DICCIONARIO MÉDICO
Síndrome histiocítico
El síndrome histiocítico es una denominación colectiva, hoy en desuso frente al término histiocitosis, para el conjunto de enfermedades producidas por la proliferación anómala de histiocitos. El síndrome histiocítico designa, en sentido amplio, el mismo terreno que cubre hoy el término histiocitosis: el conjunto de enfermedades raras por proliferación y depósito anómalo de histiocitos, la estirpe celular que los patólogos alemanes Ludwig Aschoff y Kenjiro Kiyono bautizaron en 1913 dentro de lo que entonces llamaban sistema reticuloendotelial. La diferencia entre ambos rótulos no es clínica, sino de época y de preferencia terminológica: síndrome histiocítico fue, durante buena parte del siglo XX, la forma habitual de nombrar el grupo en la literatura pediátrica y dermatológica, mientras que histiocitosis se ha impuesto como término de referencia en la nosología actual. La historia de la etiqueta empieza, en realidad, con un intento de simplificarla. En 1953, el patólogo Louis Lichtenstein propuso reunir tres entidades que hasta entonces se describían por separado (el granuloma eosinófilo óseo, la enfermedad de Letterer-Siwe y la enfermedad de Hand-Schüller-Christian) bajo el nombre único de histiocitosis X, con esa equis señalando un origen todavía desconocido. Aquel intento de unificación no resolvió, sin embargo, el problema de fondo: bajo el rótulo genérico de síndrome histiocítico quedaban mezcladas enfermedades de comportamiento clínico muy distinto, desde procesos autolimitados hasta neoplasias agresivas. En 1987, el grupo de trabajo de la entonces Histiocyte Society propuso la primera clasificación formal, con tres clases: la clase I para las histiocitosis de células de Langerhans, la clase II para las no relacionadas con Langerhans y la clase III para las formas malignas. El esquema duró treinta años. En 2016, la Sociedad del Histiocito lo sustituyó por un sistema de cinco grupos identificados con una letra, publicado en la revista Blood: L para las histiocitosis relacionadas con las células de Langerhans, C para las formas cutáneas y mucocutáneas, M para las malignas, R para la enfermedad de Rosai-Dorfman y otras entidades no incluidas en los grupos anteriores, y H para la linfohistiocitosis hemofagocítica y los síndromes de activación macrofágica. Esa reclasificación terminó de desplazar al plural síndromes histiocíticos como nombre de conjunto, que hoy sobrevive sobre todo en textos de dermatología clínica y en el uso divulgativo. Cada una de las enfermedades que antes se englobaban bajo el síndrome histiocítico tiene hoy entrada propia y clasificación específica: la histiocitosis de células de Langerhans pertenece al grupo L, la histiocitosis maligna al grupo M y la linfohistiocitosis al grupo H. El síndrome del histiocito azul marino ocupa un lugar aparte en esta historia: no es una proliferación histiocitaria en sentido estricto, sino una acumulación de lípidos oxidados dentro de histiocitos ya existentes, un mecanismo de depósito y no de multiplicación celular, por lo que queda fuera de las cinco categorías de la Sociedad del Histiocito. Cada vez menos en los textos especializados, aunque perdura en algunos manuales de dermatología y en la práctica clínica cotidiana como sinónimo de histiocitosis. Ludwig Aschoff y Kenjiro Kiyono, en 1913, para nombrar unas células fagocíticas de gran tamaño que residían de forma fija en los tejidos, a diferencia del monocito circulante. La de 1987 se basaba casi exclusivamente en criterios morfológicos y agrupaba todo el espectro en solo tres clases, con la clase II funcionando como un cajón de sastre para cualquier histiocitosis que no fuera de Langerhans ni maligna. La de 2016 incorpora, además de la histología, el fenotipo inmunológico, las alteraciones moleculares (como las mutaciones de la vía BRAF-MAPK, frecuentes en varias de estas entidades) y los hallazgos de imagen. El resultado son cinco grupos más homogéneos, con la enfermedad de Rosai-Dorfman segregada en su propio grupo R y los síndromes hemofagocíticos reunidos aparte, en el grupo H, por compartir un mecanismo de activación inmunitaria distinto al de una proliferación tumoral. La propia Sociedad del Histiocito reconoce que el esquema seguirá revisándose a medida que se identifiquen nuevas alteraciones genéticas. Ha habido, de hecho, propuestas de la Organización Mundial de la Salud y de un consenso internacional que retocan matices de esta clasificación sin sustituirla por completo. No. Es un nombre colectivo que agrupa más de un centenar de entidades distintas, cada una con mecanismo, comportamiento clínico y pronóstico propios.Qué es el síndrome histiocítico
De la histiocitosis X a la clasificación en cinco grupos
Diferenciación con las entidades del grupo
Preguntas frecuentes
¿Se sigue usando el término síndrome histiocítico?
¿Quién acuñó el término histiocito y cuándo?
¿En qué se diferencian la clasificación de 1987 y la de 2016?
¿Es el síndrome histiocítico una sola enfermedad?
Referencias
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