxicidad la hace especialmente indicada para:
    • el tratamiento de tumores de localización y extensión compleja o cercanos a órganos de riesgo muy sensibles a la radiación, como tumores próximos o en la base del cráneo, en la médula espinal u oculares
    • tumores susceptibles de ser tratados por radiación externa en niños y en personas mayores con pluripatología crónica
  • Mayor precisión: Los protones depositan su energía mediante un barrido de impactos milimétricos (por puntos y por capas de tumor)
  • Permite aumentar
  • a dosis en el tumor y, así, conseguir un mayor control local de la enfermedad, minimizando la irradiación dispersa innecesaria.
  • Su aplicación supone un gran avance clínico, basado en el beneficio dosimétrico, que es superior para protones comparado con cualquier otra modalidad de radioterapia de alta precisión disponible.

Sincrotrón, un acelerador “limpio”

La Unidad de Protonterapia de la Clínica incorpora como acelerador de partículas un sincrotrón, el más moderno disponible actualmente y mucho más eficiente energéticamente que el ciclotrón, ya que es el que produce menos radiación secundaria.

Se considera, en este sentido, un acelerador “limpio”, ya que permite acelerar el haz de protones justo hasta la energía requerida para alcanzar la profundidad del tumor de cada paciente de forma individualizada, sin precisar filtros artificiales para la generación del proceso de “frenado” (mediante el cambio de energía que selecciona el sincrotrón para el propio haz).

Además, el equipo que incorpora la Clínica incluye un sistema que permite el tratamiento con protones de los tumores sujetos a movimiento respiratorio, una solución totalmente integrada en el sistema instrumental. El tracking en tiempo real es capaz de localizar y cuantificar el movimiento del tumor, y sincronizar el instante de la irradiación para lograr un mínimo impacto en el tejido sano.

En qué tumores está indicada la protonterapia 

Existe consenso entre las sociedades científicas norteamericanas (ASTRO), española (SEOR) y japonesa (JASTRO) para la recomendación del tratamiento de protonterapia que, actualizadas a 2020, se resumen en:

Niños:
En general, la terapia de protones es el tratamiento de elección para los tumores susceptibles de ser tratados con radioterapia externa por ser la modalidad de tratamiento que mejor preserva de irradiación innecesaria los tejidos sanos y reduce sus efectos adversos en órganos y sistemas en proceso de crecimiento.

Adultos

Según la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR): Se considera el tratamiento recomendado en los siguientes tumores:

  • Tumores próximos o en la base del cráneo, condromas y condrosarcomas
  • Tumores primarios o metastásicos en la médula espinal
  • Tumores oculares, melanoma ocular
  • Pacientes con síndromes genéticos con riesgo de elevada toxicidad
  • Reirradiación en casos seleccionados

ASTRO: Se considera el tratamiento (mejor evidencia disponible) para:

  • Tumores oculares, incluidos melanomas intraoculares.
  • Tumores ubicados en la base del cráneo, incluidos, entre otros, los siguientes:
    • Cordoma
    • Condrosarcomas
  • Tumores primarios o metastásicos de la columna donde la tolerancia de la médula espinal puede excederse al tratamiento convencional o donde la médula espinal ha sido irradiada previamente.
  • Cáncer hepatocelular.
  • Tumores sólidos primarios malignos o benignos en niños tratados con intención curativa y tratamiento paliativo ocasional
  • Pacientes con síndromes genéticos de hipersensibilidad a radiación y pacientes con retinoblastoma.
  • Tumores primarios malignos y benignos del sistema nervioso central.
  • Cánceres de cabeza y cuello avanzados y / o no resecables.
  • Cánceres de los senos paranasales y otros senos accesorios.
  • Sarcomas retroperitoneales no metastásicos
  • Casos de reirradiación (donde la dosis acumulativa de estructura crítica excedería la dosis de tolerancia)

La ASTRO, además, considera tratamiento recomendado (evidencia en desarrollo), para los siguientes tumores:

  • Cánceres de cabeza y cuello no T4 y resecables
  • Neoplasias malignas torácicas, incluidos los cánceres de pulmón y esófago primarios no metastásicos y los linfomas mediastínicos.
  • Neoplasias malignas abdominales, incluidos los cánceres primarios no metastásicos pancreáticos, biliares y suprarrenales.
  • Neoplasias pélvicas, incluidos los cánceres rectales, anales, de vejiga y cervicales no metastásicos.
  • Cáncer de próstata no metastásico. 
  • Cáncer de mama.
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