DICCIONARIO MÉDICO

Tiazida

Una tiazida es un fármaco perteneciente a un grupo de diuréticos que actúan inhibiendo la reabsorción de sodio y cloro en el túbulo contorneado distal del riñón. El término engloba tanto a los compuestos con la estructura química original de la benzotiadiazina como a otros que comparten el mismo mecanismo sin poseer ese anillo, motivo por el que suele hablarse de dos subgrupos dentro de la misma clase terapéutica.

Qué es la tiazida

El nombre procede de benzotiadiazina, el núcleo químico que comparten los primeros compuestos de este grupo: un anillo de benceno fusionado con otro que contiene azufre (tia-) y dos átomos de nitrógeno (-diazina). Frederick Novello y James Sprague, químicos de los laboratorios Merck Sharp & Dohme, sintetizaron en 1957 el primer miembro de la familia y le asignaron el nombre genérico de clorotiazida, publicado ese mismo año en el Journal of the American Chemical Society. De ahí deriva la forma abreviada "tiazida" con la que hoy se designa a toda la clase.

Como fármaco, una tiazida se define por su capacidad de aumentar la excreción urinaria de sodio, cloro y agua mediante el bloqueo de un transportador específico de la nefrona. Es, junto a los diuréticos de asa y los ahorradores de potasio, uno de los tres grandes grupos de diuréticos empleados en la práctica clínica.

Origen del grupo

La historia de las tiazidas arranca, de forma indirecta, en la sulfanilamida. En 1940, el bioquímico Thaddeus Mann observó en Cambridge que este antibacteriano provocaba una caída del dióxido de carbono en sangre, y dedujo que inhibía la anhidrasa carbónica, una enzima renal recién purificada. Poco después, Horace Davenport y Rudolf Höber relacionaron ese hallazgo con la diuresis alcalina que aparecía en pacientes tratados con dosis altas de sulfanilamida. Nació así una línea de investigación centrada en fármacos inhibidores de la anhidrasa carbónica, que dio como fruto compuestos cada vez más potentes, entre ellos la acetazolamida.

Karl Beyer y John Baer, farmacólogos del mismo laboratorio Merck, buscaban un diurético que no perdiera eficacia con el uso prolongado, limitación que sí presentaban los inhibidores de la anhidrasa carbónica. Al modificar la estructura de estos compuestos, Sprague y Novello obtuvieron moléculas con escasa acción sobre la anhidrasa carbónica pero con una potencia diurética muy superior, mediada por un mecanismo distinto. La clorotiazida, comercializada en 1957 con el nombre de Diuril, fue la primera. Sustituyó a los diuréticos mercuriales, únicos disponibles hasta entonces para la hipertensión y de manejo tóxico. Un año más tarde llegó la hidroclorotiazida, que multiplicó por diez o quince la potencia de su predecesora y acabó desplazándola casi por completo.

Mecanismo de acción

Todas las tiazidas actúan sobre el mismo punto de la nefrona: el cotransportador de sodio y cloro (NCC) situado en la membrana luminal del túbulo contorneado distal. Su bloqueo impide la reabsorción de ambos iones, que quedan retenidos en la luz tubular y arrastran agua consigo. El resultado es una diuresis moderada, inferior a la de los diuréticos de asa, pero sostenida a lo largo de varias horas, lo que las hace especialmente adecuadas para el control prolongado de la presión arterial. La hidroclorotiazida, el miembro más prescrito del grupo, desarrolla este mecanismo con mayor detalle molecular.

Clasificación: tiazidas y análogos tiazídicos

Con el paso de los años se sintetizaron compuestos capaces de inhibir el mismo cotransportador sin conservar el anillo de benzotiadiazina. De ahí que la clase se divida hoy en dos subgrupos. Las tiazidas propiamente dichas (clorotiazida, hidroclorotiazida, bendroflumetiazida) mantienen esa estructura de partida. Los llamados análogos tiazídicos o "tiazídicos por analogía" carecen de ella: la clortalidona deriva de una ftalimidina, la indapamida de una indolina y la metolazona de una quinazolinona, pero las tres comparten el grupo sulfonamida y el mismo punto de bloqueo en la nefrona.

La distinción no es solo académica. Los análogos tiazídicos suelen tener una semivida más larga que la hidroclorotiazida: la de la clortalidona oscila entre 30 y 72 horas, frente a las 5 a 15 horas habituales en las tiazidas clásicas. Varios de los grandes ensayos clínicos que demostraron el beneficio cardiovascular de este grupo de fármacos se realizaron precisamente con clortalidona, no con hidroclorotiazida, un matiz que a veces se pierde en el uso coloquial del término.

Diferenciación con otros diuréticos

Frente a los diuréticos de asa, que actúan en un tramo distinto de la nefrona y producen una diuresis mucho más intensa y de acción corta, las tiazidas ofrecen un efecto más discreto pero prolongado. Frente a los ahorradores de potasio, que bloquean la excreción de este ion, las tiazidas tienden al efecto contrario: aumentan su pérdida urinaria, razón por la que en ocasiones se combinan entre sí. Puede ampliarse esta comparación en la entrada general sobre los diuréticos.

Preguntas frecuentes

¿Por qué a veces se habla de "tiazidas" y otras de "diuréticos tipo tiazida"?

Porque son categorías distintas dentro del mismo grupo terapéutico. "Tiazida" designa en sentido estricto a los compuestos con el anillo de benzotiadiazina; "tipo tiazida" o "tiazídico" es la etiqueta que engloba, además, a los análogos que carecen de ese anillo. En la práctica clínica ambos términos suelen emplearse de forma indistinta.

¿Todas las tiazidas se comercializan en España?

No. De los compuestos con estructura de benzotiadiazina, solo la hidroclorotiazida se comercializa en España como principio activo único; la clorotiazida original quedó relegada al uso hospitalario en otros países. Entre los análogos tiazídicos sí están disponibles la clortalidona, la indapamida y la metolazona.

¿Es lo mismo una tiazida que un diurético en general?

Diurético es el término genérico para cualquier fármaco que aumenta la eliminación de orina. Tiazida designa un grupo concreto, definido por su punto de acción en el túbulo contorneado distal, dentro de una familia más amplia que incluye también los diuréticos de asa y los ahorradores de potasio.

¿Quién descubrió las tiazidas?

El equipo de los laboratorios Merck formado por James Sprague, Frederick Novello, Karl Beyer y John Baer. Los cuatro recibieron en 1975 el Premio Lasker de Investigación Médica Clínica por este trabajo, considerado el origen del primer tratamiento farmacológico seguro y eficaz contra la hipertensión arterial.

Referencias

  1. Mayo Clinic, versión en español. Diuréticos.
  2. Roush GC, Sica DA. Diuretics for Hypertension: A Review and Update (National Center for Biotechnology Information, NIH).
  3. National Inventors Hall of Fame. Frederick Novello, inventor de los diuréticos tiazídicos.
  4. National Inventors Hall of Fame. James Sprague, codescubridor de los diuréticos tiazídicos.

Entradas relacionadas

  • Diurético. Término general para cualquier fármaco que aumenta la producción de orina, del que las tiazidas son uno de los tres grandes grupos.
  • Túbulo contorneado distal. Segmento de la nefrona donde las tiazidas bloquean la reabsorción de sodio y cloro.
  • Acetazolamida. Inhibidor de la anhidrasa carbónica cuya investigación llevó, por una vía distinta, al descubrimiento de las tiazidas.
  • Xipamida. Otro diurético de estructura sulfonamida con mecanismo emparentado con el de las tiazidas.

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