DICCIONARIO MÉDICO
Temblor fibrilar
El temblor fibrilar es la descarga eléctrica espontánea de una única fibra muscular denervada, invisible a simple vista y detectable únicamente mediante electromiografía. A pesar de su nombre, no pertenece a la familia de temblores que estudia la clasificación clínica del movimiento, sino al terreno de la neurofisiología del músculo denervado. El término combina fibrilar, del latín fibrilla (fibra pequeña), con temblor, y esa combinación resulta hoy un tanto engañosa. En el resto de entradas de este diccionario, temblor designa un movimiento visible, oscilante, de una parte del cuerpo. Aquí, en cambio, la palabra se aplica a un fenómeno que ocurre a escala de una sola célula muscular y que ningún ojo humano puede percibir sin la ayuda de un electrodo de aguja. La denominación es antigua, anterior a la electromiografía moderna, y sobrevive por tradición en algunos textos de neurofisiología, aunque el nombre más extendido en la literatura actual es simplemente potencial de fibrilación. Cuando una fibra muscular pierde su inervación, ya sea por una lesión del nervio periférico, de la raíz nerviosa o de la propia motoneurona, la membrana celular se vuelve inestable. Sin el estímulo regular que normalmente recibe, la fibra empieza a despolarizarse por sí misma de forma rítmica, generando descargas espontáneas que no dependen de ninguna orden del sistema nervioso central. Estas descargas suelen aparecer entre una y tres semanas después de la lesión nerviosa, nunca de forma inmediata, lo que tiene una utilidad práctica considerable a la hora de fechar aproximadamente una denervación. Con el tiempo, si la fibra se reinerva, el fenómeno desaparece por completo. En el electromiograma, el temblor fibrilar se manifiesta con un patrón de descarga regular, entre 0,5 y 15 hercios, que puede adoptar dos formas. La más común es un potencial en espiga, bifásico o trifásico, de una duración de entre 1 y 5 milisegundos y una amplitud de 20 a 200 microvoltios. La segunda forma, menos frecuente, es una onda positiva de mayor duración, entre 10 y 30 milisegundos, con una fase inicial positiva seguida de una negativa prolongada. Los electromiografistas describen tradicionalmente el sonido de estas descargas como el de la lluvia sobre un tejado, una comparación que se ha transmitido de generación en generación en la formación de la especialidad y que ayuda a reconocerlas incluso antes de mirar la pantalla del equipo. Conviene no confundir el temblor fibrilar con la fasciculación. Esta última sí es visible bajo la piel, porque afecta a todas las fibras de una unidad motora completa, no a una sola fibra aislada, y tiene una amplitud y una forma de onda muy distintas en el registro electromiográfico. Ambos fenómenos pueden coexistir en el mismo músculo cuando existe daño de la motoneurona inferior, pero solo la fasciculación tiene expresión clínica visible para el paciente o el observador. El nombre es anterior a la electromiografía y describe, de forma literal, que la descarga afecta a una fibra muscular aislada. Con el tiempo se ha impuesto un término más preciso, potencial de fibrilación, aunque el más antiguo sigue apareciendo en algunos manuales. Entre una y tres semanas, nunca antes. Ese periodo de latencia es precisamente lo que permite a un electromiografista orientar el momento aproximado en que se produjo la denervación. No siempre, y su ausencia no descarta una lesión. Es más constante en procesos que afectan a la motoneurona inferior, y menos frecuente y de menor amplitud en algunas enfermedades del propio músculo. No. A diferencia de la fasciculación, que a veces el propio paciente percibe como un pequeño salto bajo la piel, el temblor fibrilar carece por completo de traducción sensitiva o visible.Qué es el temblor fibrilar
Origen del fenómeno
Registro electromiográfico
Diferenciación con la fasciculación
Preguntas frecuentes
¿Por qué se llama fibrilar si no se ve ningún temblor?
¿Cuánto tarda en aparecer tras una lesión nerviosa?
¿Aparece en cualquier enfermedad neuromuscular?
¿Se puede sentir el temblor fibrilar?
Referencias
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Infografías realizadas con https://BioRender.com
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