DICCIONARIO MÉDICO
Síndrome de Carpenter
El síndrome de Carpenter, también llamado acrocefalopolisindactilia tipo II, es una craneosinostosis sindrómica de herencia autosómica recesiva causada por mutaciones en los genes RAB23 o MEGF8. Combina el cierre prematuro de las suturas craneales con polidactilia, sindactilia de partes blandas y, con frecuencia, obesidad. El síndrome de Carpenter forma parte del grupo de las craneosinostosis sindrómicas: cuadros en los que la fusión prematura de una o varias suturas del cráneo se acompaña de otras malformaciones. Las craneosinostosis aisladas, en cambio, afectan solo al cráneo. Lo que distingue a este síndrome dentro del propio grupo sindrómico es qué suturas se fusionan primero: casi siempre las de la línea media, la metópica y la sagital, lo que puede dar lugar a un cráneo en forma de trébol en los casos más graves. El médico inglés George Alfred Carpenter (1859-1910), pediatra en el Evelina Hospital de Londres y fundador del British Journal of Children's Diseases, describió el cuadro en 1909 en un artículo publicado en las Proceedings of the Royal Society of Medicine sobre un caso de acrocefalia con malformaciones congénitas asociadas. La denominación «acrocefalopolisindactilia tipo II» llegaría décadas más tarde, cuando el síndrome se incorporó a la clasificación de las acrocefalopolisindactilias junto a otros cuadros con los que comparte rasgos y con los que en algún momento se llegó a confundir. La forma clásica del síndrome, catalogada en el OMIM como síndrome de Carpenter 1, se debe a mutaciones bialélicas del gen RAB23, situado en el cromosoma 6. RAB23 codifica una proteína de la familia de las GTPasas Rab, encargadas del transporte de vesículas dentro de la célula. A través de ese transporte regula, de forma negativa, la vía de señalización Hedgehog, decisiva para el patrón de crecimiento óseo del cráneo y de las extremidades durante el desarrollo embrionario. Una minoría de los casos, catalogada como síndrome de Carpenter 2, obedece en cambio a mutaciones del gen MEGF8, en el cromosoma 19, que actúa sobre la misma vía. Estos pacientes suelen tener una craneosinostosis más leve, pero con mayor frecuencia de defectos de lateralización, como el situs inversus, un hallazgo que apenas aparece en la forma clásica ligada a RAB23. Conviene no confundir el síndrome de Carpenter con las otras craneosinostosis sindrómicas de mayor prevalencia, los síndromes de Apert, Crouzon y Pfeiffer. Los tres se heredan de forma autosómica dominante y se deben a mutaciones de los genes del receptor del factor de crecimiento fibroblástico, FGFR1 o FGFR2, no de RAB23 ni de MEGF8. Suelen afectar preferentemente a la sutura coronal, y ninguno de ellos cursa con polidactilia: el síndrome de Apert, de hecho, se caracteriza por una fusión de los dedos tan extensa que llega a dar a la mano un aspecto de manopla, justo lo contrario de añadir dedos. La combinación de herencia recesiva, polidactilia y fusión de las suturas de la línea media es, precisamente, lo que orienta el diagnóstico hacia Carpenter y no hacia sus parientes dominantes. El grado de afectación intelectual es muy variable de un paciente a otro. Depende, sobre todo, de la gravedad de la craneosinostosis y de si esta llega a elevar la presión dentro del cráneo durante los primeros meses de vida. Sí, de herencia autosómica recesiva. Ambos progenitores deben portar una copia mutada del gen, habitualmente sin presentar ellos mismos ningún signo del síndrome, para que un hijo pueda heredar las dos copias necesarias. No siempre. El rango va desde una inteligencia estrictamente normal hasta cierto grado de discapacidad intelectual, en función sobre todo de la gravedad de la craneosinostosis. El pediatra inglés George Alfred Carpenter, en 1909, a partir de un único caso de acrocefalia con otras malformaciones congénitas asociadas. El nombre «síndrome de Carpenter» y su clasificación dentro de las acrocefalopolisindactilias son posteriores a esa primera descripción. El síndrome de Apert se debe a una mutación dominante del gen FGFR2 y basta con heredar una sola copia alterada para desarrollarlo. El de Carpenter necesita dos copias mutadas de RAB23 o de MEGF8, una de cada progenitor, y ninguno de los dos genes tiene relación con la familia de receptores FGFR.Qué es el síndrome de Carpenter
Genética y mecanismo
Clasificación y diferenciación
Preguntas frecuentes
¿Es un síndrome hereditario?
¿Afecta siempre a la capacidad intelectual?
¿Quién describió por primera vez el síndrome de Carpenter?
¿Cuál es la diferencia genética con el síndrome de Apert?
Referencias
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