DICCIONARIO MÉDICO

Hipoaldosteronismo

El hipoaldosteronismo es el déficit de producción o de acción de la aldosterona, el principal mineralocorticoide del organismo, que se sintetiza en la zona glomerular de la corteza suprarrenal. Cuando esa señal falta, el riñón pierde su capacidad de ajustar el sodio y el potasio, y aparece un patrón analítico reconocible: potasio elevado, sodio bajo y tendencia a la acidosis.

Qué es el hipoaldosteronismo

La palabra reúne tres piezas de origen distinto. El prefijo griego ὑπο- (hypó, "por debajo"), el nombre de la hormona y el sufijo -ισμός (-ismo), que en medicina señala un estado o proceso patológico. El término central, aldosterona, es a su vez un compuesto moderno: aldo- por el grupo aldehído que la molécula lleva en su carbono 18 y -sterona por su naturaleza esteroidea. Fue la última de las hormonas suprarrenales en describirse, en 1953, y ese detalle químico (el aldehído) es justo lo que la distingue del resto de corticoides.

La aldosterona actúa sobre todo en la porción final de la nefrona. Allí ordena a las células reabsorber sodio y, a cambio, eliminar potasio e hidrogeniones hacia la orina. De ese intercambio dependen tres cosas a la vez: el capital de sodio del cuerpo, el nivel de potasio en sangre y el equilibrio entre ácidos y bases. Retirar la hormona, o silenciar su receptor, invierte los tres balances en el mismo sentido.

El eje que gobierna la aldosterona

Su liberación no es autónoma. Depende del sistema renina-angiotensina-aldosterona, una cascada que empieza en el riñón: ante una caída de la presión o del sodio, el aparato yuxtaglomerular secreta renina, esta genera angiotensina y la angiotensina estimula la síntesis de aldosterona. El potasio plasmático es el otro gran estímulo, y de forma directa: cuando sube, la corteza suprarrenal produce más hormona. La relación funciona en los dos sentidos, porque la aldosterona es, a su vez, el principal regulador del potasio corporal.

Ese doble control explica por qué la localización del fallo importa tanto. Un defecto puede estar en la propia glándula, en el estímulo que le llega o en el receptor que debería obedecer a la hormona. Medir la renina junto con la aldosterona permite situar el problema en uno u otro punto de la cascada.

Formas de hipoaldosteronismo

La clasificación clásica parte de un criterio sencillo: si el problema es de cantidad de hormona o de respuesta a ella.

En el hipoaldosteronismo hiporreninémico, la renina está baja y la aldosterona la acompaña; es la forma más común en el adulto y se asocia a la nefropatía de larga evolución, sobre todo la diabética. El hipoaldosteronismo hiperreninémico presenta el patrón opuesto: la renina se dispara intentando estimular una glándula que no responde, como ocurre en la insuficiencia suprarrenal primaria (la enfermedad de Addison) o en ciertos defectos enzimáticos congénitos de la síntesis. Existe además una tercera vía, la resistencia a la aldosterona: la hormona se fabrica en cantidad suficiente, pero el receptor del túbulo no la reconoce. Ese cuadro tiene entrada propia, el seudohipoaldosteronismo.

Sea cual sea la vía, el resultado bioquímico converge: hipercaliemia, hiponatremia y una acidosis metabólica que la nefrología encuadra dentro de las acidosis tubulares renales.

Preguntas frecuentes

¿De dónde viene el nombre de la aldosterona?

De su química. Aldo- alude al grupo aldehído situado en el carbono 18 de la molécula, un rasgo que ninguna otra hormona de la corteza comparte, y -sterona la sitúa entre los esteroides. Añadidos el prefijo hipo- y el sufijo -ismo, el conjunto describe un estado de aldosterona insuficiente.

¿Por qué el potasio sube cuando falta aldosterona?

Porque la aldosterona es quien ordena al riñón expulsar potasio por la orina. Sin esa orden, el potasio deja de eliminarse en la cantidad debida y se acumula en la sangre. Es el motivo por el que el hipoaldosteronismo se manifiesta con potasio alto, y no bajo, lo que lo separa por completo de la hipocaliemia, que corresponde justamente al efecto contrario: el exceso de aldosterona.

¿Es lo mismo que la enfermedad de Addison?

No. La enfermedad de Addison es una insuficiencia global de la corteza suprarrenal, con déficit de cortisol y de aldosterona a la vez. El hipoaldosteronismo puede ser aislado, afectar solo a la aldosterona y dejar intacta la producción de cortisol.

¿En qué se diferencia del seudohipoaldosteronismo?

En el origen del fallo. El hipoaldosteronismo verdadero implica que hay poca hormona; el seudohipoaldosteronismo implica que la hormona está presente pero el riñón no obedece. La analítica lo refleja: en la resistencia, la aldosterona aparece alta pese a que el cuerpo se comporta como si faltara.

Referencias

  1. Rodríguez-Gómez IA, Bernabeu I, Guillín C, Casanueva FF. Hiperaldosteronismo e hipoaldosteronismo. Medicine. Programa de Formación Médica Continuada.
  2. Manual MSD, versión para profesionales. Enfermedad de Addison. Trastornos de las glándulas suprarrenales.
  3. Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. Prueba de aldosterona en sangre. MedlinePlus, pruebas de laboratorio.
  4. Real Academia Nacional de Medicina de España. Hipoaldosteronismo. Diccionario de términos médicos.

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